miércoles, 20 de septiembre de 2017

JESÚS ¿POP?



Por Jorge E. Castañeda D.

La persona de Cristo siempre ha levantado contra sí mismo bastante hostilidad. La verdad es que Jesús es un nombre conflictivo, siempre lo ha sido y lo será. Esta realidad solo se debe a una explicación, Jesús define con toda claridad quién es Dios, cuál es Su carácter y Su voluntad. La misma Biblia sitúa a Jesús como el resplandor de la gloria de Dios, como la imagen misma de la naturaleza de Dios, como quien revela al Padre, en otras palabras, quien contempla a Jesús se da una idea concisa de cómo es el Padre.

Si Jesús no existiera o no tuviese la cualidad de precisar quién y cómo es Dios, los hombres vagaríamos de aquí para allá por definirlo. No habría una manera de conocerle, de saber cuál es Su voluntad. Y es en esa maravillosa verdad donde Jesús se convierte en un ser peligroso para la mentalidad plural, relativista y rebelde del ser humano, quien quiera que sea.

Al ser humano le gustaría poder crear su propia deidad, le gustaría él mismo definir quién es Dios y que es lo que Él demanda. Nuestro interior se deleitaría en la medida que podamos acomodar lo físico y espiritual de modo que todo girara hacia nosotros, aun Dios mismo. La idea de poder limitar a Dios a nuestros propios estándares nos suena atractiva pues siempre alcanzaríamos la medida. La idea de querer creer en una deidad que se acomode a nuestras propias codicias, pecados, deseos y anhelos, es en verdad no solo atractiva sino que es el epitome de la religión humana.

Pero aquí viene la gran molestia para muchos. Dios se reveló, claramente se dio a conocer en Cristo. En Cristo vemos a Dios tal cual es, sus cualidades (perfecciones), sus altos planes y objetivos para la vida del hombre. No le dejó al hombre definir este conjunto de asuntos, simplemente en Cristo los dejó ver y el hombre los aceptará o no. Eso tal vez es lo que molesta la mentalidad del hombre, que hay límites bien definidos de quien es Dios, que solo dos opciones hay, aceptarlo tal y como es, así como Cristo lo revela o desafiarlo en ignorancia o rebeldía.
La mentalidad plural de hoy no aceptará esto. Preferiría que todos habláramos de Dios, sin definirlo. Algo así como levantar un altar común al dios no conocido. De esta manera habría dialogo entre la mayoría de religiones del mundo. Es mejor hablar de Dios como del Ser superior, sin entrar en muchos detalles. Por el contrario el cristianismo verdadero ostenta que Cristo es la única manera de conocer a ‘ese’ Dios. Y si esto se sostiene, el dialogo inter religioso se quiebra, se frustra, fracasa por la intromisión de Cristo. ¿Lo ve? Cristo es una persona conflictiva. Reclama superioridad como Dios, reclama exclusividad, reclama ser la única manera de conocer a Dios, reclama para sí mismo ser el único medio y fin de la salvación, reclama que toda rodilla se doblegue ante Él.


En lo profundo del corazón muchos hombres están resentidos con Cristo porque precisamente Él es quien coarta su libertad (libertinaje). Si tan solo Dios se hubiese quedado sin definir ellos podrían vivir como quisieran y creyendo según su propio pensamiento. Pero gracias a Jesús, tendrán serios problemas con Dios de no someterse a Él tal cual es y tal cual se dio a conocer en Jesús. El testimonio mundial de Cristo es un testimonio innegable que deja sin excusa a cualquier hombre.

Un Jesús Trivializado

Pero ¿Qué mas avance de los propósitos por quitar a Jesús de en medio, que volverlo un simple ser humano y trivializarlo frente al mundo? Detrás de estos intentos se encuentran desde los illuminati, la francmasonería, el movimiento ecuménico, la falsa religión, hasta, y es lamentable decirlo, la ignorancia que ha penetrado en los que se confiesan cristianos. Cada uno de ellos y todos ellos a la vez, han preparado el campo para que pensemos mal de Jesús. Desfigurándole, relativizamos a Dios y lo ponemos al nivel del hombre y en consecuencia, le podremos moldear a nuestro antojo. Pero mientras Cristo Jesús sea tenido como Dios y como quien revela al Padre, sus intentos se harán infructuosos.

Es lastimoso ver que parte de esta trivialización, de esta vulgarización de Jesús viene de parte de personas que profesan querer adelantar el Reino de Dios. Tal vez por el afán de hacer accesible o atractivo a Cristo, le han despojado de su gloria como Dios y como quien es el resplandor de la Gloria de Dios. Tal parece que la mentalidad moderna del evangelismo, requiere que maquillemos a Jesús y lo hagamos más llamativo ya que, según se ve, si se le presenta como es, no atraería a muchos.

Es por eso que es mejor quitar a Jesús de su trono al lado de la diestra de Dios, quitarle su mayor gloria obtenida por la resurrección, desnudarlo de su exclusividad, obviar su odio por el pecado y más bien vestirlo con zapatillas deportivas, chaqueta de cuero, gorra juvenil, tal vez guitarra en mano, todo un bacán, un compinche, el pana, quien saluda a toda la humanidad: ¡Que honda bro!...Afiches, dibujos, e-mails, supuestas cartas de Jesús al hombre, calcomanías en los carros con mensajitos ridículos, cooperan con esta desfiguración de Jesús.


Este Jesús pop, es el que se ‘alaba’ en las comunidades que sin discernimiento le cantan pop, rock, reggaetón, y más, finalmente es un amigazo, un igual, un incondicional. Este es el Jesús popular, predicado por muchos, que no importa quién continúes siendo, él te ama, quien no hace de ti una persona más santa sino más buena gente. Este es el Jesús que quiere darles un beso a todos en la frente, un Jesús de conciertos, eventos, bullicio, activismo, fiesta, compinchería y más.

Y desafortunadamente la idea de crear un dios conforme a nuestra imagen, vuelve a darse pero esta vez dentro del seno de los que se confiesan cristianos. El problema es ese, que la persona de Cristo se ha vulgarizado y nos hemos quedado sin Dios en esta generación. El ser humano necesita a Dios. Amigos puede encontrar fácil, pero solo hay un Dios. El problema es que el joven, el adulto, el niño, tienen muchos amigos y no tienen a Dios. Gentes vacías de Dios andan por las calles, muchas de ellas preguntándose el porqué de su vacío si tienen a su amigo Jesús. Ese es el problema.

Somos pecadores, estamos en miseria total, no podríamos remover nuestra condición así nos lo propusiéramos. Es allí donde el individuo pecador necesita un Poderoso Dios y Salvador, es cuando necesita un Sustituto que haya recibido el castigo de hombres pecadores sobre sí mismo y viva para que pueda darnos la bendición de ser perdonados. Es allí cuando jóvenes y adultos necesitan a Dios, Majestuoso y Glorioso que no sea como lo que somos pero que sea un gran sumo Sacerdote. Necesitamos poner en manos de Dios mismo nuestra existencia para tener la vida eterna.

Estoy seguro que mucho del cristianismo no disfruta de las riquezas de haber creído en Jesús, y su vacío tratan de llenarlo con sustitutos miserables. Se reúnen a espectáculos musicales, a shows de milagros, a presentaciones de comediantes o de maestros de la autoestima, a conciertos lúdicos. Esto ha creado una seria dependencia de estos individuos de estos sustitutos de la verdadera fe y gozo en Cristo. No es raro que el creyente de estos movimientos necesite cada vez más estimulo para sentir lo mismo. Y los movimientos modernos le tienen el sustituto adecuado para cada época. Y los que hemos trasegado por el cristianismo los últimos años sabemos de las modas que pasan por estas comunidades, modas risibles pero entristecedoras al ver que se toman como cristianismo.

Es suficiente saber que Jesús es la Única Persona por la cual se puede tener comunión y paz con Dios, se puede ser salvo y conocer que es lo que Dios quiere para todos. Es suficiente saber que por el Evangelio de Cristo Dios llama a todos los hombres a que se arrepientan, se nieguen a sí mismos, se lleven a la muerte de sus pasiones y deseos y le sigan. Si alguno no cree en Cristo bajo estas reales demandas, si alguno no cree en Cristo tal cual es, si alguno no viene a Dios tal como lo revela Jesús ¿Qué le hace pensar que vendrán a Cristo desfigurándole haciéndole ver como un Jesús pop?

domingo, 10 de septiembre de 2017

CUANDO LA RELEVANCIA EMPEZÓ A MINAR LA FIDELIDAD

Cuanta verdad tiene la frase: "Las ideas tienen consecuencias, tienen consecuencias para una cultura, para una nación". Y creo, es una declaración acertada, realista y que no se puede esquivar. El solo hecho de ser seres racionales nos ha puesto ya en el papel de proponer y apoyar o rechazar ideas. Pero este hecho se acentúa en gran manera al considerar que el llamado a Cristo tiene que ver con el entendimiento de las Escrituras santas.

Una Aclaración Previa
Esta aclaración es tanto necesaria como sincera. No corresponde a un formalismo ni al intento de esquivar el escarpado trayecto de identificar y asumir propuestas que de hecho se sabe, no siempre irán en el mismo sentido de las de otros y pueden provocar animadversión. Sin embargo es una indicación que guarda la esperanza de no entorpecer el  ya difícil y sensible camino de la hermandad cristiana y el progreso conjunto del reino de Dios en nuestra administración, en nuestra generación.

Así, las posturas expuestas no pretenden ir contra los hombres como  tal sino con sus ideas. Probablemente algunos usen las mismas palabras para esquivar el problema, pero no es el caso aquí. Entendiendo que existe una línea delgada entre señalar un pensamiento de alguien sin que de alguna manera se señale a quien lo expresa, el afán expresado en estas líneas nada tiene que ver con los proponentes como personas. No se trata de calificar la conversión de ninguno ni de situarlos del lado de la impiedad, no en todos los casos al menos. Muchos de estos hombres nadie dudaría en considerarlos como hermanos y al diferir de sus posturas, se esperaría que ellos tampoco descalifiquen a los demás, pero aclaro, que otros dan fuertes razones para dudar de su piedad.

Situados como parte del cuerpo y sabiendo que en su infinita misericordia también Dios ha dado de su Palabra y Espíritu a los creyentes en otras partes del mundo, es necesario oír el clamor del cuerpo de boca de los que de muchas maneras nunca alcanzarán ni las plataformas ni la influencia de otros, pero que sienten sobre sus hombros su responsabilidad histórica en la Iglesia y quienes son cargados en el corazón con el progreso de ella frente a este mundo.

Lo relevante
Ciertamente ser relevante en medio de un mundo cuyas filas se han apretado en contra del evangelio bíblico y que se esfuerza por destronar cualquier rastro de la Biblia en los diferentes lugares, ha venido a ser una procura que ha tomado el primer lugar en la agenda de muchas iglesias cristianas. Tal parece que, como lo predijeron los que estudian las tendencias de las épocas, una de las cosas que influirían en la década que vivimos sería el calvinismo. Este amable reconocimiento es lo que al parecer, estamos siendo testigos de su cumplimiento.


Mi punto aquí no es hondear la bandera de la irrelevancia ni de siquiera sugerir que verdadero evangelio tenga necesariamente que ver con la elaboración de un mensaje tosco, burdo, indiscernible, y que su gloria está precisamente en no ser para nada relevante en la cultura de hoy. Anhelamos porque muchos oigan, conozcan y vean las glorias del evangelio en toda su plenitud y extensión. Deseamos que aun el mundo evangélico deje atrás la mediocridad doctrinal y la obediencia a medio camino, lo que es constantemente observado alrededor.

Pero, aquí está la situación. Si pudiésemos hacer un señalamiento, tendría que ser por una casi nueva ideología de la relevancia a costa del antiguo fundamento de la fidelidad bíblica. No es totalmente cierto que el calvinismo esté influyendo en el pensamiento de hoy, más bien, creo que algo de calvinismo está influyendo en el mundo de hoy, pero en mayor medida, el mundo de hoy, está influyendo en el calvinismo. Queriendo ser relevantes, aun en cada subcultura, el calvinismo, tal como lo vemos hoy, algo desligado de su historicidad, seguramente está más cerca de convertirse en otra subcultura, una interesante propuesta entre otras más.

"Queriendo ser relevantes, aun en cada subcultura, el calvinismo, tal como lo vemos hoy, algo desligado de su historicidad, seguramente está más cerca de convertirse en otra subcultura".

Y es que al centrar los esfuerzos en procurar visibilidad, los amarres se han venido rompiendo de manera que fidelidad ya no es lo que distinguirá ese calvinismo y de seguro el prefijo de "Neo", es el que más le ajusta a su realidad. Además que el gran barco, puede entrar a mares turbulentos sin un ancla que tal vez no le permita volver y sea anegada en la irrelevancia, de la que pretendieron cuidarse.

Si es un esfuerzo consciente o un descuido somnoliento, cada cual lo tendrá que revisar, pero el fin es el mismo, la relevancia que pretende el Neocalvinismo, es una filosofía hija de otras que se promulgan en el mundo y que expugna el calvinismo histórico y corre en detrimento de la tan apreciada y siempre segura solidez doctrinal.

Cuando algo en el mundo desea ser relevante, echa mano a distintas herramientas pragmáticas que le hagan visible, importante y necesario. De esa manera, asegura un público al llenar las expectativas que por naturaleza somos inclinados a aceptar para que nos influyan. Si la gente está yendo por multitudes a algún lugar, algo debe estar pasando allí. Si además hay grandes personalidades que promueven y disfrutan del asunto, queda mejor respaldado. Estas coaliciones comunican al receptor que las cosas se están globalizando y que es imposible que uno no entre en un mundo cada vez más cercano a todos. Si se aseguran los medios de comunicación, se asegura la promoción de cualquier cosa. Y claro, nunca, entiéndase, nunca, la palabra absoluto o similares deben usarse porque al momento de cerrar las dimensiones de alcance, el mundo plural y diverso (¿Tolerante?) se quedará por fuera y la idea es ser relevante.

"Estas coaliciones comunican al receptor que las cosas se están globalizando y que es imposible que uno no entre en un mundo cada vez más cercano a todos".

¿No es esa la manera en que el Neoclavinismo se ha organizado? Una de las credenciales que primero mostrarán para afirmar la pertinencia de su labor son las multitudes que alrededor de grandes personalidades evangélicas se pueden dar. Es un sensible asunto porque el  común de los cristianos anhelamos que muchos sean influidos por el evangelio y es casi un sueño poderlo ver. Pero la pregunta surge ¿Las personas allí aglomeradas están siendo atraídas por lo que deben o alrededor de lo que les destella? Pero si no es solo una golondrina llamando la lluvia, sino que es una coalición de personalidades influyentes que reman hacia un mismo objetivo, es aún más convincente.  Esta avalancha es intimidante y más aún cuando de tornarse critico de esto, se le pone a usted en el lado de los que no desean la unidad de la iglesia y bajo tal presión ¿Quién mueve un pie? Es decir, quien se atreva a ser cuidadoso al respecto y señalar lo inconveniente, será tildado de ortodoxo frío, inmaduro, doble moral o fariseísmo ¿Bajo estas cosas, qué cristiano osaría ir en contra?

¿Unidad hacia dónde?
Para tener esas grandes respuestas de ‘impacto’ y ‘relevancia’, la mayoría de estos movimientos Neocalvinistas, han tenido que manejar muy prudentemente el asunto de los absolutos y los acervos de interpretación histórica que poseen, porque levantar la ‘barrera’ de una Confesión de fe histórica, estropearía el intento de relevancia e influencia, según las conciben. Más bien, las grandes voces se aúnan para animar a los cristianos a buscar la unidad ‘hacia abajo’ del estándar y no hacia donde las Escrituras nos señalan que debemos buscarla.


Déjeme explicarlo, una de las cosas de la que se alardea hoy es la manera que el Neocalvinismo ha logrado aportar a la unidad de la iglesia como en ningún otro momento. Los históricamente reservados calvinistas, están saliendo de sus ‘guetos’ para juntarse con otros por el evangelio. Grandes eventos se realizan donde cada uno aporta para dicho fin y se demuestra al mundo que somos una gran fuerza unida, que no estamos solos, que nos hemos hecho oír, que somos relevantes. Pero, ¿Cómo ha sido posible? La fórmula es fácil, pragmática, llana: buscar el mínimo común que nos identifique como cristianos y desechar lo demás bajo el título de ‘secundario’. Así, nos unimos en lo fundamental y nos toleramos en lo ‘secundario’.

La pedagogía, que yo llamo, buscar la unidad hacia abajo, viene cuando dejamos de levantar las ‘incomodas Confesiones de Fe’, dialogamos hacia el mínimo común en doctrina, acordamos afirmarnos en lo más básico y lo demás, evitémoslo como algo mortífero que no coopera con la unidad de la Iglesia, porque ya sabemos, debemos procurar y ser solícitos en guardar la unidad en el vínculo de la paz.

Como se puede apreciar, esta es una pedagogía totalmente contraria a la que nos señala la Pablara de Dios y contraria al lugar donde debemos buscarla. Solo una mirada superficial de Efesios 4, nos puede testificar que la verdadera unidad no está en despojarnos de la doctrina hasta lo más mínimo que podamos, y descender a la estatura más básica que podamos sino que está en crecer hasta la estatura de la plenitud de Cristo (Ef.4:11-16). Además que debemos temblar en llamarle secundario y mucho más desechar como algo estorboso, cosas que igualmente están reveladas en el mismo Libro de donde sacamos lo fundamental y que cuyas marcas de ‘secundario’ (o de segundo o tercer nivel) son marcas de hombres y no del mismo sentimiento bíblico, pues las Escrituras afirman que todas ellas son inspiradas y útiles para perfeccionar al hombre de Dios y por ende la Iglesia.

"Ya no es la ortodoxia lo que somos llamados observar y conservar como el principio que matiza una correcta práctica y una ortopatía segura, sino que lo que debemos observar es cómo ser relevantes en este mundo, es trabajar, evangelizar, dejar, como nos dicen, el hielo ortodoxo y frío y correr hacia donde está la acción". 

No es hacia abajo donde deberíamos buscar la unidad ni la relevancia, es hacia arriba, es creciendo, dejando lo infantil, es siguiendo la verdad en amor, es perseguir la edificación y allí, arriba, donde hay más luz, más precisión, más estructura, es donde la unidad se encuentra. ¿Totalmente en el sentido opuesto que nos señala el Neocalvimosmo verdad? ¿No será que se está confundiendo el mínimo común que una persona debe creer para su justificación y lo mínimo razonable y fiel que una iglesia necesita para llamarse bíblica? Que no se piense que estamos hablando de lo mismo, porque si lo aunamos sin discriminación, la gran mayoría de la Biblia pasaría ser un registro irrelevante para cualquier cristiano hoy y solo los aspectos directamente relacionados con soteriología pudieran ser preservados.

Y es aquí donde la relevancia ha venido a erigirse en detrimento de la fidelidad. Ya no es la ortodoxia lo que somos llamados observar y conservar como el principio que matiza una correcta práctica y una ortopatía segura, sino que lo que debemos observar es cómo ser relevantes en este mundo, es trabajar, evangelizar, dejar, como nos dicen, el hielo ortodoxo y frío y correr hacia donde está la acción. Como lo ve, son terrenos peligrosos para el alma y la mejor manera de diluir lo que pretendía ser el fundamento sólido en que las personas que buscaban la verdad, estaban fundamentándose, resultó ser el mismo plato que se les pretendía reemplazar, pero ahora quien lo sirve es distinto.

Estamos sintiendo el quebradizo piso de continuismo de nuevo, de la no suficiencia de las Escrituras en las cosas más grandes y pequeñas, del emocionalismo, del amor por la música del mundo y sus expresiones culturales para adorar a Dios, de reevaluar la ley moral y su pertinencia. Observe que entre más sigamos bajando el estándar, el asunto no se vuelve más relevante sino el viejo y conocido evangelio distorsionado. Estamos abonando diligentemente el terreno para que ‘Solo Cristo’ sea una frase que excluya las demás doctrinas de la fe bíblica y no un estandarte que promueva que en Cristo están incluidas todas las cosas que glorifican a Dios y son el bien de su pueblo, es decir, un Solo Cristo inclusivo. Estamos viendo que lo que está influyendo en esta década son unas doctrinas de la gracia desligadas de su necesaria implicación que nos llevará a un cuerpo amorfo de soteriología reformada y santificación y eclesiología carismática (O mundana).

Y si las cosas no se detienen a tiempo o se reevalúan, caeremos en el más craso subjetivismo que raya en el relativismo crudo que se opone totalmente a la sana doctrina. No es una exageración. Deseo que piense en la expresión de uno de los representantes del Neocalvinismo cuando hablando de la unidad (hacia abajo), se le preguntó por qué seguía siendo Bautista Reformado. Él respondió que aunque todos estaban en lo cierto, era algo honesto consigo mismo y que su conciencia no le permitía pensar distinto. ¿Lo notó? No hay principios objetivos, él cree lo que cree porque así lo concibe. Si ese deslizadero no lleva al subjetivismo relativista ¿A dónde desembocará?

Creemos que la relevancia no está prohibida, pero deseamos que sea una consecuencia y no una filosofía. Deseamos ser fieles como filosofía y no fieles por consecuencia. Eso es seguir invirtiendo las cosas. Si bien, no dudaríamos llamar hermano a una persona que de evidencia de su piedad después de haberse arrepentido y creído en Cristo, aunque su práctica de santificación y su eclesiología no sean las mejores, nuestro amor nos lleva a hacer lo que hizo Pablo con los corintios: no dejarlos en ese estado, sino procurar su reforma. Déjeme explicarlo, cuando Pablo, llamó a los corintos, santos aun en medio de prácticas pecaminosas, no se limitó a bajar su estándar y buscar el mínimo común para llamarlos hermanos, sino que les exhortó a reformarlo todo (someter las cosas bajo el señoría de Cristo y su Palabra). Mírese muy bien, no solo los llamó a las doctrinas más básicas y fundamentales, o solo a las doctrinas de la gracia, sino que habló hasta de la cena del Señor, dones, el papel de la mujer en la iglesia y segunda venida de Cristo. El asunto de llamar ‘santos’ a los corintios no es para que bajo una superficial aplicación concluyamos que no importa la estatura de nuestros hermanos, sigamos bajando el estándar y caminemos hacia la unidad, sino que basados en su justificación nos animemos a procurar su reforma, lo que redundará en una verdadera unidad y no a una superficial que menoscaba la verdad.


"Creemos que la relevancia no está prohibida, pero deseamos que sea una consecuencia y no una filosofía". 

Mientras que avanzamos en estos modestos esfuerzos llamando al discernimiento, lo hacemos esperanzados en aunarnos en la verdad y no a costa de ella. De procurar la verdadera reforma y no solo una soteriología bíblica. Si comparte el amor y celo por la verdad, como cargados por la encomienda de guardar el buen depósito, debemos recordar que la voluntad de Dios está expresada en todas las Escrituras, que compete a todas las áreas de la vida incluyendo la santificación, la adoración pública y privada y la eclesiología y muchas otras cosas más. Y que ser reformado, no es la aceptación somera de cinco puntos sino de un compromiso confesional que empezó con fidelidad mucho antes que viniéramos nosotros y claro está, mucho antes del Neo calvinismo.


P. Jorge E. Castañeda D.

miércoles, 30 de agosto de 2017

ALIMENTANDO OVEJAS O ENTRETENIENDO CABRAS

Por Archibald G. Brown

Originalmente atribuido a CH Spurgeon. Esto parece más bien ser una versión editada de un sermón por uno de sus estudiantes, Archibald G. Brown. “La misión de diversión del diablo”, de la cual se ha tomado aparentemente, fue publicado en 1889.

Un mal se encuentra en el profeso campo del Señor tan grosero en su impudencia que los más miopes no pueden dejar de notarlo. Durante los últimos años este mal se ha desarrollado a un ritmo anormal y va de mal en peor. Ha funcionado como la levadura hasta que toda la masa queda fermentada. El diablo rara vez ha hecho algo más listo que insinuar a la Iglesia que parte de su misión es proporcionar entretenimiento para la gente con el fin de ganarlos. Hablando como lo hicieron los puritanos, la Iglesia gradualmente atenuó su testimonio, luego guiñó el ojo y excusó las frivolidades del día. Luego los toleró en sus fronteras. Ahora los ha adoptado bajo el clamor de llegar a las masas.

Mi primera afirmación es que proporcionar diversión a la gente no se menciona en ninguna parte de las Escrituras como una función de la Iglesia. Si es una obra cristiana ¿por qué Cristo no habló de ella? ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’. Esto es bastante claro. Pero así habría sido si añadiera, “y proveer diversión para aquellos que no quieren gustar el evangelio”. Sin embargo, no se encuentran tales palabras en la Biblia. Esto no parecía ocurrírsele al Señor. Y de nuevo, ‘Él dio algunos apóstoles, algunos profetas, algunos pastores y maestros, para la obra del ministerio’. ¿Dónde entran los artistas? El Espíritu Santo calla respecto a ellos. ¿Fueron perseguidos los profetas porque divirtieron al pueblo o porque se negaron a hacerlo? El concierto no tiene apariencia de mártir.

Una vez más, proporcionar diversión es una contradicción directa a la enseñanza y la vida de Cristo y todos sus apóstoles. ¿Cuál fue la actitud de la Iglesia hacia el mundo? ‘Vosotros sois la sal’, no dulces de azúcar, a saber, algo que el mundo despreciará, no tragará con gusto. Corto y agudo era el enunciado, ‘Deja que los muertos entierren a sus muertos’. ¡Él hablaba en serio! Si Cristo hubiera introducido más de esos elementos brillantes y agradables en la misión, habría sido más popular cuando ellos regresaron, debido a la naturaleza de su enseñanza. No le oigo decir: “Pedro, corre tras estas personas, y diles que mañana tendremos un estilo diferente de servicio, algo corto y atractivo con poca predicación. Tendremos una noche agradable para la gente. Diles que pueden estar seguros que lo disfrutarán ¡Sé rápido Pedro, tenemos que atrapar al pueblo de alguna manera!”.

Jesús se compadeció de los pecadores, suspiró y lloró por ellos, pero nunca trató de divertirlos. En vano se buscarán las epístolas para encontrar cualquier rastro de la diversión del evangelio. Su mensaje es: “¡Salid, manténganse fuera, manténganse limpios!”. Cualquier cosa parecida a una broma en sus cartas, es evidente por su ausencia. Los apóstoles tenían una confianza ilimitada en el evangelio y no empleaban otra arma. Después de que Pedro y Juan fueron encerrados por predicar, la Iglesia tuvo una reunión de oración, pero no oraron: “Señor, concede a tus siervos que por un uso sabio y perspicaz de la recreación inocente podamos mostrar a estas personas lo felices que somos”. Ellos no cesaron de predicar a Cristo, no tuvieron tiempo para organizar entretenimientos. Esparcidos por la persecución, fueron por todas partes predicando el evangelio. Ellos “volvieron el mundo al revés”. ¡Esa es la diferencia! ¡Señor, limpia la Iglesia de toda la putrefacción y basura que el diablo le ha impuesto y tráenos de vuelta a los métodos apostólicos! 

Por último, la misión de diversión no consigue el fin deseado. Esto obra estragos entre los jóvenes convertidos. ¡Deja a los descuidados y burlones, los cuales agradecen a Dios porque la Iglesia los conoció a medias, que hablen y testifiquen! ¡Deja que los​​ cargados quienes encontraron paz a través de un concierto no guarden silencio! ¡Que el borracho a quien el entretenimiento dramático haya sido el eslabón de Dios en la cadena de su conversión, se levante! No hay nadie que responda. La misión de la diversión no produce conversos. 

La necesidad del momento para el ministerio de hoy es creer que la erudición se puede unir a una espiritualidad seria, la cual surge del otro como el fruto desde la raíz. La necesidad es la doctrina bíblica, tan entendida y sentida, que encienda en fuego a los hombres.

Tomado de:
FEEDING SHEEP OR AMUSING GOATS Febrero 2002

https://banneroftruth.org/uk/resources/articles/2002/feeding-sheep-or-amusing-goats/

jueves, 17 de agosto de 2017

LA PORNOGRAFÍA, UN COSTOSO PLACER PARA EL ALMA


Por Jorge E. Castañeda D.

Creo que es sumamente obvio decir que vivimos en una cultura altamente ‘sexualizada’ y no quiero pretender enterarlo de algo que es sumamente elemental y ya casi costumbre en nuestro medio. Decir que casi en el 100% de la publicidad, televisión, radio, Internet  libros, música, conversaciones, entretenimiento, etc, hay un alto contenido de tendencia que estimula al sexo ilegitimo, es decir lo que ya sabemos. Informar que el sexo cada vez mas explicito y todas sus aberraciones son cada vez mas publicitadas, comunes, toleradas, recibidas, es informar lo que ya usted sabe. Decir que la filosofía de sexualizar a una sociedad es en verdad una procura de muchos, no hace parte de la teoría de la conspiración sino de una realidad en la que vivimos y que difícilmente podemos huir de ella.

De seguro todo cristiano ha resuelto no dejarse contaminar por esto, lo cual es un propósito loable y santo que toda persona que ha venido a Cristo tiene, y debe alzar como un abandera. Pero tendrá que sortear decenas de escenas al transcurso del día para ver que es uno de los propósitos más difíciles de mantener, no solo por la tendencia de nuestro pecado remanente a ser satisfecha, sino porque todo alrededor conspira contra nuestra santidad sexual.

El individuo sale de la casa y se encuentra con varias personas cuyos atuendos son altamente sexuales. No necesitan hablar para comunicarnos que desean llamar la atención sobre su cuerpo o una parte de él, pero de una manera sexual. El radio en el transporte, así sea un noticiero, tiene varias noticias o secciones que tienen que ver con sexo. Si lo que se escucha es música, ya nada queda a la imaginación. Las conversaciones comunes de las personas son de doble sentido. Si trabaja en computador, mínimo un par de veces se encontrará con publicidad sugerente que usted no buscó. Sea que lea el periódico o le llegue una publicidad debajo de la puerta, para medio día usted habrá visto u oído o sido testigo de variadas alusiones al sexo.

Usted puede ver por televisión un programa infantil, en un canal infantil, y allí llegará los comerciales sugerentes. Vaya al supermercado, allí encontrará exhibidos periódicos y revistas que en su portada no dejan de tener sugerencias sexuales. Los grafitis, calcomanías de otros vehículos, y aun yendo a cambiar el aceite de su vehículo, encontrará que nada escapa de ello. Y de ninguna manera estoy justificando que los cristianos al verse grandemente afectados por todo esto, se den licencia para no seguir luchando o para pecar sin temor en este aspecto. Pero deseo hacerlo consciente de esta lucha que debemos seguir presentando es una verdadera lucha y nunca el cristiano debería tomar una posición pasiva en esto. De hecho ser pasivo nos pondrá del lado del consumidor. Solo quien es altamente activo en su lucha contra el pecado sexual, logrará vencer en esta generación.

Uno de estos males con mayor acceso fácil es la pornografía. Usted solo necesita un dispositivo electrónico con breve acceso a internet y un clic, ni más dinero, ni más esfuerzo. Y no sé qué tan acertadas sean las estadísticas acerca de la exposición a la pornografía en medio de los confesos creyentes en Cristo (Puede ver algunas aquí, aquí y aquí), pero si no son tan reales o si solo se parecen a la realidad, aun así debemos aceptar que, aceptando el promedio más bajo y favorable, la mitad de los hombres de una iglesia, pueden estar luchando con la pornografía, inclusive si es pastor. 

Y cuando digo luchando, hablo un tropiezo donde el individuo cae e intenta ponerse de pie nuevamente por el arrepentimiento. Y si dichas estadísticas nos acercan a una realidad, debemos entender que dos de cada diez mujeres está luchando con lo mismo, de una u otra forma, pero lo está. Si dichas estadísticas son parecidas a lo que pasa en realidad, nuestros hijos a la edad de 12 años, habrán visto 300 veces más contenido sexual que su abuelo en toda su vida.

Debido a que, según se entiende, la industria de la pornografía está más elaborada para los hombres, deseo hablarles de al menos seis peligros que tiene el caer en el vicio de la pornografía. Con esto no deseo desanimar a nadie, más bien, que al poder analizar varios asuntos que compromete la pornografía y cómo ella resta en gran manera nuestra hombría, podamos desenmascarar el engaño de Satanás y por la gracia de Dios, dar pasos hacia una vida santa. Seguramente podemos saber, que medidas externas para frenar con este problema, serán temporales. 

Por ello deseo que pongamos nuestra atención en el hombre interior. Deseo ser de ayuda y no juez. Pero aprovecho que si usted es cristiano, halle en la Palabra de Dios, no solo el camino a seguir, lo cual sabemos, sino la fuerza del Espíritu a través de estas advertencias, para vivir una vida agradable a Dios y verdaderamente santa, en medio de la generación que nos tocó vivir. 

Considere pues hermano que de no tomar armas reales y prácticas contra la pornografía, el costo es demasiado alto. 

Segunda parte: Seis Razones por las que la Pornografía es costosa para el alma.

miércoles, 9 de agosto de 2017

¡UN NIÑO ESTUVO ABURRIDO EN EL CULTO!

Por  Geoff Thomas
Mayo 2001

Un anciano que precedió a otro ministro al pulpito luego de llegar al frente se dirigió a la congregación. "La semana pasada ... un niño estuvo aburrido en el servicio". Un suspiro corrió a través de la congregación. Los hombres miraban sus pies, las mujeres lloraban en silencio, y los niños se ponían pálidos. "Los oficiales de la iglesia se reunirán con el ministro durante la semana y anunciarán nuestras conclusiones el próximo domingo. Mientras tanto queremos disculparnos con ese niño, sus padres y todos los demás niños", concluyó el anciano antes de salir del púlpito. El predicador de rostro ceniciento llegó al púlpito, y en una voz temblorosa comenzó el servicio ...

Este escenario imaginario no está muy lejos de la actual situación eclesiástica en la que muchos consideran que el peor pecado que una iglesia puede cometer es aburrir niños. Sin embargo, este no es el patrón rutinario y aburrido de gran parte de nuestro trabajo de la vida misma que toda la humanidad debe enfrentar, especialmente en el Tercer Mundo. Estaremos mal equipados para vivir si no venimos armados y entrenados para aburrirnos la mayor parte del tiempo. Muchas de las horas que los padres pasan en el trabajo son tediosamente repetitivas, mientras que el trabajo de las madres son un régimen de tareas tediosas.

El trasfondo de la determinación de las iglesias de hacer zonas libres de aburrimiento del culto es una era de materialismo desenfrenado que el mundo occidental nunca ha experimentado antes. Por ejemplo, en las fiestas de hoy cada niño que viene espera ir a casa con una bolsa de fiesta llena de golosinas. Los recreacionistas están reservados, los magos, y los artistas - uno, por ejemplo, traerá media docena animales exóticos, - una serpiente, un búho enorme, una araña, un lagarto. Ese artista cobra £ 500 por una visita, algo más de 600 dolares.

Los padres gastan cantidades ridículas de dinero en ropa, juguetes y otras chucherías para sus hijos. Casi todos los niños tienen más de lo que pueden disfrutar. Nadie puede imaginarse lo felices que son por este exceso. Los padres empobrecidos a menudo se sienten bajo una gran presión para trabajar horas insanamente largas o contratar deudas insostenibles -o ambos- para comprar lujos superfluos para sus hijos. Hemos perdido la idea de que la austeridad -no la pobreza ininterrumpida, sino una moderación decente- podría en realidad beneficiar a los niños. No es fácil para el cuerpo de Cristo predicar la auto negación y el llevar la cruz en medio de una frenética serie de gastos. Se ha convertido en un desastre para muchas congregaciones, especialmente en los Estados Unidos.

Ya no esperamos que los niños soporten el aburrimiento por un segundo. En nuestra infancia lanzábamos pelotas, alimentábamos a los conejos, hacíamos un modelo con Mechano y observamos el ascenso y descenso de un yoyo. También leíamos libros. Nuestras comidas eran bastante predecibles, y una visita al parque local era un evento. Hoy en día las visitas al zoológico, los castillos inflables, saltar en trampolines son necesidades de rutina. Diariamente grupos de juego y guarderías llenan cada minuto libre viendo videos, jugando con computadoras y rebotando en inflables. Todo está a la altura de una gran algarabía. Los juguetes con los que los niños juegan son de plástico chillón de colores primarios. El niño que alegremente habría comido puré de patatas y verduras todos los días ahora se anima a estimular su paladar y desarrollar un gusto por chiles, berenjenas, curry vindaloo al ajo.

A.N. Wilson escribió: “Pascal dijo que todo el problema humano provenía de nuestra incapacidad para sentarnos tranquilamente en una habitación”. Si tenía razón, entonces tenemos serios problemas por delante, con una extraordinariamente inquieta y vacía generación de individuos humanos esperando para conquistar el mundo. La lección de cómo aburrirse debe aprenderse si el niño va a crecer sano, y esto es por dos razones.

En primer lugar, el aburrimiento es en lo que la mayoría de las vidas humanas consisten. Pocos trabajos son interesantes todo el tiempo; y cuando se alcanza la edad de jubilación, los largos días de vacuidad no pueden ser totalmente desprovistos de tedio. Aprender cómo hacer frente a estos períodos desocupados puede realmente reducir, o eliminar su aburrimiento. Un ser humano que sólo ha crecido con la idea de que él o ella debe ser estimulado todo el tiempo nunca será capaz de calmar el aburrimiento de la manera que hacemos los adultos por caminatas, jardinería, crucigramas, o la vida interior.

Y esta es la segunda y mayor razón para esperar que un niño aprenda a lidiar con una tarde sin acontecimientos. Lo que se siente como aburrimiento viene de la capacidad de ser interior. A menos que se haya aburrido, una parte esencial de su imaginación nunca se le habrá permitido crecer. Las historias, la poesía, la oración y las matemáticas, todas las actividades que han desarrollado la raza humana ... se han desarrollado fuera de su capacidad de vivir con el aburrimiento”.

Pero en los cultos de la mañana en todos los lugares vienen niños que llevan bolsas, y en sus bolsas tienen libros para colorear, cajas de lápices, juguetes, computadoras pequeñas, libros de lectura, etc. Esto es porque no hay Escuela Dominical al mismo tiempo que el Sermón, y sería un desastre impensable que los niños estuvieran aburridos. Estas familias nunca traen a sus hijos al servicio de la tarde por la misma razón. Conozco una iglesia en África que tiene un pastor blanco. Varios otros misioneros cristianos blancos y sus familias adoran allí, pero las otras madres blancas y sus hijos no asisten al servicio matutino, salen del edificio y se van a casa después de la Escuela Dominical de pre-servicio. Sólo los hombres permanecen y adoran, pero todas las demás familias de la iglesia, que son todas africanas, y cuya segunda lengua es el inglés, están ahí para todo el servicio. ¿Es el odio del mundo occidental al aburrimiento lo que nos está afectando?

Estamos hablando de iglesias donde está el poder de Dios en el ministerio. Hay relevancia, aplicación, afecto por la congregación, ilustración y presencia del Espíritu en la Palabra. Hombres y mujeres están siendo convertidos y santificados. Siempre se les habla a los niños, y todo el servicio se termina en 75 minutos. Sin embargo, aún durante estos servicios, los niños son alentados a estimularse por cualquier cosa que no sea el mensaje que se les predica. Imagínese que podría llevar a sus hijos a escuchar la predicación de Spurgeon. ¿Irías con una bolsa llena de distracciones para ocuparlos durante el sermón, u orarías para que fueran tocados y convertidos por su mensaje suplicante?

Donde hay suficientes familias aburridas, se produce un gran cambio. Los domingos por la mañana se anuncia en los carteles de las iglesias: “Adoración Familiar”, y todo se hace de una manera animada con los niños en mente. El foco ya no está en lo que agrada a Dios Todopoderoso. Las melodías son animadas, acompañadas por una banda. Hay todo tipo de estímulos visuales, retroproyectores, coreografía y dramas. La risa registra el éxito del servicio. Muchas personas participan, y el papel del ministro es ser maestro de ceremonias. Cada elemento del servicio es breve, y antes del corto sermón los niños son sacados - incluso hasta los 16 años de edad - para tener sus propias clases de la Escuela Dominical en otra parte. Ellos son llevados del hombre a quien Dios ha llamado, dado autoridad y dones de enseñanza, y son llevados a personas que basan lo que dicen en libros escritos por otras personas. No hay posibilidad de que un hombre de la Palabra sea llamado al pastorado en tales congregaciones. Están condenados a un futuro de religión superficial.

Pero los niños no son regenerados. Ellos no conocen a Dios. Hay una enemistad natural en sus corazones contra él. Su aburrimiento no es causado principalmente por su inmadurez sino por sus corazones de piedra. Esto debe ser combatido por la vida amorosa de sus padres, las devociones familiares regulares en las que se familiarizan con la enseñanza de la Biblia, el lenguaje de la oración y se enfrentan a su necesidad de nacer de nuevo. El amor, respeto y entusiasmo de los padres por los servicios de la iglesia, el pastor y su predicación, serán contagiosos. Admirarán y oirán a aquél a quien sus padres prestan tanta atención. Pero donde los padres se aburren - o simplemente uno de los padres - entonces hay pocas esperanzas de que los niños se apoderen del mensaje más emocionante del mundo - la buena noticia del Señor Jesucristo.

Cuando a los niños se les ha enseñado a permanecer sentados en su casa y a escuchar la Palabra de Dios leída cada día, y escuchar a los padres viniendo con acción de gracias y peticiones a un Padre celestial que cuida y provee todas las cosas buenas que los niños experimentan, entonces, dulcemente aprenden a estar quietos durante un sermón el domingo por la mañana, y a llorar desde sus corazones infantiles al Señor por ayuda para adorarle y servir al Dios viviente.

Tomado de: https://banneroftruth.org/uk/resources/articles/2001/a-child-was-bored-in-the-service/
Traducido por. J.C.



domingo, 6 de agosto de 2017

CAUSAS COMUNES

Por Jorge E. Castañeda

Parece que una de las realidades mundiales que están cambiando, es la forma como la sociedad civil ordinaria, el ciudadano común, hoy puede afectar más directamente la vida política de su país. Acciones cívicas y sociales, se pueden poner en marcha más fácilmente por gente del común perteneciente a una sociedad que tiene acceso cada vez más a los medios de comunicación y redes sociales. Por supuesto que, como toda realidad social, no es perfecta y asuntos buenos y malos vienen como su consecuencia.

Esto también ha dado a luz, de forma más visible por lo menos, la participación ciudadana en causas comunes con otros individuos. Podemos apreciar un grupo de vecinos, distintos en profesiones y condiciones, unirse para reclamar por mejores alcantarillados, vías de acceso y valorización de sus predios. Somos testigos de uniones de fuerza de distintos sectores de la sociedad con su diversidad inherente para resistir una decisión política o hasta al gobierno mismo. Son contingencias sociales y hasta allí no hemos dicho nada ajeno a las realidades que vivimos hoy, si no es que a las que se han vivido de mayor o menor manera en cualquier sociedad en la historia.

Existe un desafío de no poca envergadura y es la participación cristiana en los asuntos sociales. Este punto en sí, tiene demasiadas aristas que hacen que, una respuesta simple, no cubra todos los flancos posibles. Si bien se reconoce al cristiano como perteneciente a dos reinos, bajo los cuales él desarrolla su existencia temporal, a saber, su ciudadanía terrena donde tiene obligaciones y privilegios adjuntos y su ciudadanía celestial donde de la misma manera, incorpora realidades espirituales reales y serias, él vive simultáneamente bajo ambas y esto le demandará dar cada paso con sabiduría singular.

Pero existe un desafío que quizás no hemos ponderado lo suficiente, donde evidenciamos algo o mucho de la confusión en resolver el primer asunto con claridad y es la cuestión de los cristianos, trabajando bajo causas comunes con individuos que profesan otras religiones, donde discrepamos lo suficiente en lo doctrinal. Una salida rápida ha llevado a muchos cristianos a resolver el asunto bajo el lema de “unidad bajo las diferencias” en causas comunes. Allí cada cristiano es confrontado con realidades como la agenda (cuando no la dictadura) homosexual, el aborto, la eutanasia, y otros problemas morales donde, al parecer, tenemos intereses comunes con aquellos que profesan temer a Dios y amar al prójimo. Se afirma que es una salida rápida porque adolece de consideraciones bíblicas, siendo más bien pragmático en su proceder y quisiéramos pensar que los cristianos estamos interesados no solo en los fines sino en los medios legítimos (entiéndase aquí bíblicos) para alcanzarlos. Así, fruto de este pragmatismo y confusión, no solo vemos, sino que seguiremos apreciando, un creciente numero de pastores, líderes religiosos, sentados en una especie de ecumenismo, no doctrinal, claro, como afirmarían ellos, sino para promover mejoras bajo causas comunes sociales que nos afectan a todos.

La confusión no se deja esperar. Este pragmatismo no solo minimiza algunas exhortaciones bíblicas al apoyo en causas comunes con los que aborrecen a Dios, como fue el caso de Josafat cuando ayudó al rey impío Acab en una guerra y fue reprendido duramente por el profeta cuando lo hizo, sino que llega a redefinir en la práctica la naturaleza de la iglesia, sus propósitos y las armas de su milicia y hasta comprometer su pureza misma, todo puesto en riesgo bajo la búsqueda de la justicia y moralidad en la sociedad. Parece que el bien social es suficiente para arrojar a los cristianos a manejar un discurso claro y contundente de las doctrinas solo dentro del grupo reducido de la iglesia, pero que tales lineamientos doctrinales, deben ser reprimidos, si de buscar el bien común social se trata. Allí, deben ser escondidas o depuestas, o al menos contenidas las doctrinas de la primera tabla de la ley, las definiciones claras doctrinales con sus implicaciones, y de alguna manera extraña, uniéndonos con otros en causas comunes sobre una segunda tabla de la ley depurada, limada y amputada, con los que se identifiquen así con esta ética desligada de su contexto doctrinal, por no decir, de su ligazón teológica de donde surge la ética verdaderamente bíblica. Entonces, solo bajo verdades mitigadas podemos trabajar y darnos la mano con otros. Es una peripecia acrobática riesgosa, pero es lo que se está haciendo una parte de los líderes cristianos hoy.

Sin duda que no está prohibido que un creyente, en virtud de su ciudadanía en la tierra, participe y aproveche todos los recursos legítimos que le ofrece su constitución. Pero su participación debe ser otra, cuando es convocado, no como ciudadano común, sino como cristiano, como quien pertenece al cuerpo místico de Cristo por la fe, como quien enarbola una particular creencia, una ética distintiva en su fundamento y expresión que no puede separar del señorío de Cristo bíblicamente definido, a distinción de la demás sociedad. Más aun, cuando es convocado por otros individuos, no como ciudadanos, sino como parte de sus propias religiones. Socialmente podemos hablar de causas comunes. Desde una perspectiva temporal y cívica podemos identificarnos en deberes y derechos, pero bajo la perspectiva de nuestra fe particular, las causas comunes solo existen dentro el cuerpo de Cristo y están rigurosamente señaladas por la Biblia. La ética común solo existe bajo los que viven la fe en el Hijo de Dios, pues la justicia (Su andar delante de los hombres) es producto de su piedad (Su andar delante de Dios) y no un simple moralismo, y además, conlleva otro fin que el vivir bien y es la gloria de Cristo, Dios-hombre, único y suficiente mediador y redentor.

En otras palabras, es distinto ser convocado como ciudadano a un ejercicio cívico, como por ejemplo el voto, y posiblemente allí coincidir con otros ciudadanos, independientemente su filiación religiosa, votando por el mismo candidato. Allí, por así decirlo, tuvimos causas comunes y nos identificamos con ellas al nivel de ciudadanos bajo los lineamientos de nuestro gobierno. Pero si, por ejemplo, la iglesia católica llama a los cristianos evangélicos, junto con otros grupos religiosos a la unidad en causas comunes, ya no es un llamado como ciudadanos meramente, sino que el ámbito ha cambiado, la naturaleza del asunto no es pues, contar con los evangélicos como meros ciudadanos sino como pertenecientes a una comunidad religiosa particular, distintiva y a un dialogo común con otros individuos, no como meros ciudadanos sino como parte de su fe particular.

Y allí está el peligro. Estos líderes evangélicos que frecuentan las causas comunes con otras religiones, no fueron convocados como meros ciudadanos, de lo contrario quizás jamás hubiesen sido tenidos en cuenta, sino como líderes religiosos generadores de influencia, casi que como representantes del cristianismo evangelio. Su participación es importante y estratégica en esos círculos en la manera que sean líderes religiosos y no solo ciudadanos. Esto es bastante obvio porque si se observa bien, cuando ellos son convocados o entrevistados, no se afirma que allí o aquí está el ciudadano A o B, sino el pastor A o B y de lejos se puede corroborar en qué condición fueron convocados a dichos encuentros ecuménicos. Es triste ver a dichos lideres evangélicos hablar en plural, involucrando la iglesia a su antojo en activismo social, recomendando a los cristianos pasar por alto o reprimir estratégicamente algunas doctrinas distintivas, bajo el “loable propósito” de causa comunes, confundiendo así y pasando por alto, dicha distinción necesaria.

Con esto queremos decir, para poner un ejemplo, que dos individuos pueden aunarse para llevar a cabo una iniciativa en su empresa para mejorar las condiciones laborales. De hacerlo, lo hacen como parte de esa empresa, bajo los lineamientos legítimos de la constitución de un país y de seguro, cada uno desde su perspectiva moral particular. Pero al ser convocados como cristianos a cualquier actividad, otros como musulmanes, otros como católicos romanos, etc, la naturaleza cambia, pues no somos convocados como meros ciudadanos, de lo contrario la filiación religiosa no sería necesaria. Entonces unirnos en causas comunes solo se haría en detrimento de la pureza distintiva del cristianismo donde se prohíbe juntarse en yugo desigual con los impíos porque con ellos no tenemos ninguna comunión, entiéndase ninguna (Tal y como jamás habrá comunión entre Cristo y Belial). De manera que tener líderes religiosos, en su calidad de pastores o líderes espirituales, unidos con otros líderes religiosos en calidad de ello, bajo causas comunes, es una perversión evidente ya sea de confusión, de liviandad doctrinal o pragmatismo pleno.

Bien lamentable es que dichos líderes religiosos, aprovechando su influencia, estén redefiniendo para el mundo actual lo que es la iglesia, sus propósitos y las armas de su milicia. Que estén dispuestos a tomar de la mano, en su calidad de cristianos y líderes, a otros que niegan la fe bíblica, porque el bien común lo vale. Seguramente algunos de ellos, no dudarían en tomar la mano de quien fuera, si con eso consiguen la paz y justicia del mundo. Ese ofrecimiento ya fue hecho y el Segundo Adán lo rechazó. La historia tampoco ha dado muy buen testimonio de estas uniones, muchas veces desembocando en viles contubernios estratégicos y hemos tenido que lamentar, cuando menos, la confusión del llamado evangelio social, y cuando más, la venta hasta de las doctrinas distintivas del cristianismo.

Puede ser que en el fondo subsista una gran desconfianza en el evangelio, aun mayor que el pragmatismo que muestran, que lleva a muchos a apoyarse en la fuerza del brazo del hombre, en sus carros y caballos, en lugar de confiar en el poder del evangelio del cual se da testimonio, que es poder de Dios. Quizás hayamos encontrado un atajo a la alternativa de ampollar nuestras rodillas pidiendo al Señor más del Espíritu de gracia para trastornar el mundo. Pues recordemos que de los cristianos se dijo tal cosa, no por haberse tomado de la mano con los judíos, judaizantes, herodianos, o paganos de su época en causas comunes, sino por la predicación del evangelio en el poder del Espíritu y el testimonio piadoso de una vida verdaderamente regenerada.

miércoles, 2 de agosto de 2017

MUNDANALIDAD

Por Iain Murray
Julio de 2000


            En su libro sobre Evangelicalismo, James Davison Hunter escribió: 
"Una dinámica parece estar operando (en el evangelicalismo) que ataca el corazón mismo de la auto-identidad evangélica" (Evangelicalism Divided (Banner of Truth) .
           
        ¿Cuál es esta "dinámica"? Creo que todas las pruebas apuntan en una dirección. Es que los evangélicos, aunque comúnmente conservan el mismo conjunto de creencias, han sido tentados a buscar el éxito en formas que el Nuevo Testamento identifica como "mundanas".

¿Qué es la mundanalidad?
            La mundanalidad es apartarse de Dios. Es una forma de pensar centrada en el hombre. Propone objetivos que no exigen una ruptura radical con la naturaleza caída del hombre; juzga la importancia de las cosas por los resultados presentes y materiales; pesa el éxito por los números; codicia la estima humana y no quiere impopularidad; No conoce verdad por la que valga la pena sufrir; se niega a ser un “necio por el amor de Cristo”.
            La mundanalidad es la mentalidad de los no regenerados. Adopta ídolos y está en guerra con Dios. Debido a que “la carne” aún habita en el cristiano, está lejos de ser inmune a ser influenciado por esta dinámica.
            De los creyentes se dice: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí’ (Gálatas 5:17). Son a los profesos cristianos a quienes se les pregunta: ‘¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios?’ (Santiago 4: 4) y se les manda: ‘No améis al mundo’, y ‘guardaos de los ídolos’ (1 Juan 2:15, 5:21).
            La apostasía generalmente surge en la iglesia sólo porque este peligro deja de ser observado. La consecuencia es que la guerra espiritual da lugar al pacifismo espiritual y, en el mismo espíritu, la iglesia crea maneras de presentar el evangelio que neutralizará cualquier ofensa.
            La antítesis entre regenerado y no regenerado se pasa por alto y se supone que los intereses y las ambiciones de los inconversos de alguna manera pueden ser aprovechados para ganar su aprobación de Cristo. Entonces cuando este enfoque logra “resultados” - como lo hará – se piensa que no es necesaria otra justificación. La regla de la Escritura ha dado lugar al pragmatismo.

Convertido al mundo
            La declaración apostólica: ‘Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo’ (Gálatas 1:10), ha perdido su significado. Ningún cristiano deliberadamente da paso al espíritu del mundo, pero todos podemos hacerlo inconscientemente e inconscientemente.
            El hecho de que esto haya ocurrido a gran escala a finales del siglo XX se ve en la forma en que los intereses y las prioridades de la cultura contemporánea han llegado a ser reflejados en las iglesias.
            La antipatía hacia la autoridad y la disciplina; el grito del entretenimiento por la imagen visual más que por las palabras de la Escritura; el atractivo de lo espectacular; el surgimiento del feminismo; la disposición a identificar el poder con los números; la falta de voluntad para hacer de las “creencias” una cuestión de controversia - todas estas características, tan evidentes en la agenda del mundo, ahora también se encuentran en la escena cristiana.
            En lugar de que las iglesias revolucionen la cultura, ha ocurrido lo contrario. Las iglesias se han convertido al mundo. David Wells ha escrito:
“La corriente de la ortodoxia histórica que una vez regaba el alma evangélica, está ahora represada por una mundanalidad que muchos no reconocen como mundanalidad por la inocencia cultural con que se presenta. ... Es posible que la fe cristiana, que ha hecho muchas alianzas fáciles con la cultura moderna en las últimas décadas, también está viviendo en un paraíso de tontos, consolándose a si misma acerca de todas las cosas que Dios está haciendo ... mientras está perdiendo su carácter, si no Su alma” (No hay lugar para la verdad, pp. 11, 68).

Inducciones
            Esta misma mundanalidad ha llegado a afectar la manera en que el evangelio se presenta a menudo a los inconversos. Leonard Sweet ha señalado que los evangélicos y los liberales son a menudo similares en los incentivos que proponen a sus oyentes por qué deben convertirse en cristianos.
            Ambos ofrecen cosas tales como más éxito en la vida, un matrimonio más feliz, una personalidad integrada, más significado a la existencia, y así sucesivamente. En otras palabras, las razones para ser cristiano son pragmáticas y se presentan con historias de cómo ha funcionado para otros.
            El tema de la mundanalidad, sin embargo, tiene una influencia más profunda. La conducta humana no es capaz de ser entendida mientras se imagine que el hombre es autocontenido y aislado de cualquier poder que no sea el suyo.
            La mundanalidad, es cierto, es el resultado de la naturaleza caída del hombre, pero es la misma caída la que introdujo que la naturaleza también pusiera al hombre bajo el control de Satanás y los poderes demoníacos. La mundanalidad no es un accidente; es el uso del diablo de tales ídolos como el orgullo, el egoísmo y el placer, para mantener su dominio sobre los hombres.

La malicia de Satanás
            Lo que Satanás propone para la felicidad del hombre es, en verdad, el resultado de una maldad implacable hacia toda la raza humana. Quiere excluir a Dios y destruir a los hombres, y el sistema que ha ideado para hacer esto es tan sutil que el hombre es un cautivo dispuesto e inconsciente: ‘Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira’ (Juan 8:44).
            Las Escrituras dicen mucho sobre la realidad de los demonios, y sin embargo el tema es hoy ampliamente pasado por alto en silencio. La sabiduría humana no tiene lugar para la idea misma y diverge completamente de la revelación en la Escritura.
            Así que los hombres creen que el diablo es una mera fábula y una superstición, pero según las Escrituras, él es el enemigo invisible que constituye el mayor problema para los hombres en general y para las iglesias en particular. El hombre está en medio de un conflicto sobrenatural; Y el adversario – ‘el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia’ (Efesios 2:2) - es muy superior a toda la inteligencia y las energías de los hombres.

Poder supernatural
            Si bien podemos esperar que los hombres no regenerados no tengan discernimiento sobre este asunto, tiene que ser motivo de preocupación cuando - dadas las advertencias prominentes del Nuevo Testamento - el demonio deja de ser una parte vital de la creencia de los Evangélicos profesantes.
            Para los apóstoles, la comprensión de la existencia y de las artimañas de Satanás era esencial para la vida cristiana: fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza…Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo’
(Efesios 6:10, 12). Esta enseñanza determina la visión bíblica de la necesidad humana.
            Los no cristianos están en una condición de ceguera y esclavitud. Están bajo un poder mayor que la voluntad del hombre y del cual sólo Cristo puede liberarlos. Aquí estaba el reconocimiento que llevó a los apóstoles a repudiar todos los métodos del mundo para ganar a los discípulos.
            El poder sobrenatural tuvo que ser resistido con poder sobrenatural: ‘Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas’ (2 Corintios 10:3-4).

Oscuridad y confusión
            La revelación bíblica sobre los espíritus malignos no es menos relevante para la manera en que la iglesia debe defenderse contra los demonios. Constantemente se nos advierte que Satanás actúa principalmente a través del engaño doctrinal y la falsedad. Él fue la inspiración para todos los falsos profetas del Antiguo Testamento: ‘Él es mentiroso y padre de mentira’ (Juan 8:44).
            Su gran intención es traer tinieblas y confusión a la iglesia como lo hizo entre los judíos. Fue una mentira de Satanás la que llevó juicio a la infantil iglesia de Jerusalén (Hechos 5:3). Fue Satanás quien en Pafos se opuso a Pablo en su primer viaje misionero usando un hechicero ‘para apartar al procónsul de la fe’ (Hechos 13: 8).
            La iglesia de Corinto estaba en peligro de permitir que ‘un evangelio diferente’ no tuviera oposición porque ‘la serpiente que engañó a Eva por su astucia’ estaba trabajando para engañarla (2 Corintios 11:3).
            Los falsos profetas se levantan dentro de la iglesia, pero no aparecen como tales: ‘Y no es de extrañar’, escribe el apóstol, ‘porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz’ (2 Corintios 11:14). La idea de que el cristianismo está principalmente en peligro de las fuerzas del materialismo, o de la filosofía secular, o de las religiones paganas, no es la enseñanza del Nuevo Testamento. El mayor peligro viene más bien de las tentaciones dentro y de aquellos que, usando el nombre de Cristo, son instrumentos de Satanás para llevar a los hombres a creer una mentira. ‘Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos’ (Mateo 24:24).

Resistencia Determinada
            Nadie puede creer esto correctamente sin ver la gravedad del error. La creencia errónea es tan peligrosa como la incredulidad. Negar a la divinidad y la obra de Cristo cerrará a los hombres del cielo tan ciertamente como el pecado de asesinato (Juan 8:24; 1 Juan 2: 22-23).
            Predicar ‘otro evangelio’ es ser ‘maldito’ (Gálatas 1: 6-9). Aquellos que apoyan ‘herejías no heredarán el reino de Dios’ (Gálatas 5:20-21). Esto significa que una gran parte de la preservación y la defensa de la iglesia reside en la resistencia resuelta a la falsedad y en la enseñanza directa de la verdad. Tales advertencias como que ‘se guardasen de la … doctrina de los fariseos y de los saduceos’ (Mateo 16:12), porque “cerraron el reino de Dios contra los hombres” (Mateo 23:13), corren a través del Nuevo Testamento.
            Los apóstoles, llenos del Espíritu de Cristo, no toleraron el error. Se opusieron a ella dondequiera que surgiera y requerían el mismo espíritu de todos los cristianos. Eusebio, el primer historiador de la iglesia, escribió sobre su punto de vista: “Tal precaución utilizaban los apóstoles y sus discípulos para no tener ninguna comunión, ni siquiera en palabra, con alguno de los que así mutilaban la verdad, según la declaración de Pablo: Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio’ (Tito 3:10).

Consistente con el amor
            Sin embargo, hoy en día este tipo de testimonio contra la herejía y el error, si no totalmente silenciado, se ha silenciado hasta un grado extraordinario. “Incluso la aseveración más suave de la verdad cristiana hoy suena como un trueno porque la civilidad bien pulida de nuestra conversación religiosa nos ha impedido oír mucho de este tipo de cosas” (Wells, No hay lugar para la verdad, p.10).
            La explicación a menudo dada por los evangélicos para la falta de confrontación contra el error es que una militancia dura ha hecho más daño que bien. Como cristianos, se dice, no queremos ser parte de la clase de polémica estridente que a menudo ha estropeado la fe. El Dr. Billy Graham a menudo ha culpado a los “fundamentalistas” de esta falta.
            Pero el hecho de que lo que el Nuevo Testamento dice sobre el amor ha sido ignorado, no es razón por la cual sus órdenes contra el error no deben ser obedecidas. Que algunos han seguido estos mandatos en un espíritu contencioso no es excusa para que otros no los sigan en absoluto.
            Un conflicto bíblico contra el error es totalmente compatible con el amor; de hecho, es el amor por las almas de los hombres lo que lo demanda. La orden de luchar por la fe no es derogada porque algunos han fallado en decir la verdad en el amor.

Estar atento
            Sin embargo, parece haber una razón mucho más probable de la ausencia contemporánea de oposición al error. Es la manera en que la instrumentalidad del diablo en la corrupción de la verdad ha sido tan ampliamente ignorada.
            En esto, como ya he dicho, difieren mucho de la Escritura. En vez de que los creyentes en la era apostólica estuvieran dirigidos a escuchar todas las opiniones “con una mente abierta”, se les dijo cómo ‘probar a los espíritus, si son de Dios’ (1 Juan 4:1). Porque hay ‘espíritus engañosos y doctrinas de demonios’ (1 Timoteo 4:1); ‘Falsos maestros que en secreto traerán herejías destructivas’ (2 Pedro 2: 1). Hay palabras que “se propagan como un cáncer” (2 Timoteo 2:17).
            Cuando las iglesias han estado en un estado saludable, siempre han estado atentas a este respecto. En las grandes persecuciones de los tres primeros siglos, por ejemplo, el obispo de Cartago, Cipriano (c. 200-258), se encuentra escrito de la siguiente manera:
“No es la persecución sola la que debemos temer, ni las fuerzas que en la guerra abierta van al exterior para derrocar y derrotar a los siervos de Dios. Es bastante fácil estar en guardia cuando el peligro es obvio. Uno puede animar su valor para la lucha cuando el Enemigo se muestra en sus verdaderos colores […] Hay más necesidad de temer y tener cuidado con el Enemigo cuando este se arrastra en secreto, cuando nos seduce con una muestra de paz y se desliza a través de esos enfoques ocultos que le han ganado el nombre de “la Serpiente”.
“La luz había llegado a los gentiles y la lámpara de la salvación brillaba para la liberación de la humanidad ... Entonces el Enemigo, viendo sus ídolos abandonados y sus templos y lugares abandonados por el número cada vez mayor de los fieles, ideó un nuevo engaño, Nombre mismo para engañar a los incautos”.
“Inventó herejías y cismas para socavar la fe, corromper la verdad, soltar nuestra unidad. Aquellos a quienes no pudo mantener en la ceguera de sus viejas costumbres, seduce, y los conduce hacia un nuevo camino de ilusión”.


Traducción: J.C.

POR LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN ESTA GENERACION

Este blog se hace responsable de lo que publica, pero no se hace responsable de lo que los autores de los artículos o las páginas de las que estos son extraídos, crean en su demás teología o en las practicas que ellos tengan a nivel personal.

Se desea a través de este blog, expresar el pensamiento bíblico coherente, y más cercano a la confesionalidad histórica y reformada y aportar para la aplicación de ella en la vida cristiana, pero no avalamos lo que en contradicción a la fe reformada histórica algunos de los autores hagan o vayan a hacer en un futuro

A Dios sea la goria.