viernes, 21 de julio de 2017

¿LA COALICIÓN EVANGÉLICA CREE EN LO DETESTABLE DE LA HOMOSEXUALIDAD?


[Esta es parte de una serie de varias partes que investiga los sutiles cambios en las opiniones conservadoras sobre la homosexualidad. Primera parte aquí y tercera parte, no traducida, aquí]

La promoción de Sam Allberry por The Gospel Coalition (TGC) es desconcertante.

Esto es desconcertante a causa de las enseñanzas de Allbery. Y a su vez, una investigación de esas enseñanzas públicas plantea una importante pregunta sobre la promoción de La Coalición del Evangelio (TGC) de este hombre: ¿Cree la Coalición Evangélica en lo detestable de la homosexualidad?

El libro de Allberry, ¿Dios es Anti-Gay?, fue publicado en 2013. Este libro fue cordialmente revisado en el sitio web de TGC y promovido en todo el mundo con brillantes respaldos de otrosrespetables líderes reformados [Como Carl R. Trueman del blog Reformation 21, Steve Timmis, Director Acts 29 Europa, Jonathan Leeman, Director Editorial de 9MarksRussell D. Moore, Comisión de Ética y Libertad Religiosa, Convención Bautista del SurAndrew Wilson, pastor y bloguero de thinktheology.co.ukPaul Levy del blog Reformation 21, Nota del Editor].

Allberry es un editor de TCG. Mientras tanto, sus compromisos como conferencista se extendieron y su video de 2017 vino a través de un enlace en mi Facebook:

“Me atraen las personas del mismo sexo y lo han hecho toda mi vida. Con esto quiero decir que tengo atracciones sexuales, románticas y emocionales con personas del mismo sexo. Elijo describirme de esta manera porque la sexualidad no es una cuestión de identidad para mí, y eso se ha llegado a ser una buena noticia”.

Una admisión tan detallada es impactante. Decidí investigar la historia de fondo del video mencionado. Allberry, un ministro de la iglesia anglicana, suscribió (firmó) una carta pública, junto con otros pastores, al Colegio y la Cámara de Obispos con respecto a la cuestión que abordó en el video de 2017:

“Estamos comprometidos a construir una iglesia genuinamente acogedora para todas las personas, independientemente del patrón de atracción sexual que experimenten. Acogeríamos con beneplácito las iniciativas para ayudar a las iglesias locales a hacerlo de una manera que sea afirmativa y consistente con las Escrituras y esperamos apoyar sugerencias que ustedes deseen llevar al Sínodo para ese efecto”.

Con ese fin instaron a los Obispos a no contradecir los “Asuntos de la Sexualidad Humana” y la Resolución Lambeth 1.10. Esa resolución declara el mismo objetivo:

“Pedimos a la Iglesia ya todos sus miembros que trabajen para poner fin a toda discriminación basada en la orientación sexual y oponerse a la homofobia”.

La resolución da una explicación adicional de sus puntos de vista, incluyendo las de Allberry sobre la sexualidad:

“Aquellos que se comprenden a sí mismos como homosexuales, ni más ni menos que los que no lo hacen, están sujetos a falsas interpretaciones basadas en historias personales o familiares, disposiciones emocionales, entornos sociales y solidaridades formadas por experiencias o ambiciones comunes. Nuestros afectos sexuales no pueden definir quiénes somos más que lo que nuestra clase de raza o nacionalidad lo hace. En el nivel ontológico más profundo, por lo tanto, no hay tal cosa como 'a' homosexual o 'a' heterosexual [sic]; Por lo tanto, hay seres humanos, hombres y mujeres, llamados a ser redimidos en Cristo, dotados de una compleja variedad de potencialidades emocionales y amenazados por una compleja variedad de formas de alienación".

Pero acaso ¿Adán y Eva no eran heterosexuales? ¿Cómo cumplían el mandato de creación? ¿Eran sólo seres humanos abstractos sin identidad sexual? ¿De otra manera, es la heterosexualidad meramente una ficción creada para que seres humanos asexuales procreen? ¿Qué significan estas palabras? Si los afectos y las actividades de la sexualidad no forman parte de la constitución humana, ¿entonces la atracción homosexual es acaso un pecado?

Al hacer un espacio seguro para las personas homosexuales atraídas por el celibato, esta resolución ha cortado la garganta de la piedad sexual.

Investigué más.

La Resolución Lambeth 1.10 también es respaldada por los tres miembros fundadores de Living Out, una organización diseñada para ayudar a los cristianos que luchan con la homosexualidad. Allberry es uno de esos fundadores

Living Out es promovido por TCG. Dos de los tres fundadores son escritores de TCG (Allberry y Ed Shaw). Y los libros de esos fundadores son revisados ​​favorablemente por TGC. 

La meta declarada de Living Out es "[ayudar] a construir iglesias más bíblicamente fieles y compasivas, donde todos se animen a ser más parecidos a Cristo sin importar su sexualidad y donde no se tolera la homofobia".

Pero ese no es el único objetivo de Living Out:
“Ayudar al mundo entero a escuchar y entender que hay más que un solo guion viable para aquellos que son atraídos hacia el mismo sexo. Así que hemos compartido nuestras historias en eventos públicos, también On-line, y a través de los medios de comunicación para comunicar que muchos cristianos atraídos por el mismo sexo están contentos con su sexualidad y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo”.

Permítanme citarlo de nuevo: “que muchos cristianos atraídos por el mismo sexo están igualmente contentos con su sexualidad y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo”.

¿Es esto un error tipográfico? ¿Una declaración equivocada? Tal vez feliz significa satisfecho o aceptable. Seguramente no significan lo que escribieron. Pero, ¿quién usaría la palabra feliz para describir a alguien que lucha con la atracción de los niños? ¿Acaso la normalización social de la homosexualidad ha entorpecido nuestro discernimiento? ¿Se ha transformado nuestra teología para mezclarse con nuestro ambiente pagano?

La meta expresa de Living Out incluye ser feliz con la atracción por el mismo sexo y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo tiene sentido, si la atracción del mismo sexo como tal no es pecaminosa. Y Allberry afirma lo mismo:

"Quiero mantener un par de cosas en tensión. Santiago capítulo 1 me ayuda porque me recuerda que cuando experimento cualquier forma de tentación, esto no es algo que pueda fijar sobre alguien más. Ellas vienen de mis propios deseos. Ella viene de dentro, esa tentación. Por lo tanto, tengo que tomar posesión de ella, pero al mismo tiempo no es como si yo hubiese optado por experimentar esa forma de tentación. Por lo tanto, me sentiría incómodo al decir que la atracción por el mismo sexo es pecado. Es una forma de tentación. La tentación viene de dentro de mi corazón y por lo tanto yo debo resistir la tentación, pero creo que nosotros como cristianos necesitamos hacer una distinción entre la tentación y el pecado. "(Entrevista de White Horse Inn, 2015, énfasis añadido).

Teniendo en cuenta la desensibilización de los cristianos a los pecados sexuales de nuestra época, debo destacar la asombrosa afirmación de Allberry. Simplemente reemplace “atracción por el mismo sexo” por “atracción infantil” o “atracción animal”. Recuerde, que por “atracción” Allberry entiende “atracción sexual, romántica y emocional”.

¿Se encogía de hombros sobre tales afirmaciones el cristiano común? ¡Por supuesto, porque la atracción por el mismo sexo es un pecado! Está prohibido por la Palabra de Dios tanto como la atracción infantil o atracción animal. Santiago 1:14 nos advierte que tal tentación surge porque la atracción pecaminosa ya está en nuestra carne -la carne que los teólogos han denominado el pecado original.

Esta aparente minimización de la culpabilidad de la corrupción inherente (Romanos 7:14ss.) es un problema clave para esta organización. Y explica una serie de afirmaciones de otro modo preocupantes que descubrí.

Considere lo siguiente de "¿Cómo Debo Responder si Mi Hijo Viene a Mí":
"El hecho es que nadie sabe a ciencia cierta qué causa la orientación sexual de nadie - ya sea recta, L, G, B, T, o cualquier otra cosa. Por lo tanto, especular con su hijo acerca de los orígenes de su sexualidad probablemente no lo llevará a ninguna parte de todos modos. Pero lo más importante es que especular con su hijo le envía el mensaje no tan sutil de que usted se siente incómodo con su sexualidad y no lo considera como "normal"  (mientras que, como acabo de señalar, la sexualidad de nadie es ‘normal’ en un mundo caído. Muy poco normal”.
una de las cosas que pueden necesitar para ser tranquilizado [cuando su hijo le confiese su homosexualidad] es que esto no cambia nada. Todavía ellos son los mismos. Mientras que su sexualidad es una parte importante de ellos que usted debe aceptar y no negar, eso no es la totalidad de lo que son”.

Tener deseos homosexuales es “una parte importante de ellos” y tú, querido lector, debes aceptar eso. Esto tiene sentido si la llamada atracción del mismo sexo no es un pecado.

Considere también las aseveraciones de “¿Living Out apoya la 'Cura gay’ o la 'Terapia de Conversión'?”:

“Nuestra creencia es que todos tenemos deseos sexuales caídos (ya sean heterosexuales u homosexuales), y que lo que necesitamos no es más heterosexualidad o menos homosexualidad, sino la santidad encontrada en Jesucristo”.
“El enfoque en cambiar los deseos sexuales de una persona para finalmente cambiar su identidad sexual es el camino equivocado. Creemos que es esencial ayudar a las personas a aceptarse tal como son, así como Dios nos acepta tal y como somos. Esto incluirá aceptar nuestra orientación sexual, aunque también incluirá aceptar nuestra identidad sexual dada por Dios como mujer o varón”.
"Si los homosexuales o las personas del mismo sexo necesitan ayuda o psicoterapia, no es porque sean homosexuales o del mismo sexo (énfasis original)".

El autor afirma que la santidad de Dios excluye la heterosexualidad. La base para la atracción sexual, el afecto y la acción, no es la heterosexualidad según Living Out. ¡Esto es asombroso!

Igualmente sorprendente es la justificación ofrecida: “Creemos que es esencial ayudar a las personas a aceptarse tal como son, así como Dios nos acepta tal y como somos”. ¿Cómo es este razonamiento diferente de cualquier otro argumento liberal en los últimos cincuenta años? Los cristianos no deben aceptar el pecado que reside fácilmente en ellos. Ese es el punto de Romanos 7.

Por último, Allberry recientemente ha tuiteado una opinión extraña: “La Escritura tiene una teología del matrimonio, no de la homosexualidad”.

Dada la evidencia hasta ahora, esta visión tiene más sentido. Otro artículo de Living Out (“¿Por qué no dices que eres gay?”) explica el pensamiento detrás de la cita de Allberry:

“La Biblia no sabe nada del concepto de ‘orientación sexual’ - por lo que nadie es referido en la Biblia como gay, lesbiana, heterosexual o bisexual. La palabra de Dios habla sólo de las prácticas sexuales, es decir, las que son agradables a Dios (el sexo dentro del matrimonio, que es entre un hombre y una mujer) y las que no son (todo demás sexo, sea cual sea el contexto)".

¿La Biblia habla solamente de prácticas sexuales? ¿Qué pasa con los pensamientos sexuales? ¿O la atracción sexual? ¿Los Proverbios ya no forman parte de su Biblia?

Cualquiera de estas citas es suficiente para una segunda lectura. Recolectadas juntas deletrean la palabra advertencia. Tomado junto con la absoluta negación de Allberry de la culpabilidad de la atracción homosexual – eso significa un problema.

¿The Gospel Coalition leyó los objetivos de Living Out?
¿The Gospel Coalition leyó la Resolución de Lambeth aprobada por Living Out?
¿The Gospel Coalition examinó completamente a Allberry y la organización que representa?

¿Se puede tomar como conservadoramente bíblico algo escrito por los autores de Living Out? 


La promoción de Sam Allberry por The Gospel Coalition (TGC) es desconcertante. Es bastante desconcertante preguntar: ¿La Coalición Evangélica cree en lo detestable de la homosexualidad?

Tomado  y publicado con permiso: 
http://pastormathis.com/index.php/2017/06/14/does-the-gospel-coalition-believe-in-the-heinousness-of-homosexuality/
Traducción: J.C.

sábado, 15 de julio de 2017

¿QUÉ ES UN BAUTISTA REFORMADO DISTINTO A OTROS BAUTISTAS Y OTROS GRUPOS REFORMADOS?

Por Tom Hicks

¿Qué es lo que hace que un "Bautista Reformado" sea distinto de otros tipos de bautistas y de otros grupos reformados? Los Bautistas Reformados surgieron de la Reforma Inglesa, de las iglesias paidobautistas independientes en la década de 1640 por algunas razones teológicas muy específicas, sosteniendo un tipo particular de teología. Éstos son algunos de los rasgos de la identidad teológica de las iglesias bautistas reformadas.

1. El Principio Regulador de la Adoración.
Este distintivo se pone en primer lugar porque es una de las razones principales que los bautistas calvinistas se separaron de los paidobautistas independientes. Los Bautistas Particulares (o Reformados) provienen del puritanismo, que buscaba reformar la iglesia inglesa según la Palabra de Dios, especialmente su adoración. Cuando eso se hizo imposible debido a la oposición autoritaria de Laud, los puritanos se separaron (o fueron removidos) de la iglesia inglesa. Dentro del ala Independiente de la separación puritana, algunos de ellos vieron la necesidad de aplicar el principio regulador del culto al bautismo infantil también, considerando que esto es el resultado consistente de la mentalidad puritana común. Los primeros bautistas creían que los elementos del culto público deben limitarse solamente a lo que ordena la Escritura. Juan 4:23 dice: ‘Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad’ (véase también Mateo 15:9). La "verdad" revelada de la Escritura limita la adoración de Dios a lo que está prescrito en la Escritura.

La manera aceptable de adorar al verdadero Dios fue instituido por él mismo, y está de tal manera limitado por su propia voluntad revelada que no se debe adorar a Dios conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, ni bajo ninguna representación visible ni en ningún otro modo no prescrito en las Sagradas Escrituras.

Debido a que la Biblia no ordena el bautismo infantil, los primeros bautistas creían que el bautismo infantil está prohibido en la adoración pública, y que el bautismo de los creyentes solo debe ser practicado en la adoración. Este principio regulador del culto limita los elementos del culto público a la Palabra predicada y leída, las ordenanzas del bautismo y la Cena del Señor, la oración, el canto de los Salmos, himnos y canciones espirituales, y todo lo que la Escritura ordena.

Muchos Bautistas hoy han abandonado por completo el principio regulador del culto a favor de la adoración orientada al entretenimiento, el consumismo, las preferencias individuales, el emocionalismo y el pragmatismo. Tales Bautistas han abandonado el principio mismo que condujo a su aparición inicial desde el paidobautismo. Uno se pregunta si una iglesia puede apartarse de una doctrina necesaria para el surgimiento de los Bautistas en su contexto inglés y todavía correctamente identificarse como una iglesia "Bautista".

2. La Teología del Pacto.
Mientras que las iglesias paidobautistas reformadas a veces insistieron en que son las únicas herederas de la verdadera teología del pacto, los bautistas reformados históricos afirmaron abandonar la práctica del bautismo infantil precisamente a causa de la teología Bíblica del pacto.

Los bautistas reformados están de acuerdo con los paidobautistas reformados en que Dios hizo un pacto de obras con Adán, el cual rompió y trajo condena a todo el género humano (Romanos 5:18). También dicen que Dios hizo misericordiosamente un pacto de gracia con su pueblo elegido en Cristo (Romanos 5:18), que se revela progresivamente en el Antiguo Testamento y se establece formalmente en el Nuevo Pacto en la muerte de Cristo (Hebreos 9:15- 16). La única manera en que alguien fue salvo bajo el Antiguo Pacto fue en virtud de este pacto de gracia en Cristo, de tal manera que sólo hay un evangelio o una promesa de salvación que corra a través de las Escrituras.

Sin embargo, los teólogos del Pacto bautistas creen que son más consistentes que sus hermanos paidobautistas con respecto a su propia hermenéutica de la teología del pacto de la prioridad del Nuevo Testamento. Según el Nuevo Testamento, la promesa del Antiguo Testamento de "tú y tu simiente" fue finalmente hecha a Cristo, la semilla verdadera (Gálatas 3:16). Los hijos físicos de Abraham eran un tipo de Cristo, pero Cristo mismo es la realidad. Los descendientes físicos fueron incluidos en el Antiguo Pacto, no porque todos son hijos de la promesa, sino porque Dios estaba preservando la línea de la promesa, hasta que Cristo, la semilla verdadera, viniera. Ahora que Cristo ha venido, ya no hay razón alguna para preservar esta línea física. Más bien, sólo aquellos que creen en Jesús son hijos de Abraham, verdaderos israelitas, miembros del nuevo pacto y de la iglesia del Señor Jesús (Gálatas 3:7). Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el "Nuevo Pacto" se revela como un pacto de creyentes solamente, que son perdonados de sus pecados, y tienen la ley de Dios escrita en sus corazones (Hebreos 8: 10-12).

Los bautistas de hoy que se adhieren al dispensacionalismo creen que los descendentes físicos de Abraham son los receptores legítimos de las promesas de Dios a la simiente de Abraham. Pero se han alejado de sus raíces bautistas históricas y de la visión hermenéutica de la unidad orgánica de la Biblia emitida por sus antepasados. El teólogo bautista James Leo Garrett señala correctamente que el dispensacionalismo es una "invasión" en la teología bautista, que sólo surgió en los últimos ciento cincuenta años aproximadamente. Véase James Leo Garrett, The Baptist Theology: Un estudio de cuatro siglos (Macon, GA: Mercer, 2009), 560-570.

3. El Calvinismo.
Debido a que los Bautistas Reformados adoptaron la teología del pacto (federalismo) del siglo XVII, todos eran calvinistas. Los pactos teológicos de la antigua teología federal subyacían en las tempranas expresiones bautistas de su soteriología calvinista. Cuando Adán rompió el pacto de las obras, Dios maldijo a todos los seres humanos con naturalezas totalmente depravadas (Is.24:5-6), haciéndolos incapaces y poco dispuestos a venir a Cristo para la salvación.

Pero Dios no dejó a la raza humana morir en pecado; más bien, en la eternidad pasada, Dios eligió incondicionalmente un número definido de personas para la salvación y formó un pacto de redención con Cristo para su salvación (Is.53; 54:10; Lc.22:29). En el tiempo señalado, Cristo vino al mundo y obedeció el pacto de redención, cumpliendo los términos del pacto de obras que Adán rompió. En el pacto de redención, Jesús guardó la ley de Dios perfectamente, murió en la cruz, expió los pecados de su pueblo elegido y resucitó de entre los muertos, asegurando la salvación para ellos (Hb.9:12).

Dios hizo el pacto de gracia con su pueblo elegido (Gn.3:15, Hb.8:15-16), en el cual Él aplica todas las bendiciones de vida merecidas por Cristo en el pacto de redención. El Espíritu Santo une misericordiosamente al pueblo elegido de Dios a Cristo en el pacto de gracia, dándoles bendiciones de vida compradas por la vida y muerte de Cristo. Dios los atrae irresistiblemente a sí mismo en su llamado eficaz (Jn.6:37), les da un corazón vivo (Ez.36:26), una fe viva y arrepentimiento (Ef.2:8-9, Hch.11:18), un veredicto vivo de justificación (Rom. 3:28), y una santidad viva y permanente (1 Cor.1:30), haciéndoles perseverar hasta el fin (1 Cor.1:8). Todas estas bendiciones de vida son los méritos de Jesucristo, comprados en el pacto de redención, aplicados en el pacto de gracia.

La doctrina de los pactos es el piso teológico en el cual el Calvinismo creció entre los primeros Bautistas. Los bautistas calvinistas necesitan hoy recuperar la teología federal rica de sus antepasados ​​para que las doctrinas de la gracia que han redescubierto sean preservadas para las generaciones futuras.

4. La Ley de Dios.
Los Bautistas Reformados creen que los 10 mandamientos son el resumen de la ley moral de Dios (Éxodo 20, Mateo 5, Romanos 2:14-22). Ellos creen que a menos que entendamos correctamente la ley, no podemos entender el evangelio. El evangelio es la buena noticia de que Jesucristo guardó la ley para nuestra justificación viviendo en perfecta obediencia para ganar la bendición de la ley de la vida y muriendo una muerte sustitutiva para pagar la penalidad de la ley. Pero el evangelio no es sólo una promesa de justificación. También es la buena noticia que Cristo promete graciosamente dar el Espíritu Santo a Su pueblo para dar muerte a su anarquía y hacerlos más y más apegados a la ley. Tito 2:14 dice que Cristo ‘se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y para purificar para sí un pueblo propio, celosos de las buenas obras’.

La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los demás, a que se la obedezca;1 y esto no sólo en consideración a su contenido, sino también con respecto a la autoridad de Dios, el Creador, quien la dio.2 Tampoco Cristo, en el evangelio, en ninguna manera cancela esta obligación sino que la refuerza considerablemente.3

1. Mt.19:16-22; Rom.2:14-15; 3:19-20; 6:14; 7:6; 8:3; 1 Ti. 1:8-11; Rom.13:8-10; 1 Cor.7:19 con Gal.5:6; 6:15; Ef.4:25—6:4; St.2:11-12.

2. St.2:10-11.

3. Mt.5:17-19; Rom.3:31; 1 Cor.9:21; St.2:8.

Por lo tanto, mientras que los creyentes justificados están libres de la ley como un pacto de obras para ganarse la justificación y la vida eterna (Rom.7:1-6), Dios les da su ley como un estándar de conducta o regla de vida en su santificación. (Rom.8: 4, 7). La ley moral de Dios, resumida en los 10 mandamientos (Rom.2:14-24; 13:8-10, St.2:8-11), incluyendo el mandamiento del Sabbath o día del Señor (Mr.2:27, Hb.4: 9-10), es un instrumento de santificación en la vida del creyente. Los creyentes descansan en Cristo para su salvación total. Cristo toma sus cargas de culpa y vergüenza, y Su pueblo toma sobre sí el yugo de Su ley, y ellos aprenden la obediencia de un humilde y gentil Maestro. 1 Juan 5: 3 dice: ‘Porque este es el amor de Dios, que guardemos Sus mandamientos. Y sus mandamientos no son gravosos’.

Los bautistas que se aferran a la nueva teología del pacto o a la teología del pacto progresiva, no tienen la misma visión de la ley que la corriente dominante de sus antepasados ​​bautistas.

5. Confesionalismo.
La mayoría de los primeros bautistas, tanto en Inglaterra como en América, adoptaron la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1677/1689. Aunque ciertamente no todos los bautistas calvinistas suscribieron esta confesión, esta fue la principal influencia entre los bautistas en Inglaterra y América después de su publicación. Esta confesión, basada en la Confesión de Westminster (Presbiteriana) y la Declaración de Saboya (Independiente), fue originalmente editada y publicada en 1677, pero formalmente adoptada por las iglesias bautistas en 1689 después que se levantó la persecución inglesa.

Los Bautistas Reformados Históricos eran confesionalistas profundos. Ellos no fueron “biblicistas”. Los biblicistas niegan las palabras y las doctrinas que no están declaradas explícitamente en las Escrituras, y niegan que las enseñanzas históricas de la iglesia sobre la Biblia tenga alguna autoridad secundaria en la interpretación bíblica.

Sin embargo, los primeros bautistas no creían que los miembros individuales de la iglesia o los pastores individualmente debían interpretar la Biblia divorciada de la enseñanza histórica de la iglesia (Hb.13:7). Ellos creían que la Biblia por sí sola es suficiente para la doctrina y la práctica, pero también creían que la Biblia debe ser explicada y leída a la luz de la tradición interpretativa de la iglesia (1 Tim.3:15), que usa palabras que no son de la Biblia [literalmente] (Hechos 2:31 es una refutación del biblicismo, ya que explica el Salmo 16 en palabras no usadas en ese Salmo). Los Bautistas Reformados creían que su teología estaba anclada en la rica herencia teológica de la iglesia y que era un desarrollo natural de la doctrina de la iglesia a la luz de las ideas centrales de la Reforma (Sola Scriptura: no bautizando infantes; Sola Fide: únicamente los convertidos son pueblo de Dios).

Bajo el pretexto de sostener Sola Scriptura, muchos cristianos hoy buscan leer la Biblia independientemente y llegar a sus propias conclusiones privadas sobre lo que significa sin consultar a los maestros autorizados de la iglesia o las confesiones ortodoxas de la fe. Pero eso no es lo que Sola Scriptura significaba históricamente. La Escritura enseña que la iglesia es la ‘columna y baluarte de la verdad’ (1 Tim.3:15). La iglesia en su conjunto está encargada de interpretar la Biblia, y Dios ha autorizado maestros en la iglesia a lo largo de la historia. Por lo tanto, mientras cada cristiano individual es responsable de entender la Escritura por sí mismo, ningún cristiano debe estudiar la Biblia sin tener en cuenta lo que los grandes maestros del pasado han enseñado acerca de la Biblia.


La mayoría de los bautistas reformados históricos adoptaron la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689 porque creían que es un compendio de teología que mejor resume la enseñanza de la Escritura en pequeña escala.

Traducido y publicado con permiso:http://founders.org/2017/03/30/what-is-a-reformed-baptist/
Traducción: J.E. Castañeda Delgado

viernes, 14 de julio de 2017

COMPRENDIENDO LO DETESTABLE DE LA HOMOSEXUALIDAD DESDE LA CONFESIÓN DE SAM ALLBERRY

Por: Shawn Mathis

[Nota del Editor de este blog.
       Estos artículos han sido traducidos para evidenciar la manera en que el espíritu del mundo ha permeado las convicciones bíblicas de muchos en la iglesia bajo argumentaciones sutiles y ambiguas y bajo un acercamiento parcializado y mundano hacia las Escrituras. Hace algún tiempo se señalaba la justificación pública del homosexualismo, bajo una pésima interpretación de las Escrituras, de un pastor carismático. Sin embargo, en ministerios que afirman estar juntos por el evangelio, es bien desconcertante y más cuando proclaman seguir el legado histórico reformado.

       Del ministerio de la Coalición por el Evangelio ya se han puesto en evidencia posturas bastante amistosas con el mundo, poco claras y tendenciosas, y otras, nada bíblicas, bajo la mirada impasible de sus directivas, pues al ser un ministerio tan popular y público, lo que se espera es que se corrijan también de manera pública sus desaciertos. Aquí unos enlaces donde ellos muestran su ambigüedad con respecto al pecado de la homosexualidad:



       Sabiendo que entre esta Coalición hay hombres temerosos de Dios, estos artículos no pretenden enlodar su reputación, pero si evidenciar la falta de discernimiento de quienes afirman ser poseedores de la tradición bíblica, reformada e histórica y a través de este ministerio acercar más a sus seguidores al mundo detrás y juntamente de algunas explicaciones acertadas de la Biblia, como una mezcla indiscernible, para muchos, de verdad y error que tan peligrosa es].


COMPRENDIENDO LO DETESTABLE DE LA HOMOSEXUALIDAD DESDE LA CONFESIÓN DE SAM ALLBERRY

(Esta es la primera parte de una serie que investiga los cambios sutiles en las opiniones conservadoras acerca de la homosexualidad. La segunda parte aquí y la tercera parte,  sin traducir, aquí).

Opción múltiple: ¿Cuál afirmación preferirías que tu pastor anunciara en la iglesia?
A. “Me atraen las personas del mismo sexo y lo han hecho toda mi vida. Con esto quiero decir que tengo atracciones sexuales, románticas y emocionales…”
B. “Me atraen sexualmente otras mujeres además de mi esposa. Con esto quiero decir que tengo atracciones sexuales, románticas y emocionales…”
C. “Me atraen sexualmente los niños y lo han hecho toda mi vida. Con esto quiero decir que tengo atracciones sexuales, románticas y emocionales…”

Probablemente muchos lectores elegirían la opción “D”, la siempre presente “ninguna de las anteriores.” Pero hay algunos que consideran la opción A como tolerable o aceptable o incluso loable. La opción A son las primeras palabras del discurso de dos minutos del pastor Sam Allberry que ha pasado por todo Facebook. Sam lucha con la homosexualidad, aunque es célibe. Sam no es un pastor poco conocido en un poblado pequeño. Él es editor en La Coalición por el Evangelio (The Gospel Coalition).

Su discurso de dos minutos fue aclamado como “de gran coraje” y “valiente.” (Y, no, escuchar el discurso completo no cambia el significado de las primeras palabras). Pero ¿consideraría la gente la opción C como “de gran coraje” o “valiente”? ¿Por qué no? ¿No son todos los pecados suficientes para enviarnos al infierno? ¿No son todos los pecados cubiertos por la sangre de Cristo? ¿No está nuestra identidad en nuestro Salvador y no en nuestro pecado? ¿No podemos aceptar pedófilos no practicantes en el ministerio?

Todo este razonamiento ofrecido por Allberry se aplica de la misma forma también a las otras opciones. ¿Por qué es la homosexualidad de alguna forma diferente? O pongámoslo de otra forma: ¿Por qué la pedofilia es diferente de las otras opciones? Porque es más atroz a la vista de Dios y del hombre.

La pregunta 83 del Catecismo Mayor de Westminster resume la importancia de distinguir entre los grados de pecado, que no todos los pecados son igualmente atroces.
P. ¿Son igualmente detestables todas las transgresiones de la ley?
R. Algunas transgresiones en sí, y por razón de circunstancias agravantes son más detestables que otras a la vista de Dios.

¿Por qué esto es importante?
Porque destaca una pregunta respondida implícitamente por los que apoyan a Allberry: La homosexualidad no practicada no es un pecado tan atroz que debiera mantenerse en privado. Algo que se asume relacionado a esto es que éste pecado no es tal como para que un pastor deba retirarse del ministerio luego de anunciarlo públicamente. ¿Pero qué si un pastor confesase estar luchando con la pedofilia? Quisiera pensar que habría una protesta pública. Me gustaría pensar que se pediría que fuese sacado del ministerio.

Pero, ¿es un pecado detestable -en comparación con otros que aceptamos en el pastorado- confesar públicamente la intensa lucha interna con la homosexualidad? Sólo hacer esta pregunta ilustra qué tan lejos la sociedad pagana se ha filtrado en la mente colectiva de las iglesias. Este asunto ni siquiera se consideraba hace 50 años. Por siglos, legalmente, socialmente y eclesialmente, la homosexualidad, practicada o no era comúnmente asumida como un pecado atroz, un pecado en contra de la naturaleza.

[Confirme la posición reformada e histórica de lo que está prohibido el séptimo mandamiento según el catecismo Mayor de Westminster en la pregunta 139 ¿Cuáles son los pecados prohibidos en el séptimo mandamiento?
R. Los pecados prohibidos en el séptimo mandamiento, además de la negligencia en los deberes exigidos, son el adulterio, la fornicación, a) el rapto, el incesto, la sodomía y toda concupiscencia contra la naturaleza, c) todos los pensamientos, propósitos, imaginaciones y afectos impuros, etc. (Nota del Editor)].

A la pregunta de qué tan detestable es este pecado, el Catecismo Mayor de Westminster arroja un poco de luz en la pregunta 151. Sin entrar en detalles, tres puntos claves demuestran la seriedad de este pecado.

En primer lugar, lo detestable del pecado surge “de las circunstancias [del pecado]… si es público, o en presencia de otros, quienes son de este modo probablemente provocados o contaminados.” Los anuncios públicos de pecados privados se evitan comúnmente por obvias razones. Este problema se agrava aún más por el hecho de que su reputación pública es descrita nada menos que como un ministro del Evangelio (quien de cierto peca) y más fácilmente conocido como el pastor que lucha con la homosexualidad.

En segundo lugar, lo detestable del pecado surge de las “personas que ofenden”. Los pecados pueden ser más graves si se considera: Las personas que ofenden, si ellas son personas de mayor edad, de gran experiencia o gracia, eminentes por su profesión, cualidades (dones), situación, oficio, si son guías de otros, de tal manera que su ejemplo pueda ser seguido por otros. Como pastor de muchos años con reconocimiento e influencia mundial, el pecado privado de Sam convertido en público es más atroz que si nunca hubiese sido pastor. Y su lucha interna con la homosexualidad era violenta aun antes de entrar en el ministerio de acuerdo con su propio testimonio, incluso sosteniendo una lucha con la depresión.

Por último, lo detestable del pecado surge de "la naturaleza y la calidad de la ofensa". La homosexualidad no es meramente un pecado sexual como otros pecados sexuales. El deseo hacia el sexo opuesto es aceptable si es dentro del matrimonio. En cambio, desear el mismo sexo no es aceptable en ningún contexto. Este pecado es más atroz que luchar con el adulterio. Es cierto que es un pecado privado, o más bien fue una lucha privada hasta que lo anunció.

Y anunciando desde los tejados las luchas de su corazón amplifica aún más la enormidad del pecado. Esto debe ser obvio. Sería tan obvio como si el tesorero de tu iglesia anuncia que estaba siendo "atraído por el dinero y que lo ha sido toda su vida. Con eso quiero decir que tengo atractivos emocionales, glamurosos y profundos hacia el dinero… ".

La Coalición del Evangelio está utilizando y promoviendo a este hombre en todas partes. White Horse Inn, (un portal de internet fundado por Michael Horton N.E.) lo ha entrevistado. La gente lo aprueba, sus ensayos y su libro (En revisión). Y al hacerlo, pintan un cuadro de una lucha privada con un pecado atroz que es más importante que útil.


Para que la iglesia se oponga al inmundo diluvio de la Segunda Revolución Sexual, necesita volver a tomar en serio la verdad del catecismo: "Algunos pecados en sí mismos, y en razón de varios agravios, son más odiosos a los ojos de Dios que otros".

Continuará.....

Traducido y publicado con permiso
http://pastormathis.com/index.php/2017/03/22/understanding-the-heinousness-of-homosexuality-from-the-confession-of-sam-allberry/
Traducción: Nelson González

lunes, 10 de julio de 2017

NECESITAMOS NUEVAMENTE HOMBRES DE DIOS


Por: A. W. Tozer

La iglesia, en este momento, necesita de hombres, el tipo correcto de hombres, hombres osados. Se afirma que necesitamos de avivamiento y de un nuevo movimiento del Espíritu; Dios sabe que necesitamos las dos cosas. Sin embargo, Él no quiere avivar ratones. No llenará conejos con su Espíritu Santo.

La iglesia suspira por hombres que se consideren sacrificables en la batalla del alma, hombres que no puedan ser amedrentados por las amenazas de muerte, porque ya murieron a las seducciones de este mundo. Tales hombres están libres de las compulsiones que controlan a los hombres más débiles. No serán forzados a hacer las cosas por el constreñimiento de las circunstancias; su única compulsión vendrá de lo íntimo y de lo alto.

Este tipo de libertad es necesaria, si queremos tener nuevamente, en nuestros púlpitos, predicadores llenos de poder, en lugar de mascotas. Estos hombres libres servirán a Dios y a la humanidad a través de motivaciones muy elevadas como para ser comprendidas por el gran número de religiosos que hoy entran y salen del santuario. Estos hombres jamás tomaron decisiones motivados por el miedo, no siguieron ningún camino impulsados por el deseo de agradar, no ministraron por causa de condiciones financieras, jamás realizaron cualquier acto religioso por simple costumbre; ni se permitieron a sí mismos ser influenciados por el amor a la publicidad o por el deseo de una buena reputación.

La iglesia suspira por hombres que se consideren sacrificables en la batalla del alma, hombres que no puedan ser amedrentados por las amenazas de muerte, porque ya murieron a las seducciones de este mundo.

Mucho de lo que la iglesia hace en nuestros días, lo hace porque tiene miedo de no hacerlo. Asociaciones de pastores se lanzan a proyectos motivados solamente por el temor de no involucrarse en tales proyectos. Siempre que su reconocimiento es motivado por el miedo (del tipo que observa lo que los otros dicen y hacen) los conduce a creer en lo que el mundo espera que ellos hagan, ellos lo harán el próximo lunes por la mañana, con toda especie de celo ostentoso y demostración de piedad. La influencia opresiva de la opinión pública es quien llama a esos profetas, no la voz de Jehová.

La verdadera iglesia jamás sondeó las expectativas públicas antes de lanzarse a sus iniciativas. Sus líderes oyeron a Dios y avanzaron totalmente independientes del apoyo popular o de la falta de este apoyo. Ellos sabían qué era voluntad de Dios y lo hacían, y el pueblo los siguió (a veces en triunfo, pero más frecuentemente con insultos y persecución pública); y la recompensa de tales líderes fue la satisfacción de estar correctos en un mundo errado.

Otra característica del verdadero hombre de Dios ha sido el amor. El hombre libre, que aprendió a oír la voz de Dios y osó obedecerla, sintió la misma carga moral que partió los corazones de los profetas del Antiguo Testamento, quebrantó el corazón de nuestro Señor Jesucristo y arrancó abundantes lágrimas de los apóstoles.

El hombre libre jamás fue un tirano religioso, ni procuró ejercer señorío sobre la herencia que pertenece a Dios. El miedo y la falta de seguridad personal han llevado a los hombres a aplastar a sus semejantes bajo sus pies. Este tipo de hombre tenía algún interés que proteger, alguna posición que asegurar; por tanto, exigió sumisión de sus seguidores como garantía de su propia seguridad. Pero el hombre libre, jamás; él nada tiene que proteger, ninguna ambición que perseguir, ningún enemigo que temer. Por tal motivo, él es alguien completamente descuidado con respecto a su prestigio entre los hombres. Si lo siguen, muy bien; en caso de que no lo sigan, él nada pierde que sea querido a su corazón; más aún, sea que él sea aceptado, sea que sea rechazado, continuará amando a su pueblo con sincera devoción. Y solamente la muerte puede silenciar su tierna intercesión por ellos.

Sí, si el cristianismo evangélico ha de permanecer vivo, necesita nuevamente de hombres, el tipo correcto de hombres. Tendrá que repudiar a los débiles que no osan hablar lo que debe ser expresado; necesita buscar, en oración y mucha humildad, el surgimiento de hombres hechos de la misma cualidad de los profetas y de los antiguos mártires. Dios oirá los clamores de su pueblo, así como Él oyó los clamores de Israel en Egipto. Habrá de enviar liberación, al enviar libertadores. Es así que Él actúa entre los hombres.

Y, cuando vengan los libertadores… serán hombres de Dios, hombres de coraje. Tendrán a Dios a su lado, porque tendrán cuidado de permanecer al lado de Él; serán cooperadores con Cristo e instrumentos en las manos del Espíritu Santo…

Tomado de: https://www.editorafiel.com.br

Traducción: Javier Martínez. IBMLG

jueves, 29 de junio de 2017

CREACIÓN ¿DÓNDE ESTÁ LA PRUEBA?

Creación:¿Dónde está la prueba?
Tomado de:
Resultado de imagen para bajo lupa
A través de los años, mucha gente me ha retado con una pregunta como esta: 'He tratado de testificar con mis amigos. Dicen que no creen en la Biblia y no están interesados en lo que contiene. Quieren pruebas verdaderas de un Dios quien creó; todo y entonces escucharán mis declaraciones acerca del Cristianismo. ¿Qué prueba puedo darles sin mencionarles la Biblia, para que ellos me escuchen?'


En resumen, mi respuesta es como la que expongo a continuación.

Evidencia
Creacionistas y evolucionistas, Cristianos y no Cristianos, todos tienen la misma evidencia, los mismos hechos. Piensa en esto: todos tenemos la misma Tierra, las mismas capas de fósiles, los mismos animales y plantas, las mismas estrellas; ¡tenemos la misma evidencia!

La diferencia está en la forma en que interpretamos los hechos. Y, ¿por qué interpretamos los hechos de forma diferente? Porque empezamos con diferentes presuposiciones. Éstas son planteamientos tomados como verdad aún sin poderlas comprobar. Éstas entonces se vuelven las bases para otras conclusiones. Lo que hace que todo el razonamiento esté basado en presuposiciones (también llamados axiomas). Esto se convierte especialmente relevante cuando se trata de eventos pasados.

Pasado y presente
Todos nosotros existimos en el presente, y los hechos existen en el presente. Cuando alguien intenta entender cómo apareció la evidencia (¿De dónde vinieron los animales? ¿Cómo se formaron las capas fósiles? etc.), lo que en realidad está intentando hacer es conectar el pasado al presente.

Sin embargo, si no estuvimos en el pasado para observar los eventos, ¿cómo podemos saber lo que ocurrió para poder explicar el presente? Sería grandioso tener una máquina del tiempo para poder saber con seguridad acerca de los eventos pasados.

Los Cristianos por supuesto dicen que ellos, en cierto modo, tienen una 'máquina del tiempo'. Ellos tienen un libro llamado Biblia que declara ser Palabra de Dios quien siempre ha estado ahí, y quien nos ha revelado los eventos más importantes del pasado acerca de lo que necesitamos saber.

Basándonos en estos eventos (Creación, Caída, Diluvio, Babel, etc.), tenemos un conjunto de presuposiciones para construir un modo de razonamiento que nos lleva a interpretar la evidencia del presente.

Los evolucionistas tienen ciertas creencias acerca del pasado y presente que ellos presuponen, por ejemplo: No hay Dios (o al menos ninguno que desempeñe actos de creación especial), así que construyen una manera diferente de pensar para interpretar la evidencia del presente. En consecuencia, cuando Cristianos y no Cristianos discuten acerca de la evidencia, en realidad están discutiendo acerca de sus interpretaciones basadas en sus presuposiciones.

Por eso el debate comúnmente se vuelve algo como: '¿Qué no puedes ver de lo que estoy hablando?' 'No, no puedo. ¿Y tú no puedes ver cuán equivocado estás?' 'No, no estoy equivocado. Es obvio que estoy en lo correcto' 'No, no es obvio.' Y así continúa.

Estas dos personas están discutiendo acerca de la misma evidencia, pero están viendo la evidencia a través de un cristal diferente. No es hasta que estas dos personas reconozcan que la discusión realmente es sobre las presuposiciones con las que tienen que empezar, que ellos empezarán a ocuparse de las razones fundamentales de sus diferentes creencias. Una persona no interpretará la evidencia de manera diferente hasta que vea a través de otro cristal, lo que significa cambiar las presuposiciones de uno mismo.

He visto que un Cristiano que entiende estas cosas puede ver a través de un cristal evolucionista (sin aceptar las presuposiciones como verdaderas) y entender cómo ven la evidencia. Sin embargo, por varias razones, incluyendo las espirituales, uno que no es Cristiano no puede ver a través del cristal Cristiano, a menos que reconozca la naturaleza presuposicional de la batalla y que cuestionara sus propias presuposiciones.

Por supuesto que a veces es posible, que con tan sólo presentar 'evidencia', puedes convencer a una persona de que un argumento científico, en particular de la creación, tiene sentido 'en los hechos'. Pero usualmente, si esa persona escucha después una interpretación diferente de la misma evidencia que parezca mejor que la tuya, esa persona se alejará de tu argumento, pensando que ha encontrado 'hechos más contundentes'.

Sin embargo, si has ayudado a esa persona a entender este punto de las presuposiciones, entonces será más capaz para reconocer esto por lo que es, una interpretación diferente basada en presuposiciones diferentes; por ejemplo las creencias iniciales.

Como profesor, noté que cada vez que enseñaba a los estudiantes lo que creía que eran los 'hechos' de la creación, posteriormente su otra maestra, re- interpretaba los hechos. Los estudiantes venían después conmigo diciendo, 'Bueno señor, tiene que intentar otra vez.'

Sin embargo, cuando aprendí a enseñar a mis alumnos cómo interpretamos los hechos, y cómo las interpretaciones están basadas en nuestras presuposiciones, cuando la otra maestra intentaba reinterpretar los hechos, los estudiantes retarían las presuposiciones básicas de la maestra. Entonces, los estudiantes ya no venían a mí, sino iban ¡con la otra maestra! Esta maestra estaba molesta conmigo porque los estudiantes no aceptaban su interpretación de la evidencia retando los principios fundamentales de su pensamiento.

Lo que sucedió es que aprendí a enseñar a los estudiantes cómo pensar en vez de qué pensar ¡Vaya diferencia para mi clase! Me alegra cuando me encuentro con algún estudiante décadas después y me dice cómo se convirtió en un Cristiano activos y sólido como resultado de la clase.

Términos de Debate
Si alguno acepta una discusión sin usar la Biblia, como cierta gente insiste, entonces ellos han determinado los términos del debate. En esencia esos términos son:

1. Los 'Hechos' son neutrales. Sin embargo, no hay tales 'hechos netos' o 'hechos absolutos'; todos los hechos son interpretados. Una vez que la Biblia es eliminada del argumento, entonces las presuposiciones Cristianas desaparecen, dejándolas inservibles para dar efectivamente una interpretación alterna a los hechos. Sus oponentes entonces, tienen el dominio mientras continúen teniendo sus presuposiciones.

2. La verdad puede/debe estar determinada independientemente de Dios. Sin embargo, la Biblia afirma: 'El temor del Señor es el principio de la sabiduría' (Salmos 111:10); ' El temor del Señor es el principio del conocimiento' (Proverbios 1:7). 'Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente' (1Corintios 2:14).

Un cristiano no puede divorciar la naturaleza espiritual de la batalla de la batalla misma. Uno que no es Cristiano no es 'neutral'. La Biblia es muy clara: 'El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama' (Mateo 12:30); 'Y esta es la condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas' (Juan3:19).

El estar de acuerdo con tales términos de debate, implícitamente acepta las proposiciones de que el relato de la Biblia sobre la historia del universo es irrelevante para entender esa historia!

A final de cuentas, la Palabra de Dios es la que redarguye
1 Pedro 3:15 y otros pasajes dicen claramente que debemos usar cada argumento que podamos para convencer a la gente de la verdad, y 2 Cor. 10:4-5 dice que estamos para refutar errores (como Pablo en su ministerio con los Gentiles). No obstante, nunca debemos olvidar Hebreos 4:12: 'Porque la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.'

También Isaías 55:11: 'Así será mi palabra, que sale de mi boca; no regresará a mí vacía, sino que hará lo que me place, y ciertamente hará lo que le envié hacer.'

Aún cuando nuestros argumentos humanos pueden ser poderosos, finalmente es la Palabra de Dios la que convence y conduce a la gente a la verdad. En todos nuestros argumentos, no debemos separar lo que decimos de la Palabra que redarguye.

Aplicación Práctica
Cuando alguien me dice que quiere pruebas o evidencias 'reales', no la Biblia, mi respuesta es así: 'Tu puedes no creer en la Biblia, pero yo sí creo. Y creo que me da las bases correctas para entender este universo e interpretar correctamente los hechos a mi alrededor. Voy a darte algunos ejemplos de cómo al construir mi pensamiento con base en la Biblia explica el mundo y no contradice a la ciencia. Por ejemplo, la Biblia establece que Dios hizo distintos tipos de animales y plantas. Déjame enseñarte que pasa cuando construyo mi pensamiento en esta presuposición. Voy a ilustrarte como procesos tales como la selección natural, el fluido genético, etc. Pueden ser explicados o interpretados . Vas a ver como la ciencia de la genética tiene sentido basada en la Biblia.'


Por supuesto uno puede hacer esto con numerosos ejemplos científicos, mostrando como el tema del pecado el juicio, por ejemplo, es relevante para evidencia geológica y fósil. Y como la caída del hombre, con la subsecuente maldición en la creación, tiene sentido con la evidencia de mutaciones dolorosas, violencia y muerte.

Una vez que he explicado esto con detalle, continúo:
'Ahora déjame pedirte que defiendas tu posición concerniente a esta materia. Por favor muéstrame ¿cómo tu modo de pensar, basado en tus creencias, tiene sentido con la misma evidencia? Y quiero que me muestres dónde mi lógica y mi ciencia están equivocadas.'

Debatiendo de esta manera, un Cristiano está:

1. Usando presuposiciones bíblicas para construir un modo de pensamiento para interpretar la evidencia.

2. Mostrando que la Biblia y la ciencia van de la mano.1

3. Retando las presuposiciones de la otra persona (muchos no saben que las tienen).

4. Forzando al que debate, a defender lógicamente su posición consistente con la ciencia y sus propias presuposiciones (muchos notarán que no lo pueden hacer)

5. Honrando la Palabra de Dios que redarguye el alma.
Recuerda que no es bueno convencer a la gente a creer en la creación, sin guiarlos a creer y confiar en el Creador y Redentor, Cristo Jesús. Dios honra a aquellos que honran su Palabra. Tenemos que usar vías que honren a Dios para alcanzar a las personas con la verdad de lo que realmente es la vida.

Naturalismo, Lógica y Realidad
Aquellos que van en contra de la creación, puede que no estén conscientes de su presuposición fundamental, excluir a Dios a priori, llamado naturalismo/materialismo (todo proviene de la materia, no existe lo sobrenatural, no hay inteligencia creadora inicial).2 Los siguientes dos ejemplos de la vida real, enfatizan algunos de los problemas de 'presuponer':

1. Un joven se acercó a mí en un seminario y me dijo: 'Bien, yo aún creo en el "big-bang (Gran Explosión)", y que llegamos hasta aquí por un proceso de casualidad. Yo no creo en Dios.' Yo le respondí 'Bueno, entonces obviamente tu cerebro y el proceso de tus pensamientos son el producto de la casualidad, así que, no sabes si evolucionó de manera correcta, o aun cuál es el significado de correcto en este contexto. Joven, tú no sabes si estás haciendo la afirmación correcta, ni siquiera si estás haciéndome la pregunta correcta.'

El joven me miró y habló alocadamente, '¿Cuál fue el libro que recomendaste?' Él finalmente se dio cuenta que sus creencias contradecían sus propios fundamentos -tal 'razonamiento' destruye la misma base de la razón.

2. En otra ocasión, un hombre vino a mí después de un seminario y dijo: 'De hecho, soy ateo. Debido a que no creo en Dios, no creo en absolutos, así que, reconozco que no puedo ¡ni siquiera estar seguro de la realidad!' Le respondí, 'Entonces, ¿Cómo sabes que realmente estás aquí haciendo esta afirmación?' 'Buen punto,' él contestó. '¿Qué punto?' le pregunté. Él me miró, sonrió y dijo, 'Tal vez deba irme a casa,' Yo contesté, 'tal vez no esté ahí.' 'Buen punto,' él dijo. '¿Qué punto?' Le respondí.

Este hombre captó el mensaje. Si ultimadamente no hay Dios, filosóficamente, ¿cómo se puede hablar sobre la verdad? Cómo podría uno, aun racionalmente, creer que existe tal cosa como la verdad ¡mucho menos definirla!


Nota editorial: para mayor información sobre la lógica formal y la fe Cristiana, Loving God With All Your Mind: Logic and Creation (Amando a Dios con toda tu mente: Lógica y Creación).

Notas
De hecho, la ciencia podría evitar convertirse en mortinato sólo en un cuadro cristiano. Aun filósofos seculares de la ciencia están virtualmente unánimes en esto. Requiere de presuposiciones bíblicas como un universo real y objetivo, creado por un Legislador Divino, que no es ni inconstante, ni engañoso - y quién también creo la mente del hombre en un modo que fue en principio capaz de entender el universo. [Nota: Refuting Evolution (Refutando la Evolución), Cap. 1, discute esto con mayor detalle].

Esta presuposición es aún defendida como una 'necesidad práctica' en la discusión de las cosas científicas incluyendo orígenes, por algunos que se profesan Cristianos siendo evolucionistas.

Ken Ham

 El australiano Ken Ham es el presidente y fundador de Respuestas en Génesis–U.S. y del famoso Museo Creacionista (más de un millón de visitantes en menos de tres años). Desde que se mudó a los Estados Unidos en 1987, Ken se ha convertido en uno de los oradores cristianos más solicitados por conferencias y programas de entrevistas.

viernes, 16 de junio de 2017

PERDIENDO LA BATALLA DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, DESDE NUESTROS HOGARES

Por: Jorge E. Castañeda D

Sin duda que la batalla de la implementación de la ideología que promueve la desfiguración del diseño de Dios del sexo y de la familia, está al rojo vivo. Es una lucha que representa grandes inversiones depende el ángulo de donde se mire. Como toda guerra es costosa, hay bajas de parte y parte y se gana o se pierde terreno. Pero es una lucha que con sabiduría y, apegados a los métodos divinos, los creyentes debemos dar, así como también damos razón de nuestra fe en otras áreas igual de importantes donde se desfigura la voluntad de Dios para Su mundo.

Pero me temo que, aunque estamos aprendiendo a ser fuertes en el plano argumental y teórico de esta lucha, estamos cediendo mucho terreno en el ámbito práctico y experimental, casi que cooperando en abrir un hueco en nuestros muros de protección que afirmamos proteger. Claro, sin quererlo, porque nuestro deseo es que todo pensamiento se subordine y sea llevado cautivo a la obediencia a Cristo, pero al final del día, la grieta se ha vuelto más grande y dentro de no muy poco tiempo, vamos a lamentar que el enemigo haya tenido la capacidad de leer muy bien nuestras debilidades y se haya aprovechado de ellas, si no es que ya lo está haciendo. De ninguna manera se da a entender que la lucha no debe darse en el plano de las doctrinas, de las ideas, de los argumentos, pero esta lucha resultará insuficiente si como hijos de Dios y representantes de los intereses divinos, no cerramos filas y somos consecuentes con lo que promulgamos.

Déjame explicarlo así. Pedrito es un jovencito que regularmente va a una iglesia. Sus padres son creyentes de hace muchos años y participan del liderazgo en la iglesia. Pedrito es continuamente bombardeado por la música, las películas, los contenidos académicos, amistades, para pensar contrario al diseño de Dios: hombre-mujer, y para redefinir el concepto de familia, como papá, mamá e hijos. Este jovencito cada día enfrenta una avalancha, literalmente hablando, de redefiniciones, nuevos significados y nuevas en este tema y Pedrito ha aprendido por instrucción paterna a ser firme al respecto, ha sido instruido que la Palabra de Dios señala Su voluntad y que no debe contradecir las Escrituras porque eso sería pecar gravemente.

Pero Pedrito, a su corta edad, ha visto que buena parte de los hombres de la iglesia donde va, no son los lideres piadosos de su hogar, que no asumen su rol como el que se les enseña en la iglesia. Ha tenido que ver como la norma, que las mujeres abandonan su rol hogareño para “desarrollarse” como mujer por fuera de su hogar y que, si no son las proveedoras, al menos son coo-proveedoras. Ese es su caso, pues mamá ha salido a trabajar por los compromisos económicos adquiridos y ha sido criado por mujeres que van desde su abuela hasta sus tías o hermanas de la iglesia. Las amistades de su edad, pasan, como él, la mayor parte del tiempo criándose a la distancia o a través de Whatsaap. Cada vez más ve que la gente soltera de su iglesia, por elección propia, prefiere la soltería y evitan a toda costa asumir un compromiso de matrimonio, además que tiene mucha prevención con eso de la procreación. Ha escuchado a muchas mujeres aconsejar a las nuevas parejas que no tenga hijos o no durante algún tiempo y que cuando los tengan, que se los deje a la abuela para no dañar su carrera u ocupación. Mucho de la organización de la iglesia a donde va, es llevado por mujeres, mientras los varones se anulan para el servicio cristiano. Sin embargo, la iglesia se pronuncia en contra de la confusión de géneros, de roles y de la familia, y hasta ha apoyado las marchas de protesta frente al gobierno.

Es suficientemente capaz de ver que aquellos que abanderan la defensa de la familia para la sociedad, son los sacerdotes que no se casan ni engendran hijos legítimamente, y que entre los que defienden la familia, están mujeres que, para defender el modelo de familia, han abandonado su rol distintivo prescrito por la Palabra de Dios y sus propios hogares. Desde que entró al jardín infantil, ha tenido mujeres como maestras, en la escuelita dominical de su iglesia es igual y parece que en su bachillerato y seguramente en su universidad las cosas van a cambiar muy poco, será enseñado los próximos 20 años por mujeres, la mayoría de ellas no creyentes o no ajustadas a su rol. Muy seguramente en pocos años, cuando por convicción personal Pedrito se case, teóricamente sabrá argumentar en contra de todos los males que acechan a la familia, pero repetirá la historia en su propio hogar, porque aprendió a definir las cosas de acuerdo a la practica en la que creció y lo que fue su experiencia más común.

Y es aquí cuando afirmamos que los cristianos, de manera demasiado ingenua y no solo por omisión sino por acción, en el campo de la práctica y la experiencia, estamos cooperando de forma dramática a abrir el muro que los enemigos de la Biblia desean abrir por la imposición de sus ideologías. Tenemos ya casi dos generaciones que se han levantado sin una idea clara ni una práctica legitima de lo que es la familia, los roles distintivos entre hombre y mujer, y dichos roles puestos en casa, en la iglesia y en la sociedad. Aceptémoslo, los creyentes a veces tenemos ese tipo de familia según las necesidades y molde de la época, pero no el que enseña la Palabra de Dios. Tenemos ya excusas estandarizadas para justificar nuestra organización familiar moderna, aunque no le damos ese nombre. Estas generaciones, cada vez se casan menos, huyen de la procreación y mucho más de la maternidad definida por la Biblia. Los varones tienden a feminizarse en la práctica o en su elección más sabia, prefieren quedar al margen de las responsabilidades de una familia con todo lo que eso implica.

Mientras tanto, en la “Ciudad del pecado”, no solo en el ámbito de las ideas sino en el de la práctica, las familias ya están redefinidas, los roles ya están lo suficientemente desfigurados, las distinciones naturales entre unos y otros ya se están borrando con eficacia, no a fuerza de ideologías sino de prácticas. Los hijos de Sión podemos seguir dando la palea en el plano argumental, en el plano teórico, sacando diestramente aquellos versículos que van en contra de las ideologías perversas, y simultáneamente estar perdiendo terreno en nuestros hogares e iglesia y dejando este terrible legado a nuestros hijos, si es que los tenemos.

Por lo que será necesario que en verdad seamos consecuentes y que reflexionemos acerca de una defensa radical de la voluntad de Dios partiendo desde nuestras familias. Algunos tristemente asumen que son las protestas sociales, las marchas, las firmatones y demás herramientas civiles, las que traerán una solución. Sin desconocer que aquellos instrumentos legales alguna ayuda traen, ni corresponden al ámbito de las armas de la milicia que  tiene la iglesia ni van al fondo del problema. Es decir, otro de los problemas con las marchas, arengas, cacerolazos, y más, no es que vayan muy lejos atacando el problema de la confusión de género y familia, la verdad es que se quedan cortos a la hora de presentar un frente solido contra la perversión. ¿Cómo pudiéramos en verdad reparar las grietas y sostenernos firmes frente a la embestida de estas ideologías mientras también ganamos terreno en el ámbito argumental? Déjeme por favor sugerir un camino, que no se ve espectacular, pero no por eso deja de ser efectivo y que representa mejor la voluntad de Dios.

1. Honre el matrimonio. No solo hablando bien de él, sino viviendo el suyo de acuerdo a la Palabra de Dios, sin violar sus votos. Hebreos 13:7 exhorta que al matrimonio debe ser objeto de honra en todos. Cuide sus conceptos y palabras cuando se refiere al matrimonio frente a su propio cónyuge, frente a sus hijos, hermanos de la iglesia y gente no creyente. Alabe la virginidad como un don irremplazable para llevar al matrimonio. Vigile, trabaje y exhorte a que la única salida para abandonar la soltería es el matrimonio y no el noviazgo ni mucho menos la unión libre. La exhibición de un matrimonio legitimo viviendo bajo la voluntad de Dios, es la forma de protesta y contradicción más grande para la ideología perversa, además que una de las armas más instructivas que tenemos a la mano.

2. Recomiende a los solteros el matrimonio en el Señor y la procreación. Si hay algo desconcertante es que mientras Dios vio que el matrimonio, junto con la procreación, eran “buenos en gran manera”, algunos creyentes aconsejan evitarlos. Alabe el matrimonio como expresión de la voluntad regular de Dios para los seres humanos, siendo sensible a providencias específicas de los dones de continencia. Alabe la maternidad legitima, apoye la maternidad dentro del matrimonio. No puede ser que parejas gays anhelen más el matrimonio y el tener hijos que los mismos hijos de Dios. Este deber se les dio al hombre y a la mujere, desde el Edén, antes de la caída, en el contexto de su matrimonio.

3. Esfuércese por mantener los roles distintivos en su familia, no por teoría sino en la práctica. Seguramente será necesario volver a la sencillez de las Escrituras cuando enseñan la composición básica de una familia y sus roles distintivos. Hay un precio que pagar, pero no desdibuje en la práctica lo que dice defender en teoría: Que hombres y mujeres son distintos, luego, si usted es consecuente, ellos no hacen las mismas cosas en el mundo de Dios pues Él dio a cada uno su oficio y papel dentro de la familia y sociedad. No huya de esto, enfréntelo con la abnegación de un discípulo de Cristo.

4. Críe sus propios hijos en el Señor. Un hijo de Dios debe tener muy buenas razones para enviar en su tierna infancia y juventud a un hijo suyo a las instituciones que, por el deber del cumplimiento de su pensum, contaminarán la mente de sus hijos y les darán un modelo equivocado de lo que es ser hombre, mujer y de lo que es una familia. A veces no hay más opción, pero en muchas ocasiones, con verdadero amor abnegado y bajo la capacidad que da el Señor, podemos fortalecer la mente y los conceptos de nuestros hijos sin exponerlos a la institucionalidad educativa, para que cuando se enfrenten al mundo por ellos mismos, lo hagan con criterio y bajo una tradición familiar tan sólida que ninguna ideología pueda revertir.

5. Muestre que la institución de la familia, sin ser perfecta, puede perseverar bajo la guía de Dios. Las familias de los cristianos no son perfectas, pero donde hay verdadera fe, la desintegración de la familia no será una opción. Así que muestre que los errores de la familia no nos deben arrojar a su desaparición sino a su restauración bajo la gracia de Dios. Luche por su matrimonio, por la armonía, por la comprensión. Muestre que hombres y mujeres somos distintos y que así Dios nos hizo, pero que la solidéz de un pacto ante Dios y el amor por el cónyuge se sobreponen al pecado y a los conflictos que surgen de este.

6. Exhiba ante la sociedad su familia, no deje que los centros comerciales, restaurantes y parques, sean tomados por individuos que desfiguran el plan de Dios. Así, aportamos socialmente a no dejar borrar de la mente de esta sociedad la figura hombre – mujer y familia. Quizás sea este un testimonio sin palabras, que contrarreste el campo que los amigos del pecado quieren ganar. Ellos quieren exhibirse, mostrarse, para que, a fuerza de la costumbre, sus leyes sean aceptadas como normales. No permitamos que en el mundo de Dios pase esto, pues la primera exhibición de la unión entre unos seres humanos en el mundo fue la familia.

Como advertirá, los creyentes debemos ser sabios en esta lucha. No tenemos muchas opciones, porque la lucha está planteada en el ámbito teórico como en el de la práctica. Y ya que esto es así, que nuestras familias sean centros de enseñanza en ambos flancos. Quizás Dios nos use para ganar el terreno que hemos perdido desde nuestros hogares, para la gloria y alabanza de Dios y el bien de esta generación.



POR LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN ESTA GENERACION

Este blog se hace responsable de lo que publica, pero no se hace responsable de lo que los autores de los artículos o las páginas de las que estos son extraídos, crean en su demás teología o en las practicas que ellos tengan a nivel personal.

Se desea a través de este blog, expresar el pensamiento bíblico coherente, y más cercano a la confesionalidad histórica y reformada y aportar para la aplicación de ella en la vida cristiana, pero no avalamos lo que en contradicción a la fe reformada histórica algunos de los autores hagan o vayan a hacer en un futuro

A Dios sea la goria.