sábado, 22 de abril de 2017

RENOVANDO EL CENTRO DEL CRISTIANISMO

Por: John J. Murray

La actividad de la iglesia se extiende sobre un siempre creciente campo en la actualidad. Tenemos iglesias nacionales de una naturaleza mixta, iglesias tradicionales, grupos carismáticos, iglesias en casa, comunidades.

Mientras los acontecimientos en las iglesias que aparecen [regularmente] en las noticias son principalmente acerca del rechazo de la membresía, de los principios para abandonar la iglesia, de la adopción de las costumbres del mundo, hay apenas algunas noticias de conversiones múltiples, de crecimiento considerable o de un impacto hecho a la nación. Muchas iglesias están ocupadas intentando llenar los espacios causados por la negligencia de parte de otras instituciones en aspectos de vida familiar y obligaciones del estado. La iglesia evangélica está luchando por su vida, pero está entretenida en nuevas formas de adoración, nuevos ministerios y nuevos lemas. Se intentan varias alianzas, pero, como el Dr D M Lloyd-Jones solía decir, juntar dos cuerpos muertos no resulta en una resurrección. Debe haber un cambio drástico en el centro.

EL MINISTERIO
La primera preocupación debe ser elevar el estándar de los ministros. Richard Baxter (1615-1691), cuyo ministerio transformó a las personas de Kidderminster, dijo: “Si Dios reformara a los ministros y los pusiera en sus labores con celo y fidelidad, el pueblo sería ciertamente reformado. Todas las iglesias crecen o caen a medida que el ministerio crece o cae, no en riquezas o grandeza mundana, sino en conocimiento, celo y destreza en su labor” (El pastor reformado, 1974). Mucho se hace hoy en día con instrucción en el seminario, con estar expuesto a la escolaridad moderna y con lidiar con asuntos contemporáneos. Pero, ¿estamos siendo bendecidos con ministros santos y predicadores con unción que son usados como instrumentos poderosos para el bien?

¿Cómo era el puritanismo, el cual, como el Dr. J. I.Packer afirma, era nada menos que “un movimiento de avivamiento” establecido en Inglaterra? Cuando los intentos por reformar la Iglesia de Inglaterra fracasaron al final del siglo XVI el crecimiento de vida espiritual y enseñanza Reformada vino a través de un ejército de predicadores – “la hermandad Puritana”. Si un verdadero avivamiento es el despertar de una conciencia de Dios y una resultante convicción de pecado, entonces esa obra comenzó primero en los corazones de los hombres que Dios usaría como instrumentos en el avivamiento. Una comprensión bíblica verdadera de la santidad de Dios, de la ley santa, de la depravación humana, del juicio, de la necesidad de regeneración, del cielo y el infierno fue puesta a arder en sus almas.

Fue la predicación de tales hombres la que transformó la faz de Inglaterra. Predicadores jóvenes aprendieron el modelo del ministerio aún antes de que recibieran instrucción académica. Los ministerios de Thomas Taylor en Reading (poblado de Inglaterra), de Richard Greenham en Dry Drayton y de Richard Rogers en Wethersfield fueron campos de cría de predicadores piadosos. Éstos fueron hombres que vivieron en la presencia de Dios y cuya predicación estaba enfocada particularmente en la consciencia. Citando a Baxter de nuevo: “El predicador que habla como si viera el rostro de Dios de cierto afecta más mi corazón, aunque con palabras comunes, que un hombre irreverente con las palabras más exquisitamente preparadas”. Los predicadores puritanos trataban bastante con el corazón y la consciencia de sus oyentes. Como Robert Bruce, un puritano escocés de la misma época, declaró; la primera necesidad de la predicación evangélica es despertar la consciencia de tal forma que “muerda” y “te envíe a buscar un remedio” (‘Robert Bruce’ en una herencia cristiana escocesa, por Iain Murray, 2006).

LA PROFESIÓN CRISTIANA
Una segunda preocupación deber ser elevar el estándar de la profesión cristiana. No hay duda que un período prolongado de enfriamiento espiritual en la Iglesia ha rebajado las expectativas de lo que se requiere de una persona que busca la membresía. El Rev. Thomas Hog de Kiltearn fue uno de los pocos ministros de Highland que permaneció leal al Pacto Nacional* y sufrió la expulsión de su cargo. En sus días de juventud él fue considerado como ejemplar en su profesión cristiana, hablando para la edificación de otros y estando dispuesto a sufrir por causa de Cristo. Un período posterior de convicción profunda y de conversión dramática lo llevó a creer que su profesión anterior era falsa. Es impresionante lo lejos que uno puede ir con una profesión externa, sin una obra verdadera de la gracia. Su vida posterior y ministerio tuvieron un toque que buscaba las marcas de la gracia en la vida de cualquiera que profesara el nombre de Cristo y evidencia de buenos frutos. Aunque algunos de los requisitos pudieran haber parecido muy altos, ciertamente produjeron generaciones de personas piadosas.

Esto es, sin duda el fundamento que se necesita para examinar una profesión cristiana en nuestros días. El primer paso en la conversión debe ser, por cierto, la conciencia de la majestad y santidad de Dios. Existimos para la Gloria de Dios, pero hemos pecado y hemos sido destituidos de Su gloria. La convicción de pecado nos hace perder toda confianza en nosotros mismos y depender completamente en Cristo. Toda la gloria debe ser atribuida al Dios trino. Qué tan largo o profundo pueda ser el proceso varía, pero al menos se produce un odio por el pecado y amor por Dios. Se manifiesta en fe y verdadero arrepentimiento. La regeneración que concede vida nos hace como el árbol plantado junto a corrientes de agua que da su fruto a su tiempo (Sal.1:3). El conflicto con la vieja naturaleza es un ejercicio por el resto de la vida y como peregrinos estamos en guerra hasta que lleguemos a las puertas del cielo.

LA VIDA DE LA IGLESIA
La Tercera preocupación debe ser acerca de una vida auténtica de iglesia. R. B.Kuiper en su obra clásica, El glorioso cuerpo de Cristo (1967), comienza afirmando que “la iglesia cristiana es gloriosa en su misma naturaleza”, pero luego continúa diciendo: “Hoy la gloria de la iglesia está densamente velada. No es una exageración decir que principalmente muestra una imagen de decadencia avanzada y de extrema debilidad.” ¡Y Kuiper estaba escribiendo a la mitad del siglo pasado! Él afirma que la iglesia visible es gloriosa en la medida en que se asemeja a la iglesia invisible. Una iglesia no puede ser más gloriosa que lo que los miembros que la constituyen son. Sólo las adiciones divinas merecen ser llamadas adiciones (a la iglesia), las adiciones hechas por el hombre son siempre detracciones a la gloria de la iglesia. Ésta es la razón por la que el tipo de profesión descrita antes es tan vital.

La iglesia fue concebida en el propósito eterno de Dios el Padre (Jn.6:37), comprada por la sangre de Cristo, su redentor (Jn.10:11) y traída a la vida por el Espíritu Santo (Ef.2:1). La iglesia como un todo es el cuerpo y la esposa de Cristo, así como cada expresión local de ella. La iglesia es la plenitud de Cristo (Ef.1:22-23). La iglesia debe estar satisfecha con ser la iglesia de acuerdo a las prioridades propias de Dios, dadas en Su Palabra. La adoración es su función principal. Para mantener su vida allí debe haber la predicación pura de la Palabra, la administración correcta de los sacramentos y el ejercicio de la disciplina eclesial. Como John Knox dijo: “Esta iglesia debe mantenerse separada del mundo mediante el ejercicio fiel de la disciplina para que no venga reproche a Dios por el carácter de sus miembros, para que el bien no sea afectado por el mal, y para que aquellos corregidos puedan ser recuperados.” (Obras de John Knox). Y hay otras muchas cosas que contribuyen al bienestar de la iglesia, como el gobierno de los ancianos, la instrucción eclesial, la religión familiar y la observancia del día de reposo.

Lo triste es que con todo el énfasis en la recuperación de la doctrina Reformada en los últimos sesenta años no hemos visto un restablecimiento de “la verdadera cara de la iglesia de Cristo” en el Reino Unido. Si el celo por el honor de Dios es la esencia de la piedad verdadera, entonces es tiempo de que nos levantemos como hombres de Dios. Aunque la iglesia más pequeña que lucha fervientemente por la verdad está contribuyendo mucho más al avance del reino de Cristo que un conglomerado de iglesias que oscurece la verdad con ambigüedad y error, no debemos estar satisfechos sino debemos volvernos al Señor “y no dar tregua, hasta que ponga a Jerusalén por alabanza en la tierra” (Is.62:7).

* Nota del traductor: El Pacto Nacional, fue un acuerdo solemne realizado por ministros escoceses en 1638, en el cual rechazaban el intento del Rey Carlos I y de William Laud arzobispo de Canterbury de forzar a la iglesia de Escocia a conformarse a las prácticas litúrgicas y al gobierno de la iglesia de Inglaterra.

Traducción: Nelson David González
Tomado de Banner of Truth 


jueves, 20 de abril de 2017

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN ESAS OTRAS IGLESIAS?

Por David Marshall

[Un pastor local a menudo se pregunta qué estará sucediendo en las otras iglesias de su comunidad. David Marshall es pastor de la Iglesia Bautista Reformada de Hamilton en Nueva Zelanda. Recientemente necesitó tomar un descanso de los rigores del ministerio pastoral y así se le concedió un mes de licencia. No era conveniente irse de vacaciones y así que él eligió en hacer trabajillos alrededor de la casa y el jardín. A sugerencia de un colega, decidió tener un descanso completo y ni siquiera asistió a los servicios en su propia iglesia. Él aprovechó la oportunidad para visitar otras iglesias evangélicas en la ciudad. No buscó las iglesias más radicales, sino que visitó una selección de las iglesias evangélicas más conservadoras. Este es su informe de lo que fue testigo.]


Varias tendencias surgieron rápidamente. Me di cuenta de que el equipo normal en la mayoría de las iglesias evangélicas de Nueva Zelanda incluye una banda, compuesta de piano, guitarras eléctricas y batería, un proyector y una serie de coros de alabanza. Los servicios comienzan con una joven atractiva dirigiendo a la congregación en la adoración. Ella coge un micrófono y canta con pasión (repitiendo cada canción por lo menos una vez en caso de que nos perdamos de algo) mientras mira con los ojos medio cerrados en el techo.

Curiosamente sólo algunos de la congregación realmente cantan. Esto no es un problema porque hay varias personas en el escenario o en los asientos delanteros con micrófonos para aumentar la potencia de los instrumentos y el servicio del líder. Todo es muy informal. La ropa casual está a la orden del día. El líder del servicio cierra sus ojos de vez en cuando y pronuncia una oración corta pero celosa, pidiendo que Dios nos ayude a adorarle y servirle. Las Escrituras no se leen. No hay oración pastoral discernible y especialmente ninguna confesión corporativa de pecado. La Oración al Señor no se usa, mucho menos cualquiera de los Credos de la iglesia temprana. En la mayoría de las iglesias que visité no se cantaban himnos tradicionales.

Sin embargo, yo estaba francamente sorprendido al descubrir que las iglesias evangélicas ahora tienen el equivalente religioso de los comerciales. Estos son conocidos aquí en Nueva Zelanda como anuncios publicitarios, es decir, promociones.  Las congregaciones son llevadas a prestar atención a las actividades por el uso de chistes y títeres. Cualquier cosa dirigida a los jóvenes se describe como "impresionante". En una iglesia fuimos tratados con un video promoviendo un programa nacional Alpha*. El propio Nicky Gumbel nos instó a apoyar esta valiosa causa. Los sermones que escuchamos variaban en el grado de fidelidad a la Escritura, pero me complació encontrar que todos estaban basados ​​en un pasaje bíblico. Pocos se caracterizan por el amplio contenido doctrinal. Todos fueron entregados en un tono conversacional y se subrayó la aplicación personal.

La Hoja de Notificaciones en una iglesia de Open Brethren a la que asistí nos informó que los ancianos (masculinos) habían decidido reconocer a dos ancianas. Estas fueron las primeras mujeres nombradas para este cargo en la historia de esta iglesia. Yo había notado que aparte del predicador, el hombre que montó un monociclo a través de la iglesia como parte de un promo y otro líder juvenil masculino, todos los que aparecieron por adelantado eran mujeres. El pastor habló sobre la Carta de Judas, pero aparte de los cuatro primeros versículos que leyó durante su mensaje, ninguna parte de la carta fue leída a la congregación (1 Timoteo 4:13). El mensaje fue cálido y lleno de aplicación carnal, pero no intentó explicar la sección central de la carta y su solicitud, aunque buena, no surgió realmente del texto.

El pastor de una iglesia de la Iglesia Bautista me dijo que su iglesia estaba comprometida a implementar los principios del libro de Rick Warren Una iglesia con propósito. Este libro afirma que una iglesia puede crecer sin comprometer su mensaje o misión. Asistí a un servicio nocturno en esta iglesia. El servicio estaba claramente dirigido a la juventud y estimo que alrededor del noventa por ciento de la congregación tenía menos de 25 años. No pude evitar impresionarme. La mayoría de las iglesias no se acercan a este número de jóvenes. Podría parecer mezquino ser crítico y yo sería el primero en reconocer que esta iglesia parece estar siendo usada por Dios para ganar y edificar a los jóvenes. Sin embargo, no me impresionó la falta de contenido de la mayoría de los coros. En un momento del servicio no estaba seguro si los músicos en el escenario nos cantaban o nos guiaban en el canto congregacional.

Mientras miraba alrededor de la iglesia, me di cuenta que menos de un tercio de los presentes estaban realmente cantando, en lo que se supone era el canto congregacional. La mayoría de los jóvenes estaban escuchando un concierto y no participaba en el canto congregacional. Aquí teníamos entretenimiento, no cristianos en la adoración. Algunos de los que no habían estado cantando estaban visiblemente impresionados por un muy buen mensaje expositivo y asumiría que eran creyentes. Al reflexionar, también me entristeció al darse cuenta de que las personas mayores de la iglesia han abandonado en gran medida el servicio nocturno. El viejo lema de Keswick “Todos los que están en Cristo Jesús” simplemente no se aplica aquí. Una nueva pared divisoria se ha erigido no entre judío y griego, sino entre generaciones. Esto no es como debe ser. Uno de mis mejores recuerdos como un nuevo cristiano cuando en mis veinticinco años es hablar con adolescentes y gente mayor y encontrar que teníamos mucho en común porque compartimos la fe en Jesucristo. Antes de mi conversión rara vez había hablado extensamente con alguien tres o cuatro años más viejo o más joven que yo. Pero como la edad cristiana, la ocupación, el género y otras diferencias simplemente no importaban. Gálatas 3:28 era maravillosamente cierto.

También me entristeció darme cuenta de que estos jóvenes ni siquiera estaban expuestos a la riqueza de la himnología de la iglesia. Los libros de himnos nunca se usan en esta iglesia ni en muchas otras. Las maravillosas palabras de Isaac Watts y Charles Wesley nunca se cantan. Si no es contemporáneo no se canta. Y así una generación de creyentes está siendo empobrecida en nombre de la relevancia cultural.

Mi impresión general de las iglesias evangélicas en Hamilton es que se están entregando a la muerte. La música y la actuación dominan la cara pública de muchas iglesias. Mientras se sigue predicando la Biblia, la lectura de las Escrituras y la oración ya no tienen el lugar que una vez tuvieron. Falta un sentido de temor y majestad de la presencia de Dios.

* Es el reformulador de un programa evangelístico llamado Alpha. Son cursos que se desarrollan en grupos pequeños de gente que se reúnen para comer y debatir preguntas relevantes de la vida. El curso además ofrece enseñanzas, videos, manuales…Es usado por católicos también e impulsado por la iglesia Anglicana.

Traducción: Fanny E. C. Rodríguez
Tomado de Banner of Truth 


martes, 11 de abril de 2017

SEMANA SANTA

Momentos de recogimiento, reflexión y meditación es lo que se nos propone por estos días. Y sí que lo necesitamos. Una mirada por las ventanas para ver la situación nacional e internacional para reflexionar acerca del ambiente donde vivimos cada día. Una mirada por las ventanas de nuestra vida para ver la situación de nosotros mismos. Aprovechando que para estos días muchos meditan en las cosas que casi nunca lo hacen, le invito a que considere lo siguiente.


Comenzaré mostrando que es necesario hablar de esas palabras que inquietan y amedrentan a muchos o desafían e intranquilizan a otros: espiritualidad y moralidad. Parecen palabras abstractas, sacadas de anticuarios medievales y desempolvadas cada año por esa tradición llamada Semana Santa. Pero démonos cuenta o no, es un matrimonio con el que la humanidad ha vivido en toda su historia, con la que vivimos hoy y mientras el hombre sea hombre, tendrá que vivir. Es precisamente tu caso amigo mío, también eso tiene que ver contigo.

La moralidad de una cultura y de una persona, está determinada por su espiritualidad. Cual sea el concepto acerca de Dios y las cosas espirituales, tal cual será la manera como vive a nivel de sus principios. Sé que preferirías suprimir esta realidad tapando tus ojos y tranquilizar tu atribulada conciencia afirmando que "finalmente no hay Dios". Pero eso no explica ni aclara el dilema de la humanidad. 


Si la moralidad refleja el estado espiritual de las gentes, los homicidios diarios, la violencia, el narcotráfico, incestos, violaciones, aberraciones, corrupción, crisis y todo esto no viene como el clima, viene intencionalmente por personas que planean y ejecutan estos ilícitos, pues tal es su vida espiritual. Tal como son, tales son sus actos. La espiritualidad de nuestra sociedad está moribunda y por lo tanto su moralidad. en otras palabras, dando una estocada a la espiritualidad se ha derrumbado la moralidad. Mientras que nos consolemos con las hipótesis promulgadas desde nuestros colegios y universidades que no hay Dios y que somos animales avanzados, creo que la vida y principios de nuestra sociedad seguirán desmoronándose a prisa.

Pero ¿Qué decir de los que aun mantienen viva la llama de la religiosidad? Las cosas no son distintas. Muchas personas que se confiesan religiosas son los que se persignan para hacer ilícitos, los que el viernes "no comieron carne" pero que el sábado se emborracharon. Los que visitaron los monumentos o fueron a misa, pero que el otro fin de semana frecuentaran los bares, los prostíbulos, las casas de hechicerías y más. Satisfechos consigo mismos por participar de un sacramento y minutos más tarde sosteniendo mentiras o diciendo palabras obscenas. Son los que anduvieron con una cruz en su frente cuarenta días antes y cuarenta días después anhelan el festivo de semana santa para descansar y parrandear, pasar el tiempo en la inmoralidad y la hipocresía. ¡Que extraña religiosidad! Finalmente es otra forma de decir que Dios no existe. 


No parece pues extraño que podamos ser un pueblo tan religioso y a la vez tan homicida, deshonesto e inmoral. Y créame, si yo tuviera un dios pálido, caído, lánguido y petrificado, también me vería tentado a hacer lo mismo que la mayoría, simple hipocresía de una semana y 51 semanas de inmoralidad, mentiras, injusticias y más.

Pero no podemos huir de la otra realidad. Hace casi 2000 años fue levantado Cristo Jesús en la cruz del Calvario como una señal manifiesta de lo que Dios piensa del pecado, de lo que piensa de la manera de vivir inmoral, hipócrita e injusta. Allí en lo alto de esa cruz pendía el Hijo de Dios por el pecado de hombres pecadores. Usted puede vivir ajeno a esta realidad, y de hecho creo que lo hace, pero esto no anula la verdad de la cruz, que a menos que Cristo sea su Sustituto, usted tendrá que enfrentar por sí mismo el juicio de Dios. Que a menos que un individuo venga a Cristo en arrepentimiento y fe, perecerá eternamente en su estado de putrefacción espiritual y moral.

Cristo murió, pero resucitó. No encontrarás los huesos en su tumba, porque no está allí. ¡Como quisiera el ateo, el religioso y el relativista que se hubiese quedado allí! ¡Que no se hubiera levantado de los muertos y así no tener nadie ante quien dar cuentas! Pero resucitó. Puedes negar esta realidad, pero la negarás para ti mismo. Un día estaremos todos ante el tribunal del Resucitado, Cristo Jesús.

Hay mucho en que pensar ¿No? Es más que dejar de comer algo un día especifico, es más que ir con devoción a un lugar especial. Tiene que ver con la vida misma, con el diario vivir, tiene que ver con su profesión, trabajo, familia; con su espiritualidad y moralidad. Pero en definitiva, se trata de Cristo, no unos días, sino de la realidad de Cristo y de la cruz que se pone frente a nosotros y demanda una posición frente a ella: la espalda o las rodillas. Sí. O caes de rodillas ante Cristo para siempre o sigues dando la espalda a Cristo. Mira tu vida, encontrarás que de semanas santas tal vez sepas mucho, pero de Cristo… de Cristo nada. Que Dios te conceda el conocimiento salvador de Jesucristo y una nueva vida para un discipulado fiel al Señor para toda la vida.

Reflexiona y medita sobre esto amigo,

Jorge E. Castañeda D.


lunes, 10 de abril de 2017

¿CÓMO ESCUCHAR UN SERMÓN?

por George Whitefield

Claves para sacar el máximo provecho de lo que el predicador dice. 

Jesús dijo: Mirad, pues, cómo oís (Lucas 8:18). Estas son algunas de las precauciones y direcciones, con el fin de ayudarle a oír sermones con sus beneficios y ventajas. 



1. Vamos a escucharlos, no por curiosidad, sino por un deseo sincero de conocer y cumplir con su deber. Entrar en la casa de Dios sólo para tener entretenidos nuestros oídos, y no para tener nuestros corazones reformados, debe ser, sin duda, muy desagradable para el Dios Altísimo, así como nada rentable para nosotros mismos. 

2. Estar diligentemente atentos a las cosas que se dicen de la Palabra de Dios. Si un rey terrenal emitiera una proclamación real, y la vida o la muerte de sus súbditos dependieran por completo de realizar o no sus condiciones, ¡habría muchas ganas de escuchar cuáles eran esas condiciones! ¿Y no será malo no tributar el mismo respeto al Rey de reyes y Señor de señores, y prestar un oído atento a sus ministros, cuando ellos están declarando su Palabra, en su nombre? ¿Cómo se pueden asegurar nuestro perdón, la paz y la felicidad? 

3. No alberguen hasta el más mínimo prejuicio contra el ministro. Esa fue la razón por Jesucristo mismo no pudo hacer muchos milagros, ni predicar a con gran eficacia entre los de su propio país; porque ellos se escandalizaban de él. Miren, pues, y tengan cuidado de entretener cualquier aversión contra aquellos a quienes el Espíritu Santo ha puesto por obispos sobre ustedes. Consideren que quienes están en el liderazgo son hombres de pasiones semejantes a ustedes mismos. Y aunque a veces tangan que escuchar a una persona enseñar a otros lo que no ha aprendido a hacer él mismo, sin embargo, eso no es motivo para rechazar su doctrina. Los ministros no hablan en su propio nombre, sino en nombre de Cristo. Y sabemos que Él ordenó a la gente a hacer lo que los escribas y fariseos les decían, a pesar que ellos no hacían lo que enseñaban (véase Mat. 23:1-3). 

4. Tenga cuidado de no depender demasiado de un predicador, o de tener un concepto demasiado elevado que el que usted debe tener de él. Preferir un maestro por sobre otro ha traído a menudo malas consecuencias a la iglesia de Dios. Fue por esa falta que el gran Apóstol de los gentiles reprende a los Corintios: Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor’ (1 Cor. 1:12; 3:2-5). ¿No son todos los ministros enviados a ministrar, embajadores a los que serán herederos de la salvación? Y ¿no deben todos, por lo tanto, ser apreciados en gran medida por causa de su obra? 

5. Hacer una aplicación particular en su propio corazón de todo lo que se le entrega [En la predicación]. Cuando nuestro Salvador estaba disertando en la última cena con sus discípulos amados y predijo que uno de ellos le había de entregar, cada uno de ellos inmediatamente aplicado esa palabra a su propio corazón, Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?’ (Mateo 26:22). Oh, que las personas, de la misma manera, cuando los predicadores están disuadiendo de cualquier pecado o persuadir a algún deber, en lugar de vocear: '¡Esto era preciso para tal y tal persona!', deberían dirigir sus pensamientos hacia el interior, y decir: Señor, ¿Soy yo? ¡Cómo encontraríamos más beneficio en esos discursos que ahora nos parecen tan generales! 

6. Oremos al Señor, antes, durante y después de cada sermón, para que el ministro sea dotado con el poder de hablar y que se le conceda una voluntad y capacidad de poner en práctica lo que se muestra en el Libro de Dios para ser su deber. No dudes de que esta era la consideración que hizo el apóstol Pablo con tanto fervor suplicando a sus amados Efesios que intercedieran ante Dios por él: ‘orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar’ (Efesios 6:18-20). Y si tan gran apóstol como Pablo necesitaba las oraciones de su pueblo, cuánto más los ministros que tienen sólo los dones ordinarios del Espíritu Santo. 

¡Ojalá todos aquellos quienes me escuchan hoy, fueran serios, juiciosos, para practicar en sus corazones lo que les ha sido dicho! Cómo ministros veríamos a Satanás caer del cielo como un rayo, y la gente encontraría la Palabra predicada más cortante que una espada de dos filos, y poderosa, a través de Dios, para la destrucción de las fortalezas del diablo! 

Este extracto es una adaptación del Sermón 28 de La Obras del reverendo George Whitefield. Publicado por E. y C. Dilly, 1771-1772, Londres. George Whitefield (1714-1770) era un evangelista metodista británico cuyos sermones poderosos avivado las llamas del Primer Gran Despertar en las colonias americanas.
http://www.monergism.com/thethreshold/articles/onsite/howtolisten.html)


sábado, 8 de abril de 2017

LA AUSENCIA DE UNA MASCULINIDAD PIADOSA

Por: Alan Dunn


La disolución contemporánea de la familia y la desaparición de la verdadera religión de hoy se pueden atribuir a la ausencia de la masculinidad piadosa. El cuarto mandamiento ("Acuérdate del día de reposo para santificarlo") se dirige a la cabeza masculina de la casa, y el quinto mandamiento ("Honra a tu padre ya tu madre") requiere que los padres sean honorables.

Lo que está en juego aquí es la administración de la autoridad legítima. Dios ha creado a la humanidad a fin de tener Su autoridad implementada a través de la agencia de liderazgo masculino. La necesidad urgente es para el liderazgo masculino. La vergüenza es la abundancia de los hombres que no pueden dar liderazgo apropiado en su propio hogar y en la iglesia de Cristo.

Sabemos que hay una diferencia entre hombres y mujeres, pero ¿qué es? La respuesta está en Génesis 2. A Adán se le dio la responsabilidad de nombrar a los animales antes de que Eva fuera hecha. Esta responsabilidad de definir la realidad en virtud de Dios es la diferencia distintiva entre el hombre y la mujer. El Adán pre-caído personifica "la masculinidad piadosa". "Piadosa", en el sentido que él vivía rectamente bajo la autoridad de Dios. "Masculinidad" en que Él daba sentido al orden de la creación. Cuando se hizo la mujer, ya estaba todo definido. 

Fíjese que cuando Eva fue engañada por Satanás, intentó redefinir el fruto prohibido. En el conflicto de la competencia de las definiciones, Adán abdicó su masculinidad e intercambió la definición de Dios por la de Eva. Así en la maldición Dios dice: ‘Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer...’ (Génesis 3:16).

Débiles, hombres afeminados, incapaces y sin voluntad de definir, deben ejercer autoridad o estarán destinados a desaparecer. Lea Isaías 3. Ningún liderazgo pudo ser encontrado. ‘El joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble’ (v5). ‘Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos’ (v12). La ausencia de la masculinidad piadosa es indicativo de la ira de Dios sobre nosotros. 

¿Has tenido suficiente de la confusión y la falta de definición? ¿Conoces el Jesús-Hombre? ¿Estás viviendo por las definiciones de Dios? 

‘Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos; Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres’ (Salmo 12:1).
Creemos que sólo la obediencia a Cristo revivirá lo que falta tan tristemente en nuestros días: la masculinidad piadosa.

Llamado a los Roles
         Los roles de género se establecen en la Creación y se hacen cumplir por la Palabra de Dios. Algunos sostienen que la visión que Pablo tenía de la mujer fue determinada por su cultura. Pero Pablo nos dice que sus opiniones se basan en la creación. Otros dicen que Pablo fue presa de chovinismo* rabínico, por lo que sus perspectivas son simplemente incorrectas. Pero Pablo dice que no es una cuestión de su "perspectiva": ‘las cosas que escribo son mandamientos del Señor’ (1 Cor. 14:37). La autoridad es precisamente lo que está en el centro de este debate. El feminismo es la rebelión contra el Creador y la autoridad de Su Palabra.


El llamado del varón es el de liderazgo en el hogar y la iglesia. El de la mujer es ser su ayudante para lograr los propósitos de Dios. Estas funciones fueron establecidas en la creación y no fueron alterados por la Caída. Es el pecado el que nos trae la guerra de los sexos. El pecado nos hace adversos a vivir como Dios nos creó para vivir. En el pecado, el hombre es propenso sea al abandono y a abdicar de su responsabilidad de liderar con amor o propenso a gobernar como un tirano despiadado. En el pecado, las mujeres son propensas ya sea a rebelarse y a usurpar la jurisdicción masculina, o a anularse a sí mismas en extrema subyugación.

En Jesucristo encontramos el equilibrio. Él manda nuestra obediencia, precisamente en el punto en que estamos más propensos a pecar. La salvación no reorganiza la creación original, pero triunfa sobre el pecado de la Caída. En el hogar, el rol del esposo cristiano es amar, cuidar y sacrificarse por su esposa. El de la esposa cristiana es respetar y someterse a su marido. Asimismo, en el liderazgo de la iglesia el rol del varón es ser masculino y ejercer su autoridad amorosamente. Las mujeres están excluidas del ministerio pastoral. 

Aquellos que argumentan que una mujer con un grado divinidad en teología es tan cualificada como un hombre, sacrifica las ordenanzas de la creación y la autoridad de la Biblia en el altar pagano de la arrogancia académica. Ellos piensan erróneamente que el ministerio pastoral es más que otra profesión académica que distribuye información religiosa. Por supuesto que no, es más bien el ministerio de la autoridad del Rey resucitado, Jesús, y él, de acuerdo con las funciones que estableció en la Creación, ha determinado que los pastores han de ser hombres espiritualmente calificados.

[…] Creemos que las distorsiones modernas de cómo Dios ordenó la sexualidad son atroces, grotescas, y moralmente repugnantes. ¿Sobrevivirán nuestras familias, iglesias y cultura a la destrucción de las mujeres que actúan como hombres y hombres que los dejan?

*Chovinismo o Chauvinismo es la creencia […] de que lo propio del país o región  al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto. (es.wikipedia.org)

Tomado de:


miércoles, 5 de abril de 2017

AL PASTOR DESCONOCIDO

Por: Jordan Standridge

Se dice que hay criaturas en las profundidades de los océanos que aún no han sido descubiertas al día de hoy. Los astrónomos continúan encontrando nuevas estrellas y nuevos planetas cada año que, por milenios, han sido vistos sólo por Dios. Cada animal, planta, y planeta sin descubrir da gloria a Dios por el sólo hecho de que Él los ve, y es glorificado a causa de su belleza aún siendo el único que conoce que existen.

De la misma manera, aunque hay mucho que desalienta cuando miramos la situación de las iglesias hoy, realmente creo que también hay mucho que anima en ellas. Creo que Dios tiene hombres ubicados específicamente alrededor del mundo, que le dan gloria cada domingo, y nadie más aparte de sus congregaciones conoce algo acerca de ellos.

La semana pasada estuve de vacaciones con mi familia. Y como estaríamos de vacaciones un Domingo, busqué una iglesia para asistir. No fue la decisión más fácil de tomar, dado que los buscadores de iglesias de las páginas de TMS (The Master’s Seminary) y 9 Marcas arrojaban cero iglesias, pero al final, asistí a una iglesia basado en una búsqueda de Google. Llegamos justo cuando estaba comenzando. La primera canción comenzó. Mientras caminaba por el salón, había cerca de 40 o 50 personas presentes. Mis expectativas no eran muy altas con base en experiencias de vacaciones pasadas.


Pero la iglesia me sorprendió grandemente. La gente fue amistosa, la música estuvo fantástica, el servicio estuvo muy organizado, pero sobretodo lo que más me impresionó fue el pastor. Estaba muy gozoso. Se puede decir que era un pastor gentil. Había sido pastor por sólo 16 meses más o menos, y desde entonces había empezado a predicar la carta de Colosenses. Justo ese domingo yo presencié su último sermón de la carta. Se había preparado muy bien. Se puede decir que la carta había cambiado su vida y había aumentado su amor por Cristo. Constantemente hablaba del tema principal de Colosenses a medida que recordaba a su iglesia las diversas lecciones que había aprendido en los más o menos 60 sermones de la carta y, en la gran mayoría, era fiel al texto. En un punto, incluso se puso bastante emotivo al pensar que estaban acabando ya con la carta y que era el mensaje final.

Cuando miré alrededor, la gente estaba comprometida, estaban escuchando y lucían agradecidos por el mensaje. Aún así había varias sillas vacías. Cuando pensé en el mensaje en el transcurso de la semana, permanecí pensando en el hecho de que Dios debe estar agradado de ese hombre. Claro, debo decir que no lo conozco, no conozco la historia de su iglesia ni los problemas que pueden tener actualmente. Pero, aún así, estuve increíblemente animado de ver a un pastor de una iglesia pequeña (una mega-iglesia comparada con las de Italia donde crecí, pero pequeña para Estados Unidos), que obviamente había preparado muy bien su sermón. Tomó su valioso tiempo para ir por toda la carta de de Colosenses asegurándose de sacar cuanto más pudiera de ella. Estaba predicando aplicaciones en su mensaje, muy animado, y obviamente quería que el sermón cambiara la vida de su gente, todo mientras tenía una increíble y motivadora sonrisa […].

Digamos simplemente que yo estaba impresionado. Usualmente he oído a Paul Washer y a Steve Lawson decir cosas como “los mejores pastores en el mundo pastorean iglesias pequeñas y nadie nunca ha oído acerca de ellos”, y nunca estuve seguro de estar de acuerdo con ellos hasta ahora. No hace mucho, estuve en un servicio en la Conferencia de Pastores. Cerca de 5000 pastores se congregaron para aprender más acerca de cómo predicar a Cristo. Y un pensamiento arrollador se apoderó de mi mente. Yo realmente no importo tanto como pienso. Sólo soy uno de miles de personas en el ministerio trabajando duro, pasando a través de pruebas, predicando a lo largo de la Biblia. Y también al mismo tiempo, si la gente sabe quién soy yo y qué tan duro trabajo, o cuál es mi actitud mientras trabajo para el Señor, realmente no importa, porque mi trabajo no es agradar al hombre, sino más bien, es agradar al Dios del universo.

Vivimos en unos días y una época en donde se nos dice que el tamaño de la iglesia sí importa. En las sugerencias de mi Facebook, muy a menudo, tengo anuncios publicitarios que me dicen cómo puedo llegar a tener más gente en mi comunidad y cómo puedo aumentar el tamaño de mi iglesia. Aunque siempre deberíamos estar evangelizando, y trabajando en ganar almas para Cristo, debemos recordar que nuestra actitud también importa. Si podemos estar gozosos en cualquier ministerio que Dios nos haya dado, trabajando realmente duro en el ámbito de lo que hacemos, y dejando a Dios los resultados, y dejándole a Él qué tanta influencia podamos tener, pienso que entonces y sólo entonces Dios estará complacido con nosotros. Podemos encontrar formas mundanas para atraer a cientos o incluso miles de personas a nuestras iglesias, pero sólo cuando somos fieles a la Escritura y nuestra actitud es la correcta Dios se agradará de nosotros.

Aunque todos queramos quejarnos acerca del estado de la iglesia, y en muchos casos con todo derecho, pienso que es útil recordar, como Dios dijo a Elías hace tanto tiempo, que hay muchos hombres en el país y alrededor del mundo que pastorean fielmente sus congregaciones, que las aconsejan con gozo, que diligentemente se preparan y toman tantas horas preparando sermones para dos docenas de personas, así como otros lo hacen para miles de personas, y agradan a Su Salvador a través de su actitud gozosa constante. Me tomó una búsqueda aleatoria en Google para recordar esto, y estoy agradecido por la experiencia del Domingo pasado.

Gracias a Dios por estos hombres fieles que, a pesar de las presiones culturales, permanecen leales a la Escritura y fieles a Cristo. Si tú asistes a una iglesia como esta, eres increíblemente bendecido, agradece a Dios por Su Gracia en tu vida, muestra agradecimiento a tu pastor, agradécele por su gran actitud y su gozo al enseñar la Palabra. Es altamente probable que no lo esté haciendo por dinero o por fama, sino que lo esté haciendo por tu bien eterno y por su Salvador.


Jordan is a pastoral associate at Immanuel Bible Church in Springfield, VA, where he leads the college ministry. He is the founder of The Foundry Bible Immersion.


Traducción: Nelson David González

lunes, 3 de abril de 2017

EL PELIGRO DEL Pragmatismo INFILTRADO EN LA IGLESIA

Es necesario entonces que la iglesia obedezca la exhortación paulina de no transigir con el mundo, de no amoldarse. Muchos en la iglesia procuran sin discernimiento contextualizar el evangelio y hacerlo pertinente para esta época y ¿Con qué nos hemos quedado? Con un cristianismo posmoderno, con varias versiones de evangelio, donde al parecer todos tenemos la razón, pero a la vez nadie la tiene, donde debemos prestar más atención al construir y dialogar que a discernir y enseñar. Son otras épocas, y la iglesia debe saber cómo responder. Permítame tocar otro asunto que es prominente en el pensamiento posmoderno y que se ha infiltrado directamente a la iglesia del Señor de manera que hace parte de la forma como se ve hoy el cristianismo en muchos lugares. No es el único asunto mundano que se ha infiltrado en el cristianismo, ya hemos hablado del relativismo religioso y del subjetivismo en el cristianismo, pero seguramente este valor común es suficientes para despertar más y más nuestro discernimiento y huir de amoldarnos a este mundo. Hablaremos del pragmatismo religioso entonces.


Pragmatismo religioso


- ¿Qué es el pragmatismo religioso?
Otra vez, no queremos hacer referencia al significado más amplio de lo que es el pragmatismo, sino al que se ha infiltrado en la iglesia. Hablamos de fundamentar un asunto o darle el estatus de legítimo, por el resultado que produce, independientemente si los medios por los que se persigue tal o cual asunto, son bíblicos. El pragmático está afanado por los resultados, no por la fidelidad bíblica. Así, califica lo bueno o lo malo, lo eficaz o no, el éxito o el fracaso, de acuerdo a los resultados últimos. La pregunta del pragmático es ¿Qué me traerá determinados resultados o mejores resultados? ¿Qué será conveniente hacer en este contexto o qué será más sabio creer bajo esta circunstancia? ¿Qué servirá en este contexto? ¿Qué se adaptará mejor a esta circunstancia? ¿Cómo esquivamos los inconvenientes que nos puede traer hacer o no esto?

Las preguntas que no se hará quien esté bajo la influencia del pragmatismo es ¿Qué enseña la Palabra de Dios en este asunto? ¿De qué manera nos podemos apegar a las Escrituras en esta circunstancia específica? ¿Qué principio de la Palabra de Dios regirá en este contexto? ¿Cómo ser fieles a la Palabra de Dios independientemente los problemas que -al ser fiel-, vaya a traer sobre mí? ¿Puedo juzgar el éxito o la eficacia de algo basado en los resultados o evaluaré su legitimidad según lo que diga la Palabra de Dios?

- ¿Cómo se evidencia el pragmatismo religioso en la iglesia?
El pragmatismo en la iglesia se manifiesta en dos asuntos muy sensibles. En la adaptación de valores o estándares mundanos y en los métodos usados para lograr las cosas. Hablemos de lo primero. Hoy la iglesia ha adoptado estándares mundanos que se sitúan como objetivos o metas a las que se debe llegar. Éxito, influencia, alcance, multitudes, preeminencia, sensaciones, han venido a ponerse como las metas de las iglesias en la actualidad. Esto va más allá, se califican ministerios e iglesias por estos mismos estándares, la mejor iglesia o el mejor ministerio es aquel que tiene éxito, influencia, alcance, multitudes, preeminencia, el que ofrece ciertas sensaciones, etc. Preguntamos: ¿De dónde la iglesia sacó estas metas, estos estándares hacia los cuales apunta? ¿Son estos valores los que deben acompañar el desarrollo de la iglesia, son asuntos que Dios planeó para nosotros, son asuntos que la Palabra de Dios señala que busquemos? No, de ninguna manera, son valores y estándares humanistas.

Hablemos de lo segundo. El pragmatismo no solo se evidencia en la adaptación de valores o estándares mundanos sino en la implementación de procedimientos o métodos no enseñados por las Escrituras, para conseguir un resultado. Aquí el asunto es más sensible, porque en algunas ocasiones, puede que lo que se quiera sea legítimo, aun así, es un error al procurar alcanzar dicho objetivo por métodos humanistas, por procedimientos que la Biblia no enseña con claridad.

El pragmatismo se evidencia en que ya la iglesia apunta a estándares mundanos, bajo motivaciones mundanas y se da a procedimientos mundanos para conseguir fruto espiritual. La iglesia quiere ser “exitosa”, entonces persigue ser influyente con las herramientas que le ofrece una cultura caída, sea cierta adoración, ciertos programas, cierta estructura. ¿Quién afirmó que la iglesia debería buscar el éxito? Segundo ¿Quién define para nosotros éxito? Tercero ¿Quién mandó hacer rodar tal o cual procedimiento para alcanzar esto? Como ve, de principio a fin el pragmatismo está lleno de vicios pecaminosos. ¿Qué atrae a la gente? ¿Qué la mantiene alegre en las bancas de una iglesia? ¿Qué les da un sentido de satisfacción permanente? Así se parte del contexto, así se parte del hombre porque “El hombre es la medida de todas las cosas” y se relega la palabra de Dios a un segundo plano, así se proclame que todo es para la gloria de Dios.

Recordemos Jeremías 44:16-18: ‘La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti; sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalén, y tuvimos abundancia de pan, y estuvimos alegres, y no vimos mal alguno. Mas desde que dejamos de ofrecer incienso a la reina del cielo y de derramarle libaciones, nos falta todo, y a espada y de hambre somos consumidos’.  

¿Sobre qué fundamento levantaron su creencia y práctica? Sobre lo que les funcionó, independientemente de lo que la Palabra de Dios enseñaba. Mientras se dieron a la idolatría, nada les faltó, mientras sirvieron a deidades paganas, les fue bien, pero cuando se volvieron a Dios, vieron el mal. ¿Cómo razonaron? Todo lo que nos funciona, todo lo que nos da felicidad, todo lo que promueve nuestra prosperidad, eso es lo correcto, independientemente lo que la Palara de Dios afirme. Mire los resultados y concluya qué es lo bueno, lo que hay que hacer, lo que ay que creer. Mire con los estándares mundanos si ese resultado se consigue y habrá que hacer lo que nos lleve a esto, si la Biblia coincide, perfecto, si no, la haremos coincidir, pero haremos lo que nos lleve a conseguir ciertos fines.

- ¿Por qué es un peligro?
Si hay una vía directa hacia la mundanalidad, es el pragmatismo. El pragmatismo ya es mundano y no solo atrae valores mundanos a la iglesia, lleva la iglesia y la diluye en la cultura. Piensa si después de tanta contextualización, conciertos, música pop, teatro, lúdica, cámaras, luces y humo, tenemos una iglesia más pura, santa y poderosa. Tenemos lo que queremos, éxito, grandes personalidades, multitudes, pero no más santidad, abnegación, evangelio ni evangelismo. No solo el mundo ha carcomido las estructuras eclesiales, el mundo atrajo hacia sí la iglesia y la está diluyendo en su propio ácido cultural. Aceptémoslo, la filosofía pragmática ha traído más mundo a la iglesia que lo que ha llevado el evangelio al mundo.

¿Qué hizo que el apóstol Pablo en medio del templo de la sabiduría del mundo, haya abandonado todo intento de vindicar el evangelio desde la filosofía humanista (Hch.17:16-34)? ¿Qué hizo que hubiese preferido velar su conocimiento de muchas cosas para predicar la cruz de Cristo? ¿Por qué se negaría a llevar a la gente tras su reputación y personalidad y sus experiencias místicas? Lo hizo por su excesiva confianza en el Evangelio de Cristo, el cual es poder de Dios. Miras sus expresiones:

1 Cor.2:1-5: ‘Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios’.

1 Cor.1:17: ‘Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo’.

Fil.3:7-8: ‘Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo’.

1 Cor.1:21-31: ‘Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia’.

En última instancia, el gran peligro de andar en los caminos de la sabiduría humana, aquellos caminos que podemos generar y manipular, es que hacemos vana la cruz de Cristo, que desechamos la sabiduría divina y que podemos prescindir del poder del Espíritu Santo. Así, no apartamos del evangelio de la cruz para traer algo más atractivo, pero jamás eficaz. Que nuestro buen Dios nos ayude.



POR LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN ESTA GENERACION

Este blog se hace responsable de lo que publica, pero no se hace responsable de lo que los autores de los artículos o las páginas de las que estos son extraídos, crean en su demás teología o en las practicas que ellos tengan a nivel personal.

Se desea a través de este blog, expresar el pensamiento bíblico coherente, y más cercano a la confesionalidad histórica y reformada y aportar para la aplicación de ella en la vida cristiana, pero no avalamos lo que en contradicción a la fe reformada histórica algunos de los autores hagan o vayan a hacer en un futuro

A Dios sea la goria.