jueves, 17 de agosto de 2017

LA PORNOGRAFÍA, UN COSTOSO PLACER PARA EL ALMA


Por Jorge E. Castañeda D.

Creo que es sumamente obvio decir que vivimos en una cultura altamente ‘sexualizada’ y no quiero pretender enterarlo de algo que es sumamente elemental y ya casi costumbre en nuestro medio. Decir que casi en el 100% de la publicidad, televisión, radio, Internet  libros, música, conversaciones, entretenimiento, etc, hay un alto contenido de tendencia que estimula al sexo ilegitimo, es decir lo que ya sabemos. Informar que el sexo cada vez mas explicito y todas sus aberraciones son cada vez mas publicitadas, comunes, toleradas, recibidas, es informar lo que ya usted sabe. Decir que la filosofía de sexualizar a una sociedad es en verdad una procura de muchos, no hace parte de la teoría de la conspiración sino de una realidad en la que vivimos y que difícilmente podemos huir de ella.

De seguro todo cristiano ha resuelto no dejarse contaminar por esto, lo cual es un propósito loable y santo que toda persona que ha venido a Cristo tiene, y debe alzar como un abandera. Pero tendrá que sortear decenas de escenas al transcurso del día para ver que es uno de los propósitos más difíciles de mantener, no solo por la tendencia de nuestro pecado remanente a ser satisfecha, sino porque todo alrededor conspira contra nuestra santidad sexual.

El individuo sale de la casa y se encuentra con varias personas cuyos atuendos son altamente sexuales. No necesitan hablar para comunicarnos que desean llamar la atención sobre su cuerpo o una parte de él, pero de una manera sexual. El radio en el transporte, así sea un noticiero, tiene varias noticias o secciones que tienen que ver con sexo. Si lo que se escucha es música, ya nada queda a la imaginación. Las conversaciones comunes de las personas son de doble sentido. Si trabaja en computador, mínimo un par de veces se encontrará con publicidad sugerente que usted no buscó. Sea que lea el periódico o le llegue una publicidad debajo de la puerta, para medio día usted habrá visto u oído o sido testigo de variadas alusiones al sexo.

Usted puede ver por televisión un programa infantil, en un canal infantil, y allí llegará los comerciales sugerentes. Vaya al supermercado, allí encontrará exhibidos periódicos y revistas que en su portada no dejan de tener sugerencias sexuales. Los grafitis, calcomanías de otros vehículos, y aun yendo a cambiar el aceite de su vehículo, encontrará que nada escapa de ello. Y de ninguna manera estoy justificando que los cristianos al verse grandemente afectados por todo esto, se den licencia para no seguir luchando o para pecar sin temor en este aspecto. Pero deseo hacerlo consciente de esta lucha que debemos seguir presentando es una verdadera lucha y nunca el cristiano debería tomar una posición pasiva en esto. De hecho ser pasivo nos pondrá del lado del consumidor. Solo quien es altamente activo en su lucha contra el pecado sexual, logrará vencer en esta generación.

Uno de estos males con mayor acceso fácil es la pornografía. Usted solo necesita un dispositivo electrónico con breve acceso a internet y un clic, ni más dinero, ni más esfuerzo. Y no sé qué tan acertadas sean las estadísticas acerca de la exposición a la pornografía en medio de los confesos creyentes en Cristo (Puede ver algunas aquí, aquí y aquí), pero si no son tan reales o si solo se parecen a la realidad, aun así debemos aceptar que, aceptando el promedio más bajo y favorable, la mitad de los hombres de una iglesia, pueden estar luchando con la pornografía, inclusive si es pastor. 

Y cuando digo luchando, hablo un tropiezo donde el individuo cae e intenta ponerse de pie nuevamente por el arrepentimiento. Y si dichas estadísticas nos acercan a una realidad, debemos entender que dos de cada diez mujeres está luchando con lo mismo, de una u otra forma, pero lo está. Si dichas estadísticas son parecidas a lo que pasa en realidad, nuestros hijos a la edad de 12 años, habrán visto 300 veces más contenido sexual que su abuelo en toda su vida.

Debido a que, según se entiende, la industria de la pornografía está más elaborada para los hombres, deseo hablarles de al menos seis peligros que tiene el caer en el vicio de la pornografía. Con esto no deseo desanimar a nadie, más bien, que al poder analizar varios asuntos que compromete la pornografía y cómo ella resta en gran manera nuestra hombría, podamos desenmascarar el engaño de Satanás y por la gracia de Dios, dar pasos hacia una vida santa. Seguramente podemos saber, que medidas externas para frenar con este problema, serán temporales. 

Por ello deseo que pongamos nuestra atención en el hombre interior. Deseo ser de ayuda y no juez. Pero aprovecho que si usted es cristiano, halle en la Palabra de Dios, no solo el camino a seguir, lo cual sabemos, sino la fuerza del Espíritu a través de estas advertencias, para vivir una vida agradable a Dios y verdaderamente santa, en medio de la generación que nos tocó vivir. 

Considere pues hermano que de no tomar armas reales y prácticas contra la pornografía, el costo es demasiado alto. 

Segunda parte: Seis Razones por las que la Pornografía es costosa para el alma.

miércoles, 9 de agosto de 2017

¡UN NIÑO ESTUVO ABURRIDO EN EL CULTO!

Por  Geoff Thomas
Mayo 2001

Un anciano que precedió a otro ministro al pulpito luego de llegar al frente se dirigió a la congregación. "La semana pasada ... un niño estuvo aburrido en el servicio". Un suspiro corrió a través de la congregación. Los hombres miraban sus pies, las mujeres lloraban en silencio, y los niños se ponían pálidos. "Los oficiales de la iglesia se reunirán con el ministro durante la semana y anunciarán nuestras conclusiones el próximo domingo. Mientras tanto queremos disculparnos con ese niño, sus padres y todos los demás niños", concluyó el anciano antes de salir del púlpito. El predicador de rostro ceniciento llegó al púlpito, y en una voz temblorosa comenzó el servicio ...

Este escenario imaginario no está muy lejos de la actual situación eclesiástica en la que muchos consideran que el peor pecado que una iglesia puede cometer es aburrir niños. Sin embargo, este no es el patrón rutinario y aburrido de gran parte de nuestro trabajo de la vida misma que toda la humanidad debe enfrentar, especialmente en el Tercer Mundo. Estaremos mal equipados para vivir si no venimos armados y entrenados para aburrirnos la mayor parte del tiempo. Muchas de las horas que los padres pasan en el trabajo son tediosamente repetitivas, mientras que el trabajo de las madres son un régimen de tareas tediosas.

El trasfondo de la determinación de las iglesias de hacer zonas libres de aburrimiento del culto es una era de materialismo desenfrenado que el mundo occidental nunca ha experimentado antes. Por ejemplo, en las fiestas de hoy cada niño que viene espera ir a casa con una bolsa de fiesta llena de golosinas. Los recreacionistas están reservados, los magos, y los artistas - uno, por ejemplo, traerá media docena animales exóticos, - una serpiente, un búho enorme, una araña, un lagarto. Ese artista cobra £ 500 por una visita, algo más de 600 dolares.

Los padres gastan cantidades ridículas de dinero en ropa, juguetes y otras chucherías para sus hijos. Casi todos los niños tienen más de lo que pueden disfrutar. Nadie puede imaginarse lo felices que son por este exceso. Los padres empobrecidos a menudo se sienten bajo una gran presión para trabajar horas insanamente largas o contratar deudas insostenibles -o ambos- para comprar lujos superfluos para sus hijos. Hemos perdido la idea de que la austeridad -no la pobreza ininterrumpida, sino una moderación decente- podría en realidad beneficiar a los niños. No es fácil para el cuerpo de Cristo predicar la auto negación y el llevar la cruz en medio de una frenética serie de gastos. Se ha convertido en un desastre para muchas congregaciones, especialmente en los Estados Unidos.

Ya no esperamos que los niños soporten el aburrimiento por un segundo. En nuestra infancia lanzábamos pelotas, alimentábamos a los conejos, hacíamos un modelo con Mechano y observamos el ascenso y descenso de un yoyo. También leíamos libros. Nuestras comidas eran bastante predecibles, y una visita al parque local era un evento. Hoy en día las visitas al zoológico, los castillos inflables, saltar en trampolines son necesidades de rutina. Diariamente grupos de juego y guarderías llenan cada minuto libre viendo videos, jugando con computadoras y rebotando en inflables. Todo está a la altura de una gran algarabía. Los juguetes con los que los niños juegan son de plástico chillón de colores primarios. El niño que alegremente habría comido puré de patatas y verduras todos los días ahora se anima a estimular su paladar y desarrollar un gusto por chiles, berenjenas, curry vindaloo al ajo.

A.N. Wilson escribió: “Pascal dijo que todo el problema humano provenía de nuestra incapacidad para sentarnos tranquilamente en una habitación”. Si tenía razón, entonces tenemos serios problemas por delante, con una extraordinariamente inquieta y vacía generación de individuos humanos esperando para conquistar el mundo. La lección de cómo aburrirse debe aprenderse si el niño va a crecer sano, y esto es por dos razones.

En primer lugar, el aburrimiento es en lo que la mayoría de las vidas humanas consisten. Pocos trabajos son interesantes todo el tiempo; y cuando se alcanza la edad de jubilación, los largos días de vacuidad no pueden ser totalmente desprovistos de tedio. Aprender cómo hacer frente a estos períodos desocupados puede realmente reducir, o eliminar su aburrimiento. Un ser humano que sólo ha crecido con la idea de que él o ella debe ser estimulado todo el tiempo nunca será capaz de calmar el aburrimiento de la manera que hacemos los adultos por caminatas, jardinería, crucigramas, o la vida interior.

Y esta es la segunda y mayor razón para esperar que un niño aprenda a lidiar con una tarde sin acontecimientos. Lo que se siente como aburrimiento viene de la capacidad de ser interior. A menos que se haya aburrido, una parte esencial de su imaginación nunca se le habrá permitido crecer. Las historias, la poesía, la oración y las matemáticas, todas las actividades que han desarrollado la raza humana ... se han desarrollado fuera de su capacidad de vivir con el aburrimiento”.

Pero en los cultos de la mañana en todos los lugares vienen niños que llevan bolsas, y en sus bolsas tienen libros para colorear, cajas de lápices, juguetes, computadoras pequeñas, libros de lectura, etc. Esto es porque no hay Escuela Dominical al mismo tiempo que el Sermón, y sería un desastre impensable que los niños estuvieran aburridos. Estas familias nunca traen a sus hijos al servicio de la tarde por la misma razón. Conozco una iglesia en África que tiene un pastor blanco. Varios otros misioneros cristianos blancos y sus familias adoran allí, pero las otras madres blancas y sus hijos no asisten al servicio matutino, salen del edificio y se van a casa después de la Escuela Dominical de pre-servicio. Sólo los hombres permanecen y adoran, pero todas las demás familias de la iglesia, que son todas africanas, y cuya segunda lengua es el inglés, están ahí para todo el servicio. ¿Es el odio del mundo occidental al aburrimiento lo que nos está afectando?

Estamos hablando de iglesias donde está el poder de Dios en el ministerio. Hay relevancia, aplicación, afecto por la congregación, ilustración y presencia del Espíritu en la Palabra. Hombres y mujeres están siendo convertidos y santificados. Siempre se les habla a los niños, y todo el servicio se termina en 75 minutos. Sin embargo, aún durante estos servicios, los niños son alentados a estimularse por cualquier cosa que no sea el mensaje que se les predica. Imagínese que podría llevar a sus hijos a escuchar la predicación de Spurgeon. ¿Irías con una bolsa llena de distracciones para ocuparlos durante el sermón, u orarías para que fueran tocados y convertidos por su mensaje suplicante?

Donde hay suficientes familias aburridas, se produce un gran cambio. Los domingos por la mañana se anuncia en los carteles de las iglesias: “Adoración Familiar”, y todo se hace de una manera animada con los niños en mente. El foco ya no está en lo que agrada a Dios Todopoderoso. Las melodías son animadas, acompañadas por una banda. Hay todo tipo de estímulos visuales, retroproyectores, coreografía y dramas. La risa registra el éxito del servicio. Muchas personas participan, y el papel del ministro es ser maestro de ceremonias. Cada elemento del servicio es breve, y antes del corto sermón los niños son sacados - incluso hasta los 16 años de edad - para tener sus propias clases de la Escuela Dominical en otra parte. Ellos son llevados del hombre a quien Dios ha llamado, dado autoridad y dones de enseñanza, y son llevados a personas que basan lo que dicen en libros escritos por otras personas. No hay posibilidad de que un hombre de la Palabra sea llamado al pastorado en tales congregaciones. Están condenados a un futuro de religión superficial.

Pero los niños no son regenerados. Ellos no conocen a Dios. Hay una enemistad natural en sus corazones contra él. Su aburrimiento no es causado principalmente por su inmadurez sino por sus corazones de piedra. Esto debe ser combatido por la vida amorosa de sus padres, las devociones familiares regulares en las que se familiarizan con la enseñanza de la Biblia, el lenguaje de la oración y se enfrentan a su necesidad de nacer de nuevo. El amor, respeto y entusiasmo de los padres por los servicios de la iglesia, el pastor y su predicación, serán contagiosos. Admirarán y oirán a aquél a quien sus padres prestan tanta atención. Pero donde los padres se aburren - o simplemente uno de los padres - entonces hay pocas esperanzas de que los niños se apoderen del mensaje más emocionante del mundo - la buena noticia del Señor Jesucristo.

Cuando a los niños se les ha enseñado a permanecer sentados en su casa y a escuchar la Palabra de Dios leída cada día, y escuchar a los padres viniendo con acción de gracias y peticiones a un Padre celestial que cuida y provee todas las cosas buenas que los niños experimentan, entonces, dulcemente aprenden a estar quietos durante un sermón el domingo por la mañana, y a llorar desde sus corazones infantiles al Señor por ayuda para adorarle y servir al Dios viviente.

Tomado de: https://banneroftruth.org/uk/resources/articles/2001/a-child-was-bored-in-the-service/
Traducido por. J.C.



domingo, 6 de agosto de 2017

CAUSAS COMUNES

Por Jorge E. Castañeda

Parece que una de las realidades mundiales que están cambiando, es la forma como la sociedad civil ordinaria, el ciudadano común, hoy puede afectar más directamente la vida política de su país. Acciones cívicas y sociales, se pueden poner en marcha más fácilmente por gente del común perteneciente a una sociedad que tiene acceso cada vez más a los medios de comunicación y redes sociales. Por supuesto que, como toda realidad social, no es perfecta y asuntos buenos y malos vienen como su consecuencia.

Esto también ha dado a luz, de forma más visible por lo menos, la participación ciudadana en causas comunes con otros individuos. Podemos apreciar un grupo de vecinos, distintos en profesiones y condiciones, unirse para reclamar por mejores alcantarillados, vías de acceso y valorización de sus predios. Somos testigos de uniones de fuerza de distintos sectores de la sociedad con su diversidad inherente para resistir una decisión política o hasta al gobierno mismo. Son contingencias sociales y hasta allí no hemos dicho nada ajeno a las realidades que vivimos hoy, si no es que a las que se han vivido de mayor o menor manera en cualquier sociedad en la historia.

Existe un desafío de no poca envergadura y es la participación cristiana en los asuntos sociales. Este punto en sí, tiene demasiadas aristas que hacen que, una respuesta simple, no cubra todos los flancos posibles. Si bien se reconoce al cristiano como perteneciente a dos reinos, bajo los cuales él desarrolla su existencia temporal, a saber, su ciudadanía terrena donde tiene obligaciones y privilegios adjuntos y su ciudadanía celestial donde de la misma manera, incorpora realidades espirituales reales y serias, él vive simultáneamente bajo ambas y esto le demandará dar cada paso con sabiduría singular.

Pero existe un desafío que quizás no hemos ponderado lo suficiente, donde evidenciamos algo o mucho de la confusión en resolver el primer asunto con claridad y es la cuestión de los cristianos, trabajando bajo causas comunes con individuos que profesan otras religiones, donde discrepamos lo suficiente en lo doctrinal. Una salida rápida ha llevado a muchos cristianos a resolver el asunto bajo el lema de “unidad bajo las diferencias” en causas comunes. Allí cada cristiano es confrontado con realidades como la agenda (cuando no la dictadura) homosexual, el aborto, la eutanasia, y otros problemas morales donde, al parecer, tenemos intereses comunes con aquellos que profesan temer a Dios y amar al prójimo. Se afirma que es una salida rápida porque adolece de consideraciones bíblicas, siendo más bien pragmático en su proceder y quisiéramos pensar que los cristianos estamos interesados no solo en los fines sino en los medios legítimos (entiéndase aquí bíblicos) para alcanzarlos. Así, fruto de este pragmatismo y confusión, no solo vemos, sino que seguiremos apreciando, un creciente numero de pastores, líderes religiosos, sentados en una especie de ecumenismo, no doctrinal, claro, como afirmarían ellos, sino para promover mejoras bajo causas comunes sociales que nos afectan a todos.

La confusión no se deja esperar. Este pragmatismo no solo minimiza algunas exhortaciones bíblicas al apoyo en causas comunes con los que aborrecen a Dios, como fue el caso de Josafat cuando ayudó al rey impío Acab en una guerra y fue reprendido duramente por el profeta cuando lo hizo, sino que llega a redefinir en la práctica la naturaleza de la iglesia, sus propósitos y las armas de su milicia y hasta comprometer su pureza misma, todo puesto en riesgo bajo la búsqueda de la justicia y moralidad en la sociedad. Parece que el bien social es suficiente para arrojar a los cristianos a manejar un discurso claro y contundente de las doctrinas solo dentro del grupo reducido de la iglesia, pero que tales lineamientos doctrinales, deben ser reprimidos, si de buscar el bien común social se trata. Allí, deben ser escondidas o depuestas, o al menos contenidas las doctrinas de la primera tabla de la ley, las definiciones claras doctrinales con sus implicaciones, y de alguna manera extraña, uniéndonos con otros en causas comunes sobre una segunda tabla de la ley depurada, limada y amputada, con los que se identifiquen así con esta ética desligada de su contexto doctrinal, por no decir, de su ligazón teológica de donde surge la ética verdaderamente bíblica. Entonces, solo bajo verdades mitigadas podemos trabajar y darnos la mano con otros. Es una peripecia acrobática riesgosa, pero es lo que se está haciendo una parte de los líderes cristianos hoy.

Sin duda que no está prohibido que un creyente, en virtud de su ciudadanía en la tierra, participe y aproveche todos los recursos legítimos que le ofrece su constitución. Pero su participación debe ser otra, cuando es convocado, no como ciudadano común, sino como cristiano, como quien pertenece al cuerpo místico de Cristo por la fe, como quien enarbola una particular creencia, una ética distintiva en su fundamento y expresión que no puede separar del señorío de Cristo bíblicamente definido, a distinción de la demás sociedad. Más aun, cuando es convocado por otros individuos, no como ciudadanos, sino como parte de sus propias religiones. Socialmente podemos hablar de causas comunes. Desde una perspectiva temporal y cívica podemos identificarnos en deberes y derechos, pero bajo la perspectiva de nuestra fe particular, las causas comunes solo existen dentro el cuerpo de Cristo y están rigurosamente señaladas por la Biblia. La ética común solo existe bajo los que viven la fe en el Hijo de Dios, pues la justicia (Su andar delante de los hombres) es producto de su piedad (Su andar delante de Dios) y no un simple moralismo, y además, conlleva otro fin que el vivir bien y es la gloria de Cristo, Dios-hombre, único y suficiente mediador y redentor.

En otras palabras, es distinto ser convocado como ciudadano a un ejercicio cívico, como por ejemplo el voto, y posiblemente allí coincidir con otros ciudadanos, independientemente su filiación religiosa, votando por el mismo candidato. Allí, por así decirlo, tuvimos causas comunes y nos identificamos con ellas al nivel de ciudadanos bajo los lineamientos de nuestro gobierno. Pero si, por ejemplo, la iglesia católica llama a los cristianos evangélicos, junto con otros grupos religiosos a la unidad en causas comunes, ya no es un llamado como ciudadanos meramente, sino que el ámbito ha cambiado, la naturaleza del asunto no es pues, contar con los evangélicos como meros ciudadanos sino como pertenecientes a una comunidad religiosa particular, distintiva y a un dialogo común con otros individuos, no como meros ciudadanos sino como parte de su fe particular.

Y allí está el peligro. Estos líderes evangélicos que frecuentan las causas comunes con otras religiones, no fueron convocados como meros ciudadanos, de lo contrario quizás jamás hubiesen sido tenidos en cuenta, sino como líderes religiosos generadores de influencia, casi que como representantes del cristianismo evangelio. Su participación es importante y estratégica en esos círculos en la manera que sean líderes religiosos y no solo ciudadanos. Esto es bastante obvio porque si se observa bien, cuando ellos son convocados o entrevistados, no se afirma que allí o aquí está el ciudadano A o B, sino el pastor A o B y de lejos se puede corroborar en qué condición fueron convocados a dichos encuentros ecuménicos. Es triste ver a dichos lideres evangélicos hablar en plural, involucrando la iglesia a su antojo en activismo social, recomendando a los cristianos pasar por alto o reprimir estratégicamente algunas doctrinas distintivas, bajo el “loable propósito” de causa comunes, confundiendo así y pasando por alto, dicha distinción necesaria.

Con esto queremos decir, para poner un ejemplo, que dos individuos pueden aunarse para llevar a cabo una iniciativa en su empresa para mejorar las condiciones laborales. De hacerlo, lo hacen como parte de esa empresa, bajo los lineamientos legítimos de la constitución de un país y de seguro, cada uno desde su perspectiva moral particular. Pero al ser convocados como cristianos a cualquier actividad, otros como musulmanes, otros como católicos romanos, etc, la naturaleza cambia, pues no somos convocados como meros ciudadanos, de lo contrario la filiación religiosa no sería necesaria. Entonces unirnos en causas comunes solo se haría en detrimento de la pureza distintiva del cristianismo donde se prohíbe juntarse en yugo desigual con los impíos porque con ellos no tenemos ninguna comunión, entiéndase ninguna (Tal y como jamás habrá comunión entre Cristo y Belial). De manera que tener líderes religiosos, en su calidad de pastores o líderes espirituales, unidos con otros líderes religiosos en calidad de ello, bajo causas comunes, es una perversión evidente ya sea de confusión, de liviandad doctrinal o pragmatismo pleno.

Bien lamentable es que dichos líderes religiosos, aprovechando su influencia, estén redefiniendo para el mundo actual lo que es la iglesia, sus propósitos y las armas de su milicia. Que estén dispuestos a tomar de la mano, en su calidad de cristianos y líderes, a otros que niegan la fe bíblica, porque el bien común lo vale. Seguramente algunos de ellos, no dudarían en tomar la mano de quien fuera, si con eso consiguen la paz y justicia del mundo. Ese ofrecimiento ya fue hecho y el Segundo Adán lo rechazó. La historia tampoco ha dado muy buen testimonio de estas uniones, muchas veces desembocando en viles contubernios estratégicos y hemos tenido que lamentar, cuando menos, la confusión del llamado evangelio social, y cuando más, la venta hasta de las doctrinas distintivas del cristianismo.

Puede ser que en el fondo subsista una gran desconfianza en el evangelio, aun mayor que el pragmatismo que muestran, que lleva a muchos a apoyarse en la fuerza del brazo del hombre, en sus carros y caballos, en lugar de confiar en el poder del evangelio del cual se da testimonio, que es poder de Dios. Quizás hayamos encontrado un atajo a la alternativa de ampollar nuestras rodillas pidiendo al Señor más del Espíritu de gracia para trastornar el mundo. Pues recordemos que de los cristianos se dijo tal cosa, no por haberse tomado de la mano con los judíos, judaizantes, herodianos, o paganos de su época en causas comunes, sino por la predicación del evangelio en el poder del Espíritu y el testimonio piadoso de una vida verdaderamente regenerada.

miércoles, 2 de agosto de 2017

MUNDANALIDAD

Por Iain Murray
Julio de 2000


            En su libro sobre Evangelicalismo, James Davison Hunter escribió: 
"Una dinámica parece estar operando (en el evangelicalismo) que ataca el corazón mismo de la auto-identidad evangélica" (Evangelicalism Divided (Banner of Truth) .
           
        ¿Cuál es esta "dinámica"? Creo que todas las pruebas apuntan en una dirección. Es que los evangélicos, aunque comúnmente conservan el mismo conjunto de creencias, han sido tentados a buscar el éxito en formas que el Nuevo Testamento identifica como "mundanas".

¿Qué es la mundanalidad?
            La mundanalidad es apartarse de Dios. Es una forma de pensar centrada en el hombre. Propone objetivos que no exigen una ruptura radical con la naturaleza caída del hombre; juzga la importancia de las cosas por los resultados presentes y materiales; pesa el éxito por los números; codicia la estima humana y no quiere impopularidad; No conoce verdad por la que valga la pena sufrir; se niega a ser un “necio por el amor de Cristo”.
            La mundanalidad es la mentalidad de los no regenerados. Adopta ídolos y está en guerra con Dios. Debido a que “la carne” aún habita en el cristiano, está lejos de ser inmune a ser influenciado por esta dinámica.
            De los creyentes se dice: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí’ (Gálatas 5:17). Son a los profesos cristianos a quienes se les pregunta: ‘¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios?’ (Santiago 4: 4) y se les manda: ‘No améis al mundo’, y ‘guardaos de los ídolos’ (1 Juan 2:15, 5:21).
            La apostasía generalmente surge en la iglesia sólo porque este peligro deja de ser observado. La consecuencia es que la guerra espiritual da lugar al pacifismo espiritual y, en el mismo espíritu, la iglesia crea maneras de presentar el evangelio que neutralizará cualquier ofensa.
            La antítesis entre regenerado y no regenerado se pasa por alto y se supone que los intereses y las ambiciones de los inconversos de alguna manera pueden ser aprovechados para ganar su aprobación de Cristo. Entonces cuando este enfoque logra “resultados” - como lo hará – se piensa que no es necesaria otra justificación. La regla de la Escritura ha dado lugar al pragmatismo.

Convertido al mundo
            La declaración apostólica: ‘Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo’ (Gálatas 1:10), ha perdido su significado. Ningún cristiano deliberadamente da paso al espíritu del mundo, pero todos podemos hacerlo inconscientemente e inconscientemente.
            El hecho de que esto haya ocurrido a gran escala a finales del siglo XX se ve en la forma en que los intereses y las prioridades de la cultura contemporánea han llegado a ser reflejados en las iglesias.
            La antipatía hacia la autoridad y la disciplina; el grito del entretenimiento por la imagen visual más que por las palabras de la Escritura; el atractivo de lo espectacular; el surgimiento del feminismo; la disposición a identificar el poder con los números; la falta de voluntad para hacer de las “creencias” una cuestión de controversia - todas estas características, tan evidentes en la agenda del mundo, ahora también se encuentran en la escena cristiana.
            En lugar de que las iglesias revolucionen la cultura, ha ocurrido lo contrario. Las iglesias se han convertido al mundo. David Wells ha escrito:
“La corriente de la ortodoxia histórica que una vez regaba el alma evangélica, está ahora represada por una mundanalidad que muchos no reconocen como mundanalidad por la inocencia cultural con que se presenta. ... Es posible que la fe cristiana, que ha hecho muchas alianzas fáciles con la cultura moderna en las últimas décadas, también está viviendo en un paraíso de tontos, consolándose a si misma acerca de todas las cosas que Dios está haciendo ... mientras está perdiendo su carácter, si no Su alma” (No hay lugar para la verdad, pp. 11, 68).

Inducciones
            Esta misma mundanalidad ha llegado a afectar la manera en que el evangelio se presenta a menudo a los inconversos. Leonard Sweet ha señalado que los evangélicos y los liberales son a menudo similares en los incentivos que proponen a sus oyentes por qué deben convertirse en cristianos.
            Ambos ofrecen cosas tales como más éxito en la vida, un matrimonio más feliz, una personalidad integrada, más significado a la existencia, y así sucesivamente. En otras palabras, las razones para ser cristiano son pragmáticas y se presentan con historias de cómo ha funcionado para otros.
            El tema de la mundanalidad, sin embargo, tiene una influencia más profunda. La conducta humana no es capaz de ser entendida mientras se imagine que el hombre es autocontenido y aislado de cualquier poder que no sea el suyo.
            La mundanalidad, es cierto, es el resultado de la naturaleza caída del hombre, pero es la misma caída la que introdujo que la naturaleza también pusiera al hombre bajo el control de Satanás y los poderes demoníacos. La mundanalidad no es un accidente; es el uso del diablo de tales ídolos como el orgullo, el egoísmo y el placer, para mantener su dominio sobre los hombres.

La malicia de Satanás
            Lo que Satanás propone para la felicidad del hombre es, en verdad, el resultado de una maldad implacable hacia toda la raza humana. Quiere excluir a Dios y destruir a los hombres, y el sistema que ha ideado para hacer esto es tan sutil que el hombre es un cautivo dispuesto e inconsciente: ‘Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira’ (Juan 8:44).
            Las Escrituras dicen mucho sobre la realidad de los demonios, y sin embargo el tema es hoy ampliamente pasado por alto en silencio. La sabiduría humana no tiene lugar para la idea misma y diverge completamente de la revelación en la Escritura.
            Así que los hombres creen que el diablo es una mera fábula y una superstición, pero según las Escrituras, él es el enemigo invisible que constituye el mayor problema para los hombres en general y para las iglesias en particular. El hombre está en medio de un conflicto sobrenatural; Y el adversario – ‘el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia’ (Efesios 2:2) - es muy superior a toda la inteligencia y las energías de los hombres.

Poder supernatural
            Si bien podemos esperar que los hombres no regenerados no tengan discernimiento sobre este asunto, tiene que ser motivo de preocupación cuando - dadas las advertencias prominentes del Nuevo Testamento - el demonio deja de ser una parte vital de la creencia de los Evangélicos profesantes.
            Para los apóstoles, la comprensión de la existencia y de las artimañas de Satanás era esencial para la vida cristiana: fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza…Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo’
(Efesios 6:10, 12). Esta enseñanza determina la visión bíblica de la necesidad humana.
            Los no cristianos están en una condición de ceguera y esclavitud. Están bajo un poder mayor que la voluntad del hombre y del cual sólo Cristo puede liberarlos. Aquí estaba el reconocimiento que llevó a los apóstoles a repudiar todos los métodos del mundo para ganar a los discípulos.
            El poder sobrenatural tuvo que ser resistido con poder sobrenatural: ‘Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas’ (2 Corintios 10:3-4).

Oscuridad y confusión
            La revelación bíblica sobre los espíritus malignos no es menos relevante para la manera en que la iglesia debe defenderse contra los demonios. Constantemente se nos advierte que Satanás actúa principalmente a través del engaño doctrinal y la falsedad. Él fue la inspiración para todos los falsos profetas del Antiguo Testamento: ‘Él es mentiroso y padre de mentira’ (Juan 8:44).
            Su gran intención es traer tinieblas y confusión a la iglesia como lo hizo entre los judíos. Fue una mentira de Satanás la que llevó juicio a la infantil iglesia de Jerusalén (Hechos 5:3). Fue Satanás quien en Pafos se opuso a Pablo en su primer viaje misionero usando un hechicero ‘para apartar al procónsul de la fe’ (Hechos 13: 8).
            La iglesia de Corinto estaba en peligro de permitir que ‘un evangelio diferente’ no tuviera oposición porque ‘la serpiente que engañó a Eva por su astucia’ estaba trabajando para engañarla (2 Corintios 11:3).
            Los falsos profetas se levantan dentro de la iglesia, pero no aparecen como tales: ‘Y no es de extrañar’, escribe el apóstol, ‘porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz’ (2 Corintios 11:14). La idea de que el cristianismo está principalmente en peligro de las fuerzas del materialismo, o de la filosofía secular, o de las religiones paganas, no es la enseñanza del Nuevo Testamento. El mayor peligro viene más bien de las tentaciones dentro y de aquellos que, usando el nombre de Cristo, son instrumentos de Satanás para llevar a los hombres a creer una mentira. ‘Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos’ (Mateo 24:24).

Resistencia Determinada
            Nadie puede creer esto correctamente sin ver la gravedad del error. La creencia errónea es tan peligrosa como la incredulidad. Negar a la divinidad y la obra de Cristo cerrará a los hombres del cielo tan ciertamente como el pecado de asesinato (Juan 8:24; 1 Juan 2: 22-23).
            Predicar ‘otro evangelio’ es ser ‘maldito’ (Gálatas 1: 6-9). Aquellos que apoyan ‘herejías no heredarán el reino de Dios’ (Gálatas 5:20-21). Esto significa que una gran parte de la preservación y la defensa de la iglesia reside en la resistencia resuelta a la falsedad y en la enseñanza directa de la verdad. Tales advertencias como que ‘se guardasen de la … doctrina de los fariseos y de los saduceos’ (Mateo 16:12), porque “cerraron el reino de Dios contra los hombres” (Mateo 23:13), corren a través del Nuevo Testamento.
            Los apóstoles, llenos del Espíritu de Cristo, no toleraron el error. Se opusieron a ella dondequiera que surgiera y requerían el mismo espíritu de todos los cristianos. Eusebio, el primer historiador de la iglesia, escribió sobre su punto de vista: “Tal precaución utilizaban los apóstoles y sus discípulos para no tener ninguna comunión, ni siquiera en palabra, con alguno de los que así mutilaban la verdad, según la declaración de Pablo: Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio’ (Tito 3:10).

Consistente con el amor
            Sin embargo, hoy en día este tipo de testimonio contra la herejía y el error, si no totalmente silenciado, se ha silenciado hasta un grado extraordinario. “Incluso la aseveración más suave de la verdad cristiana hoy suena como un trueno porque la civilidad bien pulida de nuestra conversación religiosa nos ha impedido oír mucho de este tipo de cosas” (Wells, No hay lugar para la verdad, p.10).
            La explicación a menudo dada por los evangélicos para la falta de confrontación contra el error es que una militancia dura ha hecho más daño que bien. Como cristianos, se dice, no queremos ser parte de la clase de polémica estridente que a menudo ha estropeado la fe. El Dr. Billy Graham a menudo ha culpado a los “fundamentalistas” de esta falta.
            Pero el hecho de que lo que el Nuevo Testamento dice sobre el amor ha sido ignorado, no es razón por la cual sus órdenes contra el error no deben ser obedecidas. Que algunos han seguido estos mandatos en un espíritu contencioso no es excusa para que otros no los sigan en absoluto.
            Un conflicto bíblico contra el error es totalmente compatible con el amor; de hecho, es el amor por las almas de los hombres lo que lo demanda. La orden de luchar por la fe no es derogada porque algunos han fallado en decir la verdad en el amor.

Estar atento
            Sin embargo, parece haber una razón mucho más probable de la ausencia contemporánea de oposición al error. Es la manera en que la instrumentalidad del diablo en la corrupción de la verdad ha sido tan ampliamente ignorada.
            En esto, como ya he dicho, difieren mucho de la Escritura. En vez de que los creyentes en la era apostólica estuvieran dirigidos a escuchar todas las opiniones “con una mente abierta”, se les dijo cómo ‘probar a los espíritus, si son de Dios’ (1 Juan 4:1). Porque hay ‘espíritus engañosos y doctrinas de demonios’ (1 Timoteo 4:1); ‘Falsos maestros que en secreto traerán herejías destructivas’ (2 Pedro 2: 1). Hay palabras que “se propagan como un cáncer” (2 Timoteo 2:17).
            Cuando las iglesias han estado en un estado saludable, siempre han estado atentas a este respecto. En las grandes persecuciones de los tres primeros siglos, por ejemplo, el obispo de Cartago, Cipriano (c. 200-258), se encuentra escrito de la siguiente manera:
“No es la persecución sola la que debemos temer, ni las fuerzas que en la guerra abierta van al exterior para derrocar y derrotar a los siervos de Dios. Es bastante fácil estar en guardia cuando el peligro es obvio. Uno puede animar su valor para la lucha cuando el Enemigo se muestra en sus verdaderos colores […] Hay más necesidad de temer y tener cuidado con el Enemigo cuando este se arrastra en secreto, cuando nos seduce con una muestra de paz y se desliza a través de esos enfoques ocultos que le han ganado el nombre de “la Serpiente”.
“La luz había llegado a los gentiles y la lámpara de la salvación brillaba para la liberación de la humanidad ... Entonces el Enemigo, viendo sus ídolos abandonados y sus templos y lugares abandonados por el número cada vez mayor de los fieles, ideó un nuevo engaño, Nombre mismo para engañar a los incautos”.
“Inventó herejías y cismas para socavar la fe, corromper la verdad, soltar nuestra unidad. Aquellos a quienes no pudo mantener en la ceguera de sus viejas costumbres, seduce, y los conduce hacia un nuevo camino de ilusión”.


Traducción: J.C.

viernes, 21 de julio de 2017

¿LA COALICIÓN EVANGÉLICA CREE EN LO DETESTABLE DE LA HOMOSEXUALIDAD?


[Esta es parte de una serie de varias partes que investiga los sutiles cambios en las opiniones conservadoras sobre la homosexualidad. Primera parte aquí y tercera parte, no traducida, aquí]

La promoción de Sam Allberry por The Gospel Coalition (TGC) es desconcertante.

Esto es desconcertante a causa de las enseñanzas de Allbery. Y a su vez, una investigación de esas enseñanzas públicas plantea una importante pregunta sobre la promoción de La Coalición del Evangelio (TGC) de este hombre: ¿Cree la Coalición Evangélica en lo detestable de la homosexualidad?

El libro de Allberry, ¿Dios es Anti-Gay?, fue publicado en 2013. Este libro fue cordialmente revisado en el sitio web de TGC y promovido en todo el mundo con brillantes respaldos de otrosrespetables líderes reformados [Como Carl R. Trueman del blog Reformation 21, Steve Timmis, Director Acts 29 Europa, Jonathan Leeman, Director Editorial de 9MarksRussell D. Moore, Comisión de Ética y Libertad Religiosa, Convención Bautista del SurAndrew Wilson, pastor y bloguero de thinktheology.co.ukPaul Levy del blog Reformation 21, Nota del Editor].

Allberry es un editor de TCG. Mientras tanto, sus compromisos como conferencista se extendieron y su video de 2017 vino a través de un enlace en mi Facebook:

“Me atraen las personas del mismo sexo y lo han hecho toda mi vida. Con esto quiero decir que tengo atracciones sexuales, románticas y emocionales con personas del mismo sexo. Elijo describirme de esta manera porque la sexualidad no es una cuestión de identidad para mí, y eso se ha llegado a ser una buena noticia”.

Una admisión tan detallada es impactante. Decidí investigar la historia de fondo del video mencionado. Allberry, un ministro de la iglesia anglicana, suscribió (firmó) una carta pública, junto con otros pastores, al Colegio y la Cámara de Obispos con respecto a la cuestión que abordó en el video de 2017:

“Estamos comprometidos a construir una iglesia genuinamente acogedora para todas las personas, independientemente del patrón de atracción sexual que experimenten. Acogeríamos con beneplácito las iniciativas para ayudar a las iglesias locales a hacerlo de una manera que sea afirmativa y consistente con las Escrituras y esperamos apoyar sugerencias que ustedes deseen llevar al Sínodo para ese efecto”.

Con ese fin instaron a los Obispos a no contradecir los “Asuntos de la Sexualidad Humana” y la Resolución Lambeth 1.10. Esa resolución declara el mismo objetivo:

“Pedimos a la Iglesia ya todos sus miembros que trabajen para poner fin a toda discriminación basada en la orientación sexual y oponerse a la homofobia”.

La resolución da una explicación adicional de sus puntos de vista, incluyendo las de Allberry sobre la sexualidad:

“Aquellos que se comprenden a sí mismos como homosexuales, ni más ni menos que los que no lo hacen, están sujetos a falsas interpretaciones basadas en historias personales o familiares, disposiciones emocionales, entornos sociales y solidaridades formadas por experiencias o ambiciones comunes. Nuestros afectos sexuales no pueden definir quiénes somos más que lo que nuestra clase de raza o nacionalidad lo hace. En el nivel ontológico más profundo, por lo tanto, no hay tal cosa como 'a' homosexual o 'a' heterosexual [sic]; Por lo tanto, hay seres humanos, hombres y mujeres, llamados a ser redimidos en Cristo, dotados de una compleja variedad de potencialidades emocionales y amenazados por una compleja variedad de formas de alienación".

Pero acaso ¿Adán y Eva no eran heterosexuales? ¿Cómo cumplían el mandato de creación? ¿Eran sólo seres humanos abstractos sin identidad sexual? ¿De otra manera, es la heterosexualidad meramente una ficción creada para que seres humanos asexuales procreen? ¿Qué significan estas palabras? Si los afectos y las actividades de la sexualidad no forman parte de la constitución humana, ¿entonces la atracción homosexual es acaso un pecado?

Al hacer un espacio seguro para las personas homosexuales atraídas por el celibato, esta resolución ha cortado la garganta de la piedad sexual.

Investigué más.

La Resolución Lambeth 1.10 también es respaldada por los tres miembros fundadores de Living Out, una organización diseñada para ayudar a los cristianos que luchan con la homosexualidad. Allberry es uno de esos fundadores

Living Out es promovido por TCG. Dos de los tres fundadores son escritores de TCG (Allberry y Ed Shaw). Y los libros de esos fundadores son revisados ​​favorablemente por TGC. 

La meta declarada de Living Out es "[ayudar] a construir iglesias más bíblicamente fieles y compasivas, donde todos se animen a ser más parecidos a Cristo sin importar su sexualidad y donde no se tolera la homofobia".

Pero ese no es el único objetivo de Living Out:
“Ayudar al mundo entero a escuchar y entender que hay más que un solo guion viable para aquellos que son atraídos hacia el mismo sexo. Así que hemos compartido nuestras historias en eventos públicos, también On-line, y a través de los medios de comunicación para comunicar que muchos cristianos atraídos por el mismo sexo están contentos con su sexualidad y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo”.

Permítanme citarlo de nuevo: “que muchos cristianos atraídos por el mismo sexo están igualmente contentos con su sexualidad y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo”.

¿Es esto un error tipográfico? ¿Una declaración equivocada? Tal vez feliz significa satisfecho o aceptable. Seguramente no significan lo que escribieron. Pero, ¿quién usaría la palabra feliz para describir a alguien que lucha con la atracción de los niños? ¿Acaso la normalización social de la homosexualidad ha entorpecido nuestro discernimiento? ¿Se ha transformado nuestra teología para mezclarse con nuestro ambiente pagano?

La meta expresa de Living Out incluye ser feliz con la atracción por el mismo sexo y la enseñanza de la Biblia sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo tiene sentido, si la atracción del mismo sexo como tal no es pecaminosa. Y Allberry afirma lo mismo:

"Quiero mantener la tensión entre dos cosas, Santiago capítulo 1 es de ayuda porque me recuerda que cuando experimento cualquier forma de tentación no es algo de lo que puedo acusar a alguien más, pues estas provienen de mi propios deseos, provienen de mi interior, esa tentación, así que, necesito aceptarla como algo mío; pero al mismo tiempo no es algo que yo haya escogido experimentar, esa forma de tentación. Así que, no estaría a gusto con afirmar que la atracción al mismo sexo es pecado. Es una forma de tentación, tentaciones que provienen de dentro, de mi corazón, y por lo tanto debo resistir la tentación, pero pienso que como cristianos necesitamos hacer una distinción entre tentación y pecado". (Entrevista de White Horse Inn, 2015, énfasis añadido).

Teniendo en cuenta la desensibilización de los cristianos a los pecados sexuales de nuestra época, debo destacar la asombrosa afirmación de Allberry. Simplemente reemplace “atracción por el mismo sexo” por “atracción infantil” o “atracción animal”. Recuerde, que por “atracción” Allberry entiende “atracción sexual, romántica y emocional”.

¿Se encogía de hombros sobre tales afirmaciones el cristiano común? ¡Por supuesto, porque la atracción por el mismo sexo es un pecado! Está prohibido por la Palabra de Dios tanto como la atracción infantil o atracción animal. Santiago 1:14 nos advierte que tal tentación surge porque la atracción pecaminosa ya está en nuestra carne -la carne que los teólogos han denominado el pecado original.

Esta aparente minimización de la culpabilidad de la corrupción inherente (Romanos 7:14ss.) es un problema clave para esta organización. Y explica una serie de afirmaciones de otro modo preocupantes que descubrí.

Considere lo siguiente de "¿Cómo Debo Responder si Mi Hijo Viene a Mí":
"El hecho es que nadie sabe a ciencia cierta qué causa la orientación sexual de nadie - ya sea recta, L, G, B, T, o cualquier otra cosa. Por lo tanto, especular con su hijo acerca de los orígenes de su sexualidad probablemente no lo llevará a ninguna parte de todos modos. Pero lo más importante es que especular con su hijo le envía el mensaje no tan sutil de que usted se siente incómodo con su sexualidad y no lo considera como "normal"  (mientras que, como acabo de señalar, la sexualidad de nadie es ‘normal’ en un mundo caído. Muy poco normal”.
una de las cosas que pueden necesitar para ser tranquilizado [cuando su hijo le confiese su homosexualidad] es que esto no cambia nada. Todavía ellos son los mismos. Mientras que su sexualidad es una parte importante de ellos que usted debe aceptar y no negar, eso no es la totalidad de lo que son”.

Tener deseos homosexuales es “una parte importante de ellos” y tú, querido lector, debes aceptar eso. Esto tiene sentido si la llamada atracción del mismo sexo no es un pecado.

Considere también las aseveraciones de “¿Living Out apoya la 'Cura gay’ o la 'Terapia de Conversión'?”:

“Nuestra creencia es que todos tenemos deseos sexuales caídos (ya sean heterosexuales u homosexuales), y que lo que necesitamos no es más heterosexualidad o menos homosexualidad, sino la santidad encontrada en Jesucristo”.
“El enfoque en cambiar los deseos sexuales de una persona para finalmente cambiar su identidad sexual es el camino equivocado. Creemos que es esencial ayudar a las personas a aceptarse tal como son, así como Dios nos acepta tal y como somos. Esto incluirá aceptar nuestra orientación sexual, aunque también incluirá aceptar nuestra identidad sexual dada por Dios como mujer o varón”.
"Si los homosexuales o las personas del mismo sexo necesitan ayuda o psicoterapia, no es porque sean homosexuales o del mismo sexo (énfasis original)".

El autor afirma que la santidad de Dios excluye la heterosexualidad. La base para la atracción sexual, el afecto y la acción, no es la heterosexualidad según Living Out. ¡Esto es asombroso!

Igualmente sorprendente es la justificación ofrecida: “Creemos que es esencial ayudar a las personas a aceptarse tal como son, así como Dios nos acepta tal y como somos”. ¿Cómo es este razonamiento diferente de cualquier otro argumento liberal en los últimos cincuenta años? Los cristianos no deben aceptar el pecado que reside fácilmente en ellos. Ese es el punto de Romanos 7.

Por último, Allberry recientemente ha tuiteado una opinión extraña: “La Escritura tiene una teología del matrimonio, no de la homosexualidad”.

Dada la evidencia hasta ahora, esta visión tiene más sentido. Otro artículo de Living Out (“¿Por qué no dices que eres gay?”) explica el pensamiento detrás de la cita de Allberry:

“La Biblia no sabe nada del concepto de ‘orientación sexual’ - por lo que nadie es referido en la Biblia como gay, lesbiana, heterosexual o bisexual. La palabra de Dios habla sólo de las prácticas sexuales, es decir, las que son agradables a Dios (el sexo dentro del matrimonio, que es entre un hombre y una mujer) y las que no son (todo demás sexo, sea cual sea el contexto)".

¿La Biblia habla solamente de prácticas sexuales? ¿Qué pasa con los pensamientos sexuales? ¿O la atracción sexual? ¿Los Proverbios ya no forman parte de su Biblia?

Cualquiera de estas citas es suficiente para una segunda lectura. Recolectadas juntas deletrean la palabra advertencia. Tomado junto con la absoluta negación de Allberry de la culpabilidad de la atracción homosexual – eso significa un problema.

¿The Gospel Coalition leyó los objetivos de Living Out?
¿The Gospel Coalition leyó la Resolución de Lambeth aprobada por Living Out?
¿The Gospel Coalition examinó completamente a Allberry y la organización que representa?

¿Se puede tomar como conservadoramente bíblico algo escrito por los autores de Living Out? 


La promoción de Sam Allberry por The Gospel Coalition (TGC) es desconcertante. Es bastante desconcertante preguntar: ¿La Coalición Evangélica cree en lo detestable de la homosexualidad?

Tomado  y publicado con permiso: 
http://pastormathis.com/index.php/2017/06/14/does-the-gospel-coalition-believe-in-the-heinousness-of-homosexuality/
Traducción: J.C.

sábado, 15 de julio de 2017

¿QUÉ ES UN BAUTISTA REFORMADO DISTINTO A OTROS BAUTISTAS Y OTROS GRUPOS REFORMADOS?

Por Tom Hicks

¿Qué es lo que hace que un "Bautista Reformado" sea distinto de otros tipos de bautistas y de otros grupos reformados? Los Bautistas Reformados surgieron de la Reforma Inglesa, de las iglesias paidobautistas independientes en la década de 1640 por algunas razones teológicas muy específicas, sosteniendo un tipo particular de teología. Éstos son algunos de los rasgos de la identidad teológica de las iglesias bautistas reformadas.

1. El Principio Regulador de la Adoración.
Este distintivo se pone en primer lugar porque es una de las razones principales que los bautistas calvinistas se separaron de los paidobautistas independientes. Los Bautistas Particulares (o Reformados) provienen del puritanismo, que buscaba reformar la iglesia inglesa según la Palabra de Dios, especialmente su adoración. Cuando eso se hizo imposible debido a la oposición autoritaria de Laud, los puritanos se separaron (o fueron removidos) de la iglesia inglesa. Dentro del ala Independiente de la separación puritana, algunos de ellos vieron la necesidad de aplicar el principio regulador del culto al bautismo infantil también, considerando que esto es el resultado consistente de la mentalidad puritana común. Los primeros bautistas creían que los elementos del culto público deben limitarse solamente a lo que ordena la Escritura. Juan 4:23 dice: ‘Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad’ (véase también Mateo 15:9). La "verdad" revelada de la Escritura limita la adoración de Dios a lo que está prescrito en la Escritura.

La manera aceptable de adorar al verdadero Dios fue instituido por él mismo, y está de tal manera limitado por su propia voluntad revelada que no se debe adorar a Dios conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, ni bajo ninguna representación visible ni en ningún otro modo no prescrito en las Sagradas Escrituras.

Debido a que la Biblia no ordena el bautismo infantil, los primeros bautistas creían que el bautismo infantil está prohibido en la adoración pública, y que el bautismo de los creyentes solo debe ser practicado en la adoración. Este principio regulador del culto limita los elementos del culto público a la Palabra predicada y leída, las ordenanzas del bautismo y la Cena del Señor, la oración, el canto de los Salmos, himnos y canciones espirituales, y todo lo que la Escritura ordena.

Muchos Bautistas hoy han abandonado por completo el principio regulador del culto a favor de la adoración orientada al entretenimiento, el consumismo, las preferencias individuales, el emocionalismo y el pragmatismo. Tales Bautistas han abandonado el principio mismo que condujo a su aparición inicial desde el paidobautismo. Uno se pregunta si una iglesia puede apartarse de una doctrina necesaria para el surgimiento de los Bautistas en su contexto inglés y todavía correctamente identificarse como una iglesia "Bautista".

2. La Teología del Pacto.
Mientras que las iglesias paidobautistas reformadas a veces insistieron en que son las únicas herederas de la verdadera teología del pacto, los bautistas reformados históricos afirmaron abandonar la práctica del bautismo infantil precisamente a causa de la teología Bíblica del pacto.

Los bautistas reformados están de acuerdo con los paidobautistas reformados en que Dios hizo un pacto de obras con Adán, el cual rompió y trajo condena a todo el género humano (Romanos 5:18). También dicen que Dios hizo misericordiosamente un pacto de gracia con su pueblo elegido en Cristo (Romanos 5:18), que se revela progresivamente en el Antiguo Testamento y se establece formalmente en el Nuevo Pacto en la muerte de Cristo (Hebreos 9:15- 16). La única manera en que alguien fue salvo bajo el Antiguo Pacto fue en virtud de este pacto de gracia en Cristo, de tal manera que sólo hay un evangelio o una promesa de salvación que corra a través de las Escrituras.

Sin embargo, los teólogos del Pacto bautistas creen que son más consistentes que sus hermanos paidobautistas con respecto a su propia hermenéutica de la teología del pacto de la prioridad del Nuevo Testamento. Según el Nuevo Testamento, la promesa del Antiguo Testamento de "tú y tu simiente" fue finalmente hecha a Cristo, la semilla verdadera (Gálatas 3:16). Los hijos físicos de Abraham eran un tipo de Cristo, pero Cristo mismo es la realidad. Los descendientes físicos fueron incluidos en el Antiguo Pacto, no porque todos son hijos de la promesa, sino porque Dios estaba preservando la línea de la promesa, hasta que Cristo, la semilla verdadera, viniera. Ahora que Cristo ha venido, ya no hay razón alguna para preservar esta línea física. Más bien, sólo aquellos que creen en Jesús son hijos de Abraham, verdaderos israelitas, miembros del nuevo pacto y de la iglesia del Señor Jesús (Gálatas 3:7). Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el "Nuevo Pacto" se revela como un pacto de creyentes solamente, que son perdonados de sus pecados, y tienen la ley de Dios escrita en sus corazones (Hebreos 8: 10-12).

Los bautistas de hoy que se adhieren al dispensacionalismo creen que los descendentes físicos de Abraham son los receptores legítimos de las promesas de Dios a la simiente de Abraham. Pero se han alejado de sus raíces bautistas históricas y de la visión hermenéutica de la unidad orgánica de la Biblia emitida por sus antepasados. El teólogo bautista James Leo Garrett señala correctamente que el dispensacionalismo es una "invasión" en la teología bautista, que sólo surgió en los últimos ciento cincuenta años aproximadamente. Véase James Leo Garrett, The Baptist Theology: Un estudio de cuatro siglos (Macon, GA: Mercer, 2009), 560-570.

3. El Calvinismo.
Debido a que los Bautistas Reformados adoptaron la teología del pacto (federalismo) del siglo XVII, todos eran calvinistas. Los pactos teológicos de la antigua teología federal subyacían en las tempranas expresiones bautistas de su soteriología calvinista. Cuando Adán rompió el pacto de las obras, Dios maldijo a todos los seres humanos con naturalezas totalmente depravadas (Is.24:5-6), haciéndolos incapaces y poco dispuestos a venir a Cristo para la salvación.

Pero Dios no dejó a la raza humana morir en pecado; más bien, en la eternidad pasada, Dios eligió incondicionalmente un número definido de personas para la salvación y formó un pacto de redención con Cristo para su salvación (Is.53; 54:10; Lc.22:29). En el tiempo señalado, Cristo vino al mundo y obedeció el pacto de redención, cumpliendo los términos del pacto de obras que Adán rompió. En el pacto de redención, Jesús guardó la ley de Dios perfectamente, murió en la cruz, expió los pecados de su pueblo elegido y resucitó de entre los muertos, asegurando la salvación para ellos (Hb.9:12).

Dios hizo el pacto de gracia con su pueblo elegido (Gn.3:15, Hb.8:15-16), en el cual Él aplica todas las bendiciones de vida merecidas por Cristo en el pacto de redención. El Espíritu Santo une misericordiosamente al pueblo elegido de Dios a Cristo en el pacto de gracia, dándoles bendiciones de vida compradas por la vida y muerte de Cristo. Dios los atrae irresistiblemente a sí mismo en su llamado eficaz (Jn.6:37), les da un corazón vivo (Ez.36:26), una fe viva y arrepentimiento (Ef.2:8-9, Hch.11:18), un veredicto vivo de justificación (Rom. 3:28), y una santidad viva y permanente (1 Cor.1:30), haciéndoles perseverar hasta el fin (1 Cor.1:8). Todas estas bendiciones de vida son los méritos de Jesucristo, comprados en el pacto de redención, aplicados en el pacto de gracia.

La doctrina de los pactos es el piso teológico en el cual el Calvinismo creció entre los primeros Bautistas. Los bautistas calvinistas necesitan hoy recuperar la teología federal rica de sus antepasados ​​para que las doctrinas de la gracia que han redescubierto sean preservadas para las generaciones futuras.

4. La Ley de Dios.
Los Bautistas Reformados creen que los 10 mandamientos son el resumen de la ley moral de Dios (Éxodo 20, Mateo 5, Romanos 2:14-22). Ellos creen que a menos que entendamos correctamente la ley, no podemos entender el evangelio. El evangelio es la buena noticia de que Jesucristo guardó la ley para nuestra justificación viviendo en perfecta obediencia para ganar la bendición de la ley de la vida y muriendo una muerte sustitutiva para pagar la penalidad de la ley. Pero el evangelio no es sólo una promesa de justificación. También es la buena noticia que Cristo promete graciosamente dar el Espíritu Santo a Su pueblo para dar muerte a su anarquía y hacerlos más y más apegados a la ley. Tito 2:14 dice que Cristo ‘se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y para purificar para sí un pueblo propio, celosos de las buenas obras’.

La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los demás, a que se la obedezca;1 y esto no sólo en consideración a su contenido, sino también con respecto a la autoridad de Dios, el Creador, quien la dio.2 Tampoco Cristo, en el evangelio, en ninguna manera cancela esta obligación sino que la refuerza considerablemente.3

1. Mt.19:16-22; Rom.2:14-15; 3:19-20; 6:14; 7:6; 8:3; 1 Ti. 1:8-11; Rom.13:8-10; 1 Cor.7:19 con Gal.5:6; 6:15; Ef.4:25—6:4; St.2:11-12.

2. St.2:10-11.

3. Mt.5:17-19; Rom.3:31; 1 Cor.9:21; St.2:8.

Por lo tanto, mientras que los creyentes justificados están libres de la ley como un pacto de obras para ganarse la justificación y la vida eterna (Rom.7:1-6), Dios les da su ley como un estándar de conducta o regla de vida en su santificación. (Rom.8: 4, 7). La ley moral de Dios, resumida en los 10 mandamientos (Rom.2:14-24; 13:8-10, St.2:8-11), incluyendo el mandamiento del Sabbath o día del Señor (Mr.2:27, Hb.4: 9-10), es un instrumento de santificación en la vida del creyente. Los creyentes descansan en Cristo para su salvación total. Cristo toma sus cargas de culpa y vergüenza, y Su pueblo toma sobre sí el yugo de Su ley, y ellos aprenden la obediencia de un humilde y gentil Maestro. 1 Juan 5: 3 dice: ‘Porque este es el amor de Dios, que guardemos Sus mandamientos. Y sus mandamientos no son gravosos’.

Los bautistas que se aferran a la nueva teología del pacto o a la teología del pacto progresiva, no tienen la misma visión de la ley que la corriente dominante de sus antepasados ​​bautistas.

5. Confesionalismo.
La mayoría de los primeros bautistas, tanto en Inglaterra como en América, adoptaron la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1677/1689. Aunque ciertamente no todos los bautistas calvinistas suscribieron esta confesión, esta fue la principal influencia entre los bautistas en Inglaterra y América después de su publicación. Esta confesión, basada en la Confesión de Westminster (Presbiteriana) y la Declaración de Saboya (Independiente), fue originalmente editada y publicada en 1677, pero formalmente adoptada por las iglesias bautistas en 1689 después que se levantó la persecución inglesa.

Los Bautistas Reformados Históricos eran confesionalistas profundos. Ellos no fueron “biblicistas”. Los biblicistas niegan las palabras y las doctrinas que no están declaradas explícitamente en las Escrituras, y niegan que las enseñanzas históricas de la iglesia sobre la Biblia tenga alguna autoridad secundaria en la interpretación bíblica.

Sin embargo, los primeros bautistas no creían que los miembros individuales de la iglesia o los pastores individualmente debían interpretar la Biblia divorciada de la enseñanza histórica de la iglesia (Hb.13:7). Ellos creían que la Biblia por sí sola es suficiente para la doctrina y la práctica, pero también creían que la Biblia debe ser explicada y leída a la luz de la tradición interpretativa de la iglesia (1 Tim.3:15), que usa palabras que no son de la Biblia [literalmente] (Hechos 2:31 es una refutación del biblicismo, ya que explica el Salmo 16 en palabras no usadas en ese Salmo). Los Bautistas Reformados creían que su teología estaba anclada en la rica herencia teológica de la iglesia y que era un desarrollo natural de la doctrina de la iglesia a la luz de las ideas centrales de la Reforma (Sola Scriptura: no bautizando infantes; Sola Fide: únicamente los convertidos son pueblo de Dios).

Bajo el pretexto de sostener Sola Scriptura, muchos cristianos hoy buscan leer la Biblia independientemente y llegar a sus propias conclusiones privadas sobre lo que significa sin consultar a los maestros autorizados de la iglesia o las confesiones ortodoxas de la fe. Pero eso no es lo que Sola Scriptura significaba históricamente. La Escritura enseña que la iglesia es la ‘columna y baluarte de la verdad’ (1 Tim.3:15). La iglesia en su conjunto está encargada de interpretar la Biblia, y Dios ha autorizado maestros en la iglesia a lo largo de la historia. Por lo tanto, mientras cada cristiano individual es responsable de entender la Escritura por sí mismo, ningún cristiano debe estudiar la Biblia sin tener en cuenta lo que los grandes maestros del pasado han enseñado acerca de la Biblia.


La mayoría de los bautistas reformados históricos adoptaron la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689 porque creían que es un compendio de teología que mejor resume la enseñanza de la Escritura en pequeña escala.

Traducido y publicado con permiso:http://founders.org/2017/03/30/what-is-a-reformed-baptist/
Traducción: J.E. Castañeda Delgado

POR LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN ESTA GENERACION

Este blog se hace responsable de lo que publica, pero no se hace responsable de lo que los autores de los artículos o las páginas de las que estos son extraídos, crean en su demás teología o en las practicas que ellos tengan a nivel personal.

Se desea a través de este blog, expresar el pensamiento bíblico coherente, y más cercano a la confesionalidad histórica y reformada y aportar para la aplicación de ella en la vida cristiana, pero no avalamos lo que en contradicción a la fe reformada histórica algunos de los autores hagan o vayan a hacer en un futuro

A Dios sea la goria.